22.3.26

Cartel de un tractor nacional, español


Este cartel que que os dejo hoy es una pieza muy interesante dentro de la historia industrial y gráfica española del siglo XX, y además conecta directamente con el desarrollo de la mecanización agrícola en España. El cartel pertenece a la empresa Motor Ibérica S.A., una de las compañías más importantes del sector de maquinaria agrícola en España durante el siglo XX.

La empresa tiene su origen en Ford Motor Ibérica (años 20). Tras la Guerra Civil española y especialmente en los años 40–50 del siglo XX, España entra en un periodo de autarquía económica.

En ese contexto, se impulsa la producción nacional, y Ford Ibérica acaba transformándose en Motor Ibérica. De ahí el lema del cartel: “El tractor nacional”, que no es casual, sino un mensaje claramente ideológico y económico.

se sitúa entre finales de los años 50 y la década de 1960, moderno para la época, con colores planos y saturados, con una composición elevada que deja al tractor casi como un elemento heroico, de fuerza, en donde ya lo de menos es el conductos, al labrador, sino la máquina.

Su autor Hugo Morales, que firmó este tipo de carteles que debió ser un ilustrador publicitario especializado en temas industriales pero su biografía sigue siendo prácticamente desconocida, posiblemente por ser un dibujante de encargos, que realizaba los trabajos que se le pedían, pero sin crear nada de forma personal, es decir, por propia iniciativa.

21.3.26

Cartel de la película Plácido de Berlanga


Vemos arriba una copia del cartel de la película Plácido, dirigida por Luis García Berlanga y estrenada en el año 1961, una obra de gran repercusión internacional en su momento y considerada hoy una de las mejores comedias de su director. La película fue candidata al Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa —hoy denominada Película Internacional—, galardón que finalmente no obtuvo.

Durante años, la conservación del film fue problemática debido a la pérdida de materiales originales, pero en 2009 el IVAC (Filmoteca Valenciana) llevó a cabo un proceso de restauración que permitió recuperar y digitalizar la película, asegurando así su preservación y difusión para nuevas generaciones.

El argumento es de una acidez extraordinaria. En una pequeña ciudad española, un grupo de damas piadosas, entregadas a una caridad más aparente que real, organiza una campaña navideña bajo el lema “Siente usted un pobre a su mesa”. 

Bajo esta consigna, se pretende que las familias acomodadas inviten a personas sin recursos a compartir la cena de Nochebuena, en una operación tan bienintencionada como hipócrita.

Para dar mayor realce al evento, se busca el patrocinio de una marca de ollas y se invita a un grupo de artistas de segunda fila llegados expresamente desde la capital, y recibidos con entusiasmo en la estación. 

La jornada “benéfica” se completa con una vistosa cabalgata, una subasta pública de los propios pobres como convidados y una cuidada retransmisión radiofónica que amplifica el carácter propagandístico del acto.

Pero Berlanga —con la colaboración esencial del guionista Rafael Azcona— no se limita a la anécdota. A través de una narración coral y un ritmo frenético, construye un retrato implacable de la España de la época: una sociedad donde la caridad se convierte en espectáculo, la miseria en decorado y la buena conciencia en un ejercicio superficial.

Una obra de Arte, la película Plácido se inscribe así en la tradición del esperpento celtibérico, ofreciendo una visión deformada pero profundamente veraz de una realidad social que, bajo la apariencia de generosidad, esconde profundas contradicciones. Una película que provoca la risa, sí, pero también incomodidad, reflexión y, en más de un momento, una amarga sensación de reconocimiento.

20.3.26

Caerá el Mercado del Arte?


Estos niños, de una viñeta de la revista The New Yorker de este 2026, dan en el clavo doblemente. Se preguntan:

—Con la caída del Mercado del Arte, no sé si merece la pena continuar.

El Mercado del Arte lo hemos hecho crecer artificialmente. Tampoco pasa nada por eso. Puede ser tan mentiroso su valor como el del Oro, el de los Diamantes o el del petróleo. Todo depende. 

