17.5.19

Un conejo de Jeff Koons, tal vez excesivamente caro

Que una obra de arte contemporáneo alcance los 91 millones de dólares en una subasta debería hacernos preocupar. Jeff Koons es un artista cotizado pero que su obra Rabbit con la que parece jugar entre “Conejo” y “consejos sin importancia” logre ese precio por una obra de poco más de un metro de altura (el tamaño no importa) es un acto sobre el que se debería reflexionar. ¿Por qué esa cantidad tan alta por una figura de acero inoxidable? Sin duda es una inversión, un jugar con ese dinero para lograr que aumente. O no.

El ARTE es ajeno a estas jugadas de los mercados y así debe ser. Es otra liga donde juegan a otras cosas y en nada tiene que ver la sensibilidad, las ideas, los movimientos artísticos, y sí mucho las inversiones de dinero extraño, la osadía de poseer lo último en ARTE y de copar ciertos artistas para modificar los precios. Si Goya o Velázquez (y ya no nombre o Van Gogh) levantaran la cabeza se reirían poco antes de ponerse a llorar.

16.5.19

Paisaje surrealista pero del siglo XV, de un pintor de Calatayud

Esta obra pintada entre los años 1430 y 1445 al temple sobre tela y atribuido al pintor de Calatayud Benito Arnaldín, es una parte del retablo de Santiago el Mayor de la iglesia parroquial de Santa María en la localidad de Maluenda en Zaragoza. Es una escena de la Virgen recogiendo a su Hijo crucificado, una visión clásica de un hecho muy conocido. Pero?

Vamos a fijarnos por un momento en las formas del conjunto, una Madre llorando ante el cadáver de su Hijo. Pero todo inmerso en un paisaje que más parece surrealismo del siglo XX que una obra de principios del siglo XV. 

Esas montañas que podrían simular el camino al Cielo también podrçian ser atribuidas a un artista con 500 años menos, o al revés ser similares pensamientos artísticos y de sueños de lo que podría ser el camino hacia una libertad, una nueva vida, un “algo” desconocido.

Sonidos, luces, vacíos, líneas, velocidades. Lorena Domingo

Esta obra la ha titulado su autora, Lorena Domingo, como "Presencias" y es la simplificación al máximo de los trazos necesarios para explicar una idea. Presencias es simplemente lo que vemos, unas líneas discontínuas que parecen marcar un paisaje, un horizonte y unas tierras en azul. Pero puede ser también muchas otras cosas. Pueden ser sonidos, velocidades, marcos de vacíos, luces que se apoderan de las líneas o fuerzas azules que rompen el vacío. Sin duda son brochazos que se van abriendo camino sobre el blanco, hasta salirse de su espacios. A partir de estos detalles propios, cada espectador puede y debe añadir los suyos propios. El Arte actual no tiene que ser complejo ni tampoco complicado. Y sobre todo debe ser libre.