31.8.18

El baño a mamá, todo un destello día sí, día no

Baño a mamá día sí, día no
la enfermedad navega dentro de su cuerpo


Tiene días de marea alta
días de marea baja


Me tengo que desnudar también para bañarla
y hay días de risa, días que no


Nuestros cuerpos quedan siempre
reflejados en el espejo


Sólo una milésima de segundo y ahí está
el cuadro Las edades de Gustav Klint


El resumen de toda una vida
el fulminante destello de una larga vida.


Cristina Pola

Bagdad Café y los Mallos de Riglos por la tarde

Furioso pétalo de sal, la misma calle, el mismo bar 

Nada te importa en la ciudad si nadie espera (Fito Páez)


Ya empiezo a poder arrancar lo que escribo con once upon a time, con mukashi-mukashi wa…

Pues bien, hubo un momento en que mi memoria sentimental no se componía de paisajes, que solamente atravesaba… Quizá lo más cercano a ello y como muro infranqueable, porque me daba mareo el autobús, era pasar en Idarsa las vueltas del Puerto de Santa Bárbara -entonces autopista de dos carriles principal para subir a Jaca-, carretera que hoy estaría colapsada y que ya entonces en el bar Jabalí de la Peña provocaba una media de 20 R-8, 600, Cabras y camiones Pegaso o Barreiros aparcados. Más todos los autobuses de los clubes de montaña de Huesca y Zaragoza. Más muchos coches con los primeros esquíes Rosignol.

En el autobús tenía que mirar un poco el entorno pero más fijo las fotos de playas enmarcadas en el escai de la parte trasera de los asientos, azules cobalto. En ese trayecto eterno en que se invertía medio día para llegar a Berdún, solamente me consolaban el pepito de ternera en el Tubo de Huesca y la vuelta por el parque para esperar el autobús, pues era obligado transbordar desde Zaragoza. Se salía de Echegaray. También tengo el recuerdo imborrable de la cafetera de cobre bruñida de “La Granja Anita” que era para mí, sin saberlo, un símbolo de los grandes cafés europeos que tuve desde niño. Me quedaba paralizado viéndola, lo que con mi sistema nervioso tiene mucho mérito que algo o alguien lo provoquen.

La Granja Anita supuso el inicio de un cierto refinamiento… Después conocí y lamenté el cierre del café Niké de Zaragoza, aunque yo iba más al café “La Ideal”, en Moncasi, que montó el grupo de teatro “El Grifo” en un taller de costura. Todos estos lugares, como otros ahora, permitían abolir el tiempo y viajar sin salir de Zaragoza, creando espacios para compartir tertulia o para oír a los “Talking Heads”.

Volviendo a los viajes de mi adolescencia, no me gustaba viajar, sí me atraía un poco subir a la montaña pero mi abuelo, pastor en puerto, y mi padre, que llevó caballerías de estraperlo a Garralda en Navarra para su consumo humano cuando se mecanizaron Navarra central y Cinco Villas, me vacunaron de ello por peligro. Me decían si subiría a dormir por necesidad, y la respuesta era sencilla.

Así, el paisaje era un tubo que se atravesaba para subir a la montaña demasiado despacio o para ir ya a toda hostia a Jaca por la recta de Santa Cilia en el 850 de mí tío verde claro, que lo ponía a 140 sin titubear. Nada más.

Tuve suerte de que mi entorno universitario no fuera urbanita, y un poco a regañadientes medioambientales, conocí el Collado y Valonsadero de Soria simplemente de casualidad, por ir a las fenomenales e históricas fiestas de San Juan. Con algún momento machadiano breve en San Saturio que ya apuntaba un poco lo que ahora creo que soy. También advertí que el paisaje del entorno de Cella y, obviamente, Albarracín, eran hipnóticos y poderosos.

Pero no amaba el páramo sino que atravesar Monegros me parecía una manifestación de cutrez y pobreza, subir al Moncayo era para estar a la fresca o si iba al Pígalo de Luesia a bañarme, era para pasarlo bien saltando y buceando, y tener un día entero por delante con alguna amiga con la que en un espacio más corto se me iban a circuitar los fusibles. Buscando verde por conveniencia y ni puta idea de la familia quercus ni de la familia pato-focha, cuanto más común mejor.

Pero hubieron dos películas que cambiaron éso, también algunos libros. Que hicieron que mirara el paisaje, no solo el aragonés, con detenimiento, con fruición, como si fuera la última vez… Anticipando mi pasión por Japón que al principio sólo consideré cultural y hoy me liga a un entorno de volcanes húmedo en el mundo…

Pues bien, sentí a Machado en “Campos de Castilla” aunque me lo hubieran machacado como obligatorio y comprendí en los primeros 20 al enorme poeta japonés Basho, sin renunciar en absoluto a ser urbanita, cuando vi en el cine “Bagdad Café” y me recorrió una corriente de media tensión en el espinazo oyendo la banda sonora de Ry Cooder para “París Texas”.

