Esta obra que vemos arriba, de la década de los 70, se titula "Mundos paralelos" y se encuentra desde hace muchos años en el tanatorio de Zaragoza, dando el saludo a las familias y amigos que acuden a dar el último recuerdo a sus allegados.
Existe luz al final de los caminos. Y sobre todo existe espacio para estar contemplando.
Son obras que impresionan, todas ellas (casi) con un denominador común; la luz que surge a través de la oscuridad.