Y estos elementos anteriores es más complicado que te produzcan placer, algo que el Arte si lo sabe elegir como inversión puede dártelo.

Pero es verdad que hemos creado un pequeño monstruo que podría petar. Ya lo han hecho o lo harán otros inventos de entre el siglo XX y el XXI. No quiero dar detalles, pero invertir el dinero es una tontería, pues entregar número de unos papeles o a lo sumo papeles que llamamos todos billetes, por otra cosa. 

Nos creemos que el dinero vale lo que dice. Y es verdad de forma momentánea. Y a su vez, puede cambiar cuando otros lo decidan. El Arte queda, y habitualmente sucede si lo sabes invertir, como sucede con los activos inmobiliarios. Que tienen unos años de vida en los que casi siempre suben  de valor.

Maira Kalman en una portada de The New Yorker


Esta portada de la revista The New Yorker está realizada por la ilustradora Maira Kalman, artista, ilustradora de libros y diversos tipos de diseños, escritora y diseñadora estadounidense conocida por su pintura y escritura sobre la condición humana en general.

Maira Kalman nació en Tel Aviv, Israel. Su madre, Sara Berman, era originaria de Bielorrusia y se había mudado a Israel para escapar de los pogromos (ataques violentos contra los judíos que vivían en Rusia en aquellas décadas cercanas a las II Guerra Mundial).

A partir de mediados de la década de 1980, Kalman comenzó a publicar libros infantiles. Su primer libro infantil, Stay Up Late (1985), presentaba ilustraciones combinadas con letras del músico David Byrne. El libro contaba la historia de unos niños que evitan que su hermano pequeño se duerma.

Maira Kalman ha sido colaboradora de The New Yorker desde 1995 y ha producido muchas ilustraciones de portada, así como columnas ilustradas. 

El entorno urbano de la ciudad de Nueva York da vida a la creatividad de Kalman y también se ha inspirado en la geografía de la ciudad y en los puntos de referencia conocidos.

16.3.26

Calabuch, una de esas películas inolvidables


Muy pocas veces hablo en este lugar de Cine, del Arte que representa el Cine, literatura pura que no siempre valoramos bien. Excepto como objeto de entretenimiento.

De jovencito vi esta película de la que dejo el cartel: Calabuch, que es una película española dirigida por Luis García Berlanga y que fue estrenada el 1 de octubre de 1956. Casi hace ya 70 años.

El título de la película se refiere al nombre imaginario que recibe el pequeño pueblo en el que se desarrolla la historia de la película. Que en realidad es Peñíscola.

Con motivo del quincuagésimo aniversario del rodaje, en el año 2006, se celebró un homenaje al director y a la cinta en el marco del 18.º Festival de Cine de Comedia celebrado en Peñíscola.

El recuerdo de aquel viejo profesor joven que lograba motivar a las gentes de un pueblo me pareció precioso, lleno de energía positiva. Muy bien interpretado por el actor inglés Edmund Gwenn que murió tres años después de la película, siendo esta su última película.

15.3.26

Rafael Pertús y un cuadro histórico


Esta obra casi fotográfica e histórica, nos muestra a Alonso de Aragón, I duque de Villahermosa, recibiendo la vara de mando como nuevo capitán general de la Santa Hermandad  nueva por parte de los Reyes Católicos.

Este cuadro es de Rafael Pertús y parte del fono y de las figuras más bocetadas deben estar por su taller y no por él. Este cuadro es del año 1620. 

10.3.26

El Greco y su Sagrada Familia con Santa Ana


Esta imagen que vemos arriba es una Sagrada Familia con Santa Ana del pintor El Greco, realizada sobre el año 1595. Primeramente fue donado al Hospital de San Juan Bautista de Toledo y durante décadas fue una obra de gran devoción lo que le sirvió para que se hicieran diversas copias. En la actualidad está en el Hospital de Tavera en Toledo.

