23.5.10

Un robo perfecto en París o un museo con grandes fallos

Un diestro ladrón entraba en la madrugada del jueves por una ventana del Museo de Arte de Moderno de París, descolgaba cinco magníficos lienzos (firmados por Picasso, Leger, Modigliani, Braque y Matisse, nada menos) y se los llevaba de la pinacoteca sin que los tres vigilantes encargados de la seguridad nocturna viesen nada. Lo que parece un golpe de asombrosa perfección ha dado paso a las preguntas al gestor del museo, la alcaldía de París.
¿Por qué había un fallo en el sistema de alarmas desde hacía meses? ¿Quién conocía el problema? ¿Por qué las obras no estaban aseguradas? ¿Cómo es posible que los vigilantes no viesen nada?
El mismo jueves por la tarde, unas horas después de que se conociese robo, el alcalde de la capital, Bertrand Delanoë, anunció la apertura de una investigación administrativa interna "sobre el funcionamiento técnico y humano del sistema de vigilancia". También hay una investigación judicial en marcha.
En su comunicado, el regidor explicaba que el museo sufría una "disfunción parcial" en el sistema de alarmas volumétricas (que debían haber reaccionado al movimiento del ladrón) en parte de las salas del Palais de Tokio.

Una pieza que nunca llegó

El fallo en las alarmas se registró el pasado 30 de marzo y nunca fue arreglado. "La pieza [que fallaba] fue encargada pero jamás recibida", ha dicho Christophe Girard, el encargado de Cultura de la ciudad de París, en declaraciones recogidas por Le Monde.
Incluso estaba contratada la empresa de reparación, pero como la pieza no llegó nunca llegó a acabar su trabajo. "Sabemos que uno de nuestros empleados fue al lugar el pasado 30 de marzo, después de que el museo nos indicase el fallo. Se encargó una pieza para sustituir a la defectuosa. Todavía no podemos explicar por qué razón no se hizo la reparación", declaró a Le Figaro Pascal Omnès, responsable de comunicación de Spie, la empresa encargada de la instalación y de la mantenimiento del dispositivo.
La Brigada contra el crimen (BRB) ya está intentando reconstruir el origen y alcance de este fallo, según Le Figaro. Parece primordial determinar qué personas estaban informadas de este fallo y por qué nunca fue reparado. La oposición municipal culpó este viernes de los fallos en el sistema de seguridad a la "política de escasez financiera impuesta por la alcaldía de París" a los museos de los que se hace cargo, según el diario parisino.
De hecho, los cuadros no estaban asegurados, según ha declarado el director gerente de la aseguradora Axa Art, Stefan Horsthemke al diario alemán 'Frankfurter Rundschau'. "Como sucede en los museos nacionales, es la comunidad [es decir, la propia alcaldía] la que asegura las obras que forman parte de las colecciones permanentes de la Villa de París", han aclarado desde la alcaldía a Le Figaro. El museo ha solicitado a la compañía de Horsthemke sus servicios para ayudar a esclarecer el caso.
"Así como en el Centro Pompidou y en el Louvre, las obras sólo son aseguradas cuando salen del museo", dijo Girard a Le Journal du Dimanche.

¿Y los vigilantes nocturnos?

En cualquier caso, además del sistema de alarmas defectuoso parece que ha habido otros fallos. El ladrón desatornilló una ventana y entró en el museo a las 3:50 horas, pero el robo no se descubrió hasta tres horas después.
Además del sistema de alarmas volumétricas, había tres vigilantes nocturnos y un circuito de cámaras de seguridad que apenas grabaron a una persona sin rostro, deambulando tranquilamente por las salas del museo durante 15 minutos. En teoría, los guardias de seguridad controlaban las cámaras, pero todavía no está claro cómo no pudieron ver nada. Los policías de la BRB ya han interrogado a los tres guardianes.
Las imágenes de las cámaras de vigilancia, sin embargo, no permiten determinar si la figura encapuchada filmada es un hombre o una mujer, según ha dicho Christophe Girard.
El ladrón sabía posiblemente dónde estaba la cámara, agregó el funcionario, ya que salió muy rápido del campo de la imagen. También sabía lo que buscaba y descolgó cuidadosamente las cinco obras maestras de tres de las 20 salas del museo. El último fue el 'modigliani'. Después, desmontó cuidadosamente los marcos, sin romper los lienzos, los enrollo y salió del palais con sus cinco obras maestras.
La otra gran incógnita es qué hará el ladrón -los investigadores trabajan con la hipótesis de que el robo fue obra de una sola persona, puede que con ayuda en el exterior- con su botín. Francia ya ha pedido la ayuda de Interpol y las cinco obras figuran en el catálogo de la policía internacional, lo que dificulta aún más su circulación.

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