15.9.25

Un mono gritando en una pared de Almería


Por tierras de Almería pillé esta dibujo en una pared que parece imitar a un mono gritando, hecho con plantillas en una esquina junto al suelo. Me resulto curioso y original, dentro de que tampoco me pareció un gran trabajo. Pero tiene su punto.

Modificar los paisajes urbanos


Arte de Plaza. Arte pequeño, diminuto pero que alegra el espacio. Arte de la Plaza San Francisco de Zaragoza, de hace unos años, pero arte sencillo y que va cambiando para modificar los paisajes urbanos.

Retablo Mayor de la Catedral de Teruel


El retablo mayor de la Catedral de Teruel es obra del escultor francés Gabriel Joly, y dedicado a Nuestra Señora de Asunción, una obra muy hermosa realizada entre los años 1532 y 1536 en madera de pino. Gabriel Joly, escultor de origen francés afincado en Aragón y discípulo de Damián Forment, dedicó los últimos años de su vida a este encargo, falleciendo en Teruel en 1538, poco después de su finalización. El aprecio por su trabajo fue tal que el cabildo de la catedral decidió darle sepultura a la entrada del coro del templo.

Fue una obra que quedó sin policromar, nunca se pintó, lo que permite ver con todo lujo de detalle las escenas en la madera que se talló sin añadidos ni colores que distraigan, aunque es lógico suponer que hoy estarían perdidos.

La enorme obra hecha por el taller de Gabriel Joly no fue ya montada en la catedral de Teruel por él, sino que lo hizo el llamado Maestro Jerónimo. El retablo evidencia el conocimiento de los modelos del Renacimiento italiano. En una de las figuras de los apóstoles, Joly reproduce la cabeza del Padre Eterno que Miguel Ángel pintó en la Creación de Adán de la Capilla Sixtina.

En sus seis alturas y sus tres calles principales que legan a convertirse en 12 en la parte baja sin perder la idea de tres calles principales, se ven un alarde de escenas religiosas maravillosas, y tremendamente bien conservadas.

La escena principal es la Asunción de Nuestra Señora, titular del retablo y de la catedral, que ocupa la hornacina central. Rodeando la escena principal se encuentran relieves que narran misterios de la vida de Cristo y de la Virgen, como la Anunciación, la Adoración de los pastores, la Adoración de los Magos, la Resurrección y Pentecostés.

En el banco (parte inferior) se representan cuatro escenas de la Pasión de Cristo, mientras que el ático (remate superior) está coronado por un Calvario.

El retablo fue concebido como un retablo-custodia, con un espacio para exponer el Santísimo Sacramento. Esta característica es propia de las catedrales aragonesas, gracias a un privilegio otorgado por el Papa Luna (Benedicto XIII).

El óculo o hueco circular que hoy se ve sobre la escena principal de la Asunción no es un elemento original del retablo. En su lugar hubo un fondo escultórico con la Sagrada Familia que actualmente se conserva en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Museo del Prado y su azul S 7010-R90B


El Museo del Prado está cambiando el color de sus paredes sobre todo en las salas y pasillos centrales. El Museo del Prado ha comenzado a cambiar el color de las paredes de su Galería Central, el gran pasillo de entrada, del verde grisáceo que tenían, a un azul casi ultramar que se llama color S 7010-R90B, con el fin de realzar los colores intensos de obras maestras de pintores como Tiziano, Rubens, Veronés y Tintoretto.

Las paredes también influyen en la contemplación de las obras de Arte. Influyen en los tonos del cuadro y de los marcos, en el contraste final que observamos y en el ambiente que se crea.

El Color anterior era un Verde grisáceo, bastante neutro. Ahora se trata de resaltar el colorido de las obras maestras de la pintura veneciana y flamenca que se exponen en esta galería. La intervención se realiza en dos etapas, afectando a las salas 24, 25 y 26 en la primera fase, que se mantendrán cerradas hasta el 25 de septiembre. Se espera que el nuevo fondo azul realce los tonos rojos, naranjas y verdes de los lienzos, creando un efecto más potente y vibrante.

El éxito de este mismo azul en la reciente exposición «El Greco. Santo Domingo el Antiguo» y los buenos resultados en pruebas previas, inclinaron a los técnicos del Museo del Prado a la decisión de cambiar por este color.

Es una idea para salas particulares en donde tengamos alguna obra de arte. No la de cambiar a un azul como este, sino admitir que los colores de las paredes influyen. Y tengamos en cuenta que este color lo veremos de diferente manera al natural que a través de una pantalla, pues la calibración afecta.