Hay una también de El Greco pero son la figura de Santa Ana en la Hispanic Society de New York. El rostro muy joven de la Virgen atrapa con sus facciones y su mirada. El Greco primero dibujaba y pintaba el rostro de la Virgen, y cuando ya le parecía correcto es cuando completaba la obra con el resto de figuras y con el paisaje.

En realidad la Virgen está representada no tanto como la Sagrada Familia como la Virgen de la Buena Leche. Es una obra grande, de 127 centímetros de altura, al óleo sobre lienzo.


7.3.26

Teatro religioso en el despacho oval


La fotografía como utilidad histórica es sin duda insustituible. Esta imagen en el despacho oval de la Casa Blanca es puro caramelo histórico por los gestos, la forma artística y teatral de su composición, y por lo que representa.

La iglesia, la religión, evangelistas en casi todos los casos, dijeron mientras arropaban a Donald Trump como si fuera una la escena con el Jesucristo del momento: “Oramos para que continúes dando a nuestro presidente la fortaleza que necesita para dirigir a nuestra gran nación mientras volvemos a ser una nación bajo Dios”, dijo el predicador encargado de la oración.

En total dos mujeres entre los 21 personajes. La imposición de manos es un detalle que enmarca la escena, incluso muy bien iluminada. Pura delicia teatral.

5.3.26

El fotógrafo Fan Ho y la geometría


El fotógrafo chino Fan Ho además de ser un artista de la calle, de sus sociedades, supo plasmar durante todo el siglo XX a una sociedad que se movía buscando la luz. Positivando él mismo sus fotografías en blanco y negro, jugó con la luz y las sombras como un auténtico artista del pincel, utilizando solo luz.

Con 82 años, en el año 2014, respondió en una entrevista con esta explicación de su forma de trabajar la fotografía: "Siempre he creído que cualquier obra de arte debe derivarse de sentimientos y entendimientos genuinos... No trabajé con ningún sentido de propósito. Como artista, solo buscaba expresarme. Lo hice para compartir mis sentimientos con la audiencia. Necesito que me toquen emocionalmente para llegar a trabajos significativos. Cuando el trabajo resuena con la audiencia, es una satisfacción que el dinero no puede comprar. Mi propósito es simple: trato de no perder el tiempo de mi audiencia."

Su trabajo de calle, buscando siempre la sombra y la luz, y dibujando geométricamente con figuras naturales de la escena, creando un juego geométrico que a veces asombra, y que nos lleva a los trabajos de Henri Cartier-Bresson, en donde sus actores espontáneos son parte de esos juegos geométricos.

En la imagen que dejo arriba, se juega con las luces para formar varios juegos geométricos, rectangulares, circulares, cuadrados o simples líneas de la dirección de la luz.



4.3.26

Ana Juan y su Gabinete de Maravillas Wunderkammer


La artista ilustradora Ana Juan en su montaje "Wunderkammer" nos abre su mundo desde su propio "Gabinete de Maravillas o sueños", desde una serie de expresiones que nos llevan a sus sueños, a un mundo imaginario pero posiblemente real. Todo depende de nuestra capacidad de ver y descubrir lo que miramos.

Las imágenes son como ilustraciones de mundo imaginarios que todos podemos soñar si queremos, que todos nos podemos crear si lo necesitamos, para seguir siendo felices. Pueden ser horrorosas, pueden dar miedo, pueden ser incluso inexplicables, pero si hacen felices a alguien, tienen un sentido muy válido.

No siempre hay que saber encontrar explicaciones a lo que vemos, a veces con sentir que estamos delante de algo distinto, imaginario para nosotros, real para el artista, ya nos debería servir. 

Ana Juan es ilustradora de libros, es artista visual, es dibujante, pero es sobre todo inventora de pensamientos, de sueños, de sugerencias, de adivinanzas que debemos descubrir.

En CentroCentro de Madrid podemos descubrir sus sueños, los nuestros incluso si queremos imaginarnos lo mismo, podemos tener experiencias locas que se pueden convertir en realidad dentro de nuestra forma surrealista de imaginarnos el mundo.

¿No es irreal tanta violencia real que estamos viviendo en los últimos años?

