Cartel del Primer Festival de Música de Benidorm del año 1959


Este fue el primer cartel del Festival de Benidorm de música del año 1959, que impulsó la ciudad turística hacia Europa con un simple ejercicio de cultura y música que lo puso en las carteras de las agencias de viajes. Una ciudad que era capaz de hacer año tras año un Festival de Música de una calidad alta, tenía que ser una gran ciudad. Y con este cartel empezó a darse a conocer.

Creado por Ricardo Summers e Isern (Serny), un artista que supo trabajar en esa mezcla a veces casi imposible entre Arte Puro para disfrutar como artista y Arte Comercial para poder vivir. Diseñador, cartelista, muralista o dibujante de viñetas en muchas de las revista de humor de la época de mediados del siglo XX en la que más trabajó es sobre todo recordado por sus numerosos carteles de Fiestas repartidos por toda España.

Manolo Millares y sus trabajos en arpillera recordando a sus antepasados


La obra que vemos arriba y que se encuentra en el Museo Reina Sofía de Madrid, es del artista canario Manuel (Manolo) Millares, un gran pintor y grabador español que fue cofundador del Grupo El Paso en el año 1957.

En su última etapa trabajó con arpilleras como vemos en esta obra, realizada en 1970, dos años antes de fallecer y que tituló “Personaje caído 1”. 

Artista canario muy amante de su tierra trabajó en sus últimos años con la arpillera como elemento fundamental en recuerdo a las tela que los guanches de su Canarias natal envolvían a su muertos, sobre las que añadía pintura al oleo, maderas o arena en unos trabajos que parecen reproducciones arqueológicas de sus antepasados.

Paul Klee y su: "Arte Degenerado" según los nazis


En el año 1923 el artista Paul Klee pintó esta obra titulada "El lado alegre". A veces el Arte de Paul Klee se ha considerado "arte degenerado" pues intoxicaba a las mentes de los alemanas que se debían al espíritu nazi de unos años de intoxicación mucho más potente que la que nunca se puede hacer con obras de Arte. Pero la vida es así, cuando algo no gusta posiblemente por no entenderse, si queremos mentes alineadas con una idea preconcebida desde el poder, la diferencia resulta subversiva. Y eso es lo que le sucedió a Paul Klee con obras como esta, como a muchos otros artistas "diferentes".

Paul Klee nació en Suiza aunque siempre se le ha considerado un pintor alemán que trabajaba el surrealismo, la abstracción o el expresionismo. Campos donde se intentan trasmitir ideas, expresiones, sensaciones, gritos incluso pero siempre a través del Arte. Falleció joven por una enfermedad degenerativa lo que nos privó de su madurez artística y de la evolución que podría haber tenido sus obras tras la II Guerra Mundial que él no llegó a sufrir.

A lo largo de su corta vida, Paul Klee usó el color de diferentes maneras teóricas, y mantuvo con él una relación que fue cambiando con el tiempo. En sus comienzos Paul Klee despreciara el color, creyendo que no era sino una decoración, pero con el tiempo Klee cambió de idea y llegó a manipular el color con una enorme precisión y pasión, hasta tal punto que terminó enseñando teoría del color y de su mezcla como elemento fundamental en el Arte en la Escuela de la Bauhaus. Este cambio en su concepto del color le permitió escribir sobre el color con una mirada única entre sus contemporáneos.