Entonces no lo sabía, pero estas aparentemente lejanas a mí cintas me activaron una pasión por la tierra y el territorio que, sin saberlo, me acercaron a mi pueblo de origen a mi familia, porque me las habían inoculado mis abuelos, ambos pastores, y mis padres. Se me colocó todo en el cerebro, en el corazón y en las tripas y allí sigo...

También se colocó otra cosa que siempre había pensado pero no la ejercitaba, porque cedía, como he seguido cediendo después, dado que la libertad nunca es sencilla. Esa película me trajo la temprana esperanza de raíz de que se puede tener un negocio, se puede tener una pareja o se puede tener una vida en mitad de cualquier páramo mientras estés tú y cualquier persona como tú o distinta, porque siempre pasarán cosas…

No hay limitaciones, no hay persecuciones que los demás focalicen contra ti sino que el machaque es todos contra todos… Ello con las quejas que hagan falta, se trata de sentir que todos ejercitamos actos voluntarios entrando a un trabajo, quedando con amigos, compartiendo vida, cuidando o no de familiares… Todos somos mágicos, pues pueden existir vidas mágicas en mitad de cualquier desierto, siendo todos y todos nosotros una Marianne Sägebrecht en potencia

Indirectamente esto dará vida, indirectamente también podrá llegar a molestar a quienes ocupen un territorio en forma de derecho adquirido medieval… Nada de eso cuenta, contamos nosotros y nuestra feliz contemplación del espacio por donde discurramos, que con nosotros se modifica y, esperemos, mejora.

30/08 Luis Iribarren




29.8.18

Escoria Oriental: omisión imperdonable

Por eso yo abrí la esclusa, la esclusa del pantano… 

La lista de música aragonesa representativa de diversos estilos que hice…, ha levantado las correspondientes ampollas. Gente que podría estar y no está, omisión voluntaria de Bunbury, Amaral o Más Birras. Centrar y poner el acento en Huesca, dejarme el gran estado de la música barroca aragonesa, que dará para lista que anuncié…

Tampoco tuve mucho sentido del humor, aunque sí hice un canto más que justificado a Pecker, con letras con enorme sentido del humor… “La magia solamente se da, alejados del Estado del Bienestar… Siempre se ve demasiada gente a tu lado, yo soy un hombre muy solitario… Vámonos a un lugar incómodo, a un lugar insólito…” Que puede ser cualquier pueblo de Huesca más allá del 20 de agosto. Son frases denominación de origen páramo. Por cierto, precioso vídeos los de Pecker…

Sí, faltaron los Gandules y Escoria Oriental, pero es que ya era demasiada Huesqueta en el segundo caso y me ibais a acusar de chauvi-fatinismo. De sacar demasiado pecho. Pero si hubo un grupo en Aragón que nos hizo bailar y reír en los 80, fueron los Escoria Oriental. A partir del año 2010, los zangaaanos Gandules con su puesta en escena de domingo de resaca de los 80 con bata-manta…

Entre los primeros, porque a veces no merece la pena meter las narices más allá de Huesca… “Vente conmigo a la cama, a poner la sabaaaaana y la colcha después, ponle la funda al almohadón, para que no se vea el manchón…” Rockabily Laurentino cantau en arago-fato-patués…

Pero subrayo que fueron el grupo que más hizo —más que Labordeta, más que Ixo Rai, más que la Ronda de Boltaña— por esa comarcalización en Aragón que nadie en Teruel ni en Zaragoza ha visto ni por el forro…„ ni ha querido ver. 

Esa cuarta administración que solo nos creíamos los oscenses, provincia más equilibrada de España relación capital-cabeceras comarcales… En su delirante reggae monegrino, que solo se puede compartir en año que llueve para que no me llaméis cenizo, presentado por Abellán ya es pa partirse la caja. Mejoraron a Comesaña indudablemente…:

“Regué los Monegros, regué el Somontano, regué la Ribagorza y el Sobrarbe y quedó vacío el pantano… Aragón también tiene sed, por eso yo lo regué.”

29/08 Luis Iribarren

28.8.18

Looking for Malkovich el John; y otros actores

El cine español sólo me gusta cuando es carpetovetónico: cuando Alfredo Landa borda a un detective que podría ser tu vecino, cuando Fernán Gómez tira de celismo colmenero, cuando Agustín González es él… Cuando Carmen Sevilla o la Montiel intentan epatar sin saberlo y son más guapas, por naturales e hijas del pueblo…

También me gusta cuando es cachondo berlango, cuando deja de ser santo e inocente, cuando reproduce las mejores vanguardias pictóricas fotograma por fotograma modo Tarkowski y no lo puedes entender más que a partir de los 40, eso siempre a cargo de aragoneses. 


Y quizá vaya a sorprender el orden de mis gustos: Forqué, Florián Rey, Saura y Buñuel. Los dos primeros estetas sin pretenderlo, con trucados y grotescos guiones pero modo Renoir.

Quitando eso, que tampoco es poco, el cine español sí me aburre y más el reciente, con enormes excepciones como “la Isla Mínima” grabada con luz-kodak escultórica pero borrosa a lo Bergman y excelentes interpretaciones. Cincelada, fijando para siempre en mi retina de memoria la luz de Doñana, pero viva e interesante.