Dibujo, pintura digital y fotografía, mezclados sin agitar

Todo en el Arte tiene su valor, incluso aunque solo sea estético. Elegir, seleccionar, construir con piezas un nuevo elemento es una forma simple de sentirte bien mientras lo vas creando. 

No se trata de inventar un nuevo submarino, sino de sentir que con tus manos puedes convertir un blanco en un espacio diferente, nuevo, lleno.

Aquí arriba hay mezcla de dibujo, de pintura digital y de fotografía. 

Un poco de cada, una disciplina que se afianza en la otra, unos nuevos tiempos en donde todas las herramientas quedan diluidas entre ellas pues todas se pueden necesitar en un momento dado, sin que ninguna destaque sobre la otra.

Al final lo único que importa es el resultado final, como en cualquier empresa, en cualquier relación. 

Los caminos intermedios se disfrutan, pero no se pueden contemplar al quedar tapados por la finalidad, por la meta final.

3.3.26

Daniel Canogar y una proyección de una persona desnuda


El artista madrileño Daniel Canogar hizo esta obra titulada "Pasaje" en el año 1995, en contrachapado de madera y una luz halógena que realiza una proyección fotográfica de una persona desnuda sobre la pared. 

Eran años en los que Canogar trabajaba la desmaterialización del cuerpo humano, intentando convertirlo en una figura casi virtual, que se veía, se proyectaba, pero no existía.

Este desnudo masculino está en marcha, parece que se quiere escapar, huir delante del espectador, en una proyección precaria que desdobla a la persona. No existe un ser humano sino una luz, un reflejo, una proyección.

Empezó en el Arte desde la fotografía y poco a poco se fue transformando sus obras hacia las instalaciones artísticas de variado tipo. 

Sobre todo proyecciones de gran formato sobre edificios, en donde proyecta sus obras como complemente a la propia personalidad de cada arquitectura, formando con ella una obra única para que se funda la proyección con los elementos arquitectónicos del edificio.

Elisa Montessori y un herbolario artístico


Lo que vemos arriba es un herbolario, una serie de pequeños cuadros creados con plantas y hierbas secas, cosidas o pegadas sobre una base a modo de lienzo, sobre un papel, con hilo de algodón.

Este herbolario lo creó en el año 1978 la artista italiana Elisa Montessori que nació en 1931. Una serie de obras que en su conjunto forman una obra poética, dulce, sencilla, simbólica y llena de texturas a modo de trazos.

En realidad todos dibujamos o pintamos para crear formas simples, brochazos o trazos, que se unen para configurar algo que vemos y reconocemos —o no— una vez que lo hemos terminado. 

A veces utilizamos pinceles, trapos, esponjas, las manos, materiales naturales, herramientas muy diversas para ir creando formas que deseamos transmitir, muchas veces formas naturales.

Pero otras veces son las propias formas de elementos naturales, los que configuran la belleza, las que llenas los espacios, las que cuentan un conjunto, forman una pequeña historia. En este caso las propias ramas y hojas secas son dibujos naturales que no hay que dibujar, sino pegar, coser, distribuir por los espacios.

Transformamos la naturaleza, Elisa Montessori creaba con esa naturaleza ya seca, para conservarla en otros modelos de composiciones.

El trabajo de Montessori es multifacético, utilizando muchas técnicas diferentes, y utiliza un vocabulario muy oriental, creando una poesía visual natural, mezclando en algunas de sus obras texto con imágenes, formas, trazos.

La investigación de Elisa Montessori siempre ha oscilado entre las tradiciones occidentales y orientales, tomando el lado esotérico y oculto de Oriente y colocándolo en relación con la fertilidad cultural de Occidente.

Sabe que una imagen siempre plantea una pregunta, cuya respuesta está abierta a la mirada de los demás. Que ver una cosa creada por alguien, siempre significa encontrar otra mirada diferente, que se van uniendo las unas con las otras.

Daniel Bautista, y una obra madrileña


Esta es una obra del artista español Daniel Bautista, que trabaja varios modelos artísticos, casi siempre en formatos grandes, muy decorativos y que se venden bien por su forma de trabajar en acrílicos sobre lienzos o madera.

Esta obra que vemos está en la entrada de un hotel madrileño, es un retrato de mujer (algo habitual en este artista) que intenta parecerse a los tratamientos abstractos de Picasso, pero de una manera muy personal.

2.3.26

JULUJAMA y una obra de 1980. Arte Queer



Hoy os dejo una obra con 45 años de edad, una obra casi clásica del artista valenciano JULUJAMA, el pintor Juan Luis Javier Marí, uno de los precursores del llamado Arte Queer de la España de los años 70 y principios de los 80.

Esta es una de sus últimas obras pues a partir de 1981 dejo de pintar, y este cuadro "Sin título" es de 1980. Es contracultura de aquellos años, que vista ahora parece una obra más de un momento lógico en la España que intentaba despertar.

Parece un autorretrato de una persona herida, muy dolida con los comportamientos de la sociedad que le rodeaba en aquellos años y que intentó que dejara de ser lo que en ese momento era. Intentaba restarla la libertad de ser él mismo. Tenía 28 años cuando pintó esta obra.

Eran tiempos en los que la homosexualidad no se podía mostrar todavía, no era ni consentida ni entendida en las familias, y representaba un modelo que había que suprimir. Aquellos movimientos dieron el espacio para que poco a poco se fuera liberalizando la libertad individual de las personas que deseaban tener una sexualidad diferente, y fueron precursoras del feminismo y de la liberación sexual en libertad.

Juan Luis 
 Javier Marí, en la actualidad y sin pintar, se ha convertido en un activo defensor del medio ambiente en la Comunidad Valenciana y zonas vecinas. Ha participado en múltiples batallas legales y ecologistas, como la lucha contra el fracking en el Maestrazgo, la detención del polémico proyecto de gas Castor frente a Vinaròs, y la oposición a la destrucción del marjal de Benicàssim.

1.3.26

Miquel Barceló y Un Fantasma


El artista Miquel Barceló me encanta, su forma de trabajar los materiales, su mezcla de surrealismo y arte brut, sus ideas e imaginaciones me llenan. Intento ver su obra siempre que puedo.

Este cuadrito pequeño lo tituló "El fantasma número 6" y lo hizo en el año 1990 con óleo y ácidos corrosivos sobre lienzo.

Este juego que hace de figuras, de convertir sus obras en objetos como de basura, corroídos o rotos, carcomidos y pasados por siglos de tiempo, convierten su obra en algo único y a la vez de original, muy actual.

El Arte no es para mirarlo


Visitando una exposición en Madrid, en el Libro de Despedida, de Opiniones de las Visitas, encontré esta frase que me resulta muy alentadora y real.

"El Arte no se mira, se siente. Y hoy lo sentí aquí!!"

Es una declaración de intenciones. Visitar una exposición o un museo no es solo mirar y ver, es sobre todo sentir. 

Si fuera solo mirar, podríamos entrarnos y viajar por internet buscnado obras a nuestro gusto, según el día o la necesidad de cada uno de nosotros, y con eso cumplir con nuestras necesidades.

Pero no, funcionamos de otra manera.

Si fuera así de simple, con visitar una sola vez un Museo y haberlo visto, se acabaría su función. No necesitaríamos volver, pues ya lo hemos visto casi todo su contenido.

Necesitamos sentirlo, sobre todo porque cada visita lo sentimos de otra manera. 

El Arte está tan vivo como nosotros y sin ser particularmente distinto, sin dejar  de ser la misma obra de siempre, va evolucionando dentro de nosotros en la misma medida en que evolucionamos nosotros. 

En cualquier visita notamos que a veces nos gusta más una obra determinada y otras veces nos llena otro tipo de Arte, o si somos de los que creamos, a veces nos apetece explorar materiales naturales y otras ocasiones nos queremos adentrar n surrealismo o un trabajos brut. 

Depende de cada uno de nosotros y de nuestros momentos.