Que la actriz más versátil de nuestro panorama sea Peeee me lo dice todo, lo que objetivamente tampoco se puede discutir. Al mejor Bardem lo he visto en “No es País para Viejos”, sustentada en la enormísima novela de Cormac McCarthy, mi escritor vivo favorito y el de tanta gente.

Sin embargo, a Carmelo Gómez, a Eusebio Poncela… siendo más que correctos les sobra dicción, apuntan pero les falta una miaja de naturalidad, les sobra bienquedismo y les falta maldad natural, volviendo sobre los pasos de la España garrula pero lista y, sobre todo, real en política y ¿alto? empresariado el genial Segura y el grandísimo actor de culebrones castizos Resines… 

Ese gran proyecto de actriz o actor integrales a lo Nastassja Kinski-Gassman falta, nos falta también dieta mediterránea en el cine. Y los que dicen que son grandes actores teatrales, como El Brujo, pareciera que estén divorciados de dar el salto (excepto José Luis Gómez, que ha sido un gran secundario).

Porque desde Italia siempre nos empujan con cine renovado, con cine neoclásico, con directores como Moretti, los Taviani y, sobre todo, Sorrentino, que renuevan la cantera Mastroianni de actrices y actores que se atreven a todo sin complejos. Sacado del teatro a los 60, nos ha aportado al fascinante Toni Servillo, perdido en el fondo de Monte Perdido.

Quizá el proceso paralelo único haya sido tras la muerte de Terele Pávez, la mejor secundaria del cine español, la consagración de la aragonesa Luisa Gabasa como figura de una interpretación que, por experiencia, no mastica la dicción rollo Escuela de Teatro cansina.

Así que nos falta un punto, nos falta ese Servillo, nos falta una Sophie Morceau-Juliette Binoche siendo su principal aproximación la gran Victoria Abril parisienne; evidentemente nos falta un profeta que me aburre como es Branagh pero que representa toda la tradición teatral inglesa de sir Alec Guiness y que se salió de modo contenido interpretando al comisario Wallander; y nos faltan los camaleónicos protagonistas y secundarios modo Pesci o Seymour-Hoffman del cine americano.

Esos actores que, como John Malkovich, de nacer españoles podrían estar encasillados y de repente devuelven a la vida a los clásicos epistolares franceses en “Las Amistades Peligrosas” con una interpretación elegante, europea, sutil, ambigua, extraordinaria…, que ningún actor de nuestros pagos podría llevar a cabo.

Un John con su mala hostia, imaginación, turbulencia imparable, comprensión de lo peor de Europa y mirada acerada y directa, para lo que le capacita su origen croata generacional.

Quizá nos falte mezcla de sangre cultural. El camino para superarlo lo marca el cine mestizo de Iñárritu y Gael García Bernal desde DeFectuoso, el camino para superarlo lo marcan los actores teatrales argentinos incrustados en el cine de los que tiramos, con chulería y buen hacer italianos. Más que Darín, me impresinan Javier Godino y Guillermo Francella en “El Secreto de sus Ojos”. De Buenos Aires tocará hablar.

28.08 Luis Iribarren

San Juan Bautista y Jesús en dos obras diferentes

Dejo hoy dos bellos ejemplos de cuadros que nos muestran a San Juan Bautista y a Jesús, ambos de niños, una obra muy conocida de Murillo abajo y otro cuadro menos conocido pero muy bello y que es el que os dejo arriba del todo y que se encuentra en la Casa Museo de Lope de Vega.

¿Eran familiares San Juan Bautista y Jesús, lo eran sus madres? ¿Jesús fue uno de los discípulos de San Juan Bautista antes de predicar Él por sí solo? ¿Qué hay de verdad en lo que afirman algunos estudiosos sobre la posibilidad de que fueran hermanos?


27.8.18

Quién es para mí Clint. Sí el Eastwood. Y su hijo también

Oyendo un concierto en Stavanger de Garbarek redacto esta entrada, pensando en la pureza de las aguas y luz de los fiordos y la música de este hombre, paisajes y sonidos que al nivel del mar trasladan a Lanuza, a Eriste, a Espot… No siempre vamos a mencionar Aragón.

Cuando salimos a la calle es para frotarnos con los vecinos, para rozarnos, para disfrutar de un café en un bar nuevo de puerto de mar que utiliza el Paseo de la Ribera como malecón, que mira al Puente de Piedra y al Pilar casando con las farolas de paseo marítimo del puente.

Es también que salimos para no preocupar a las autoridades, para no morir solos muchos que llevamos ese camino no sé si por elección, para tejer redes de buena vecindad que satisfagan a los colegios de Asistentes Sociales, que hasta allí no pueden llegar y allí somos muchos de nosotros… (hasta allí deben llegar personas sin derechos, aunque entren por Barajas como espaldas secas).

Cuando salimos de casa a estirarnos tomando vitamina D, podemos incluso llegar a ver en el Arrabal un milagro, un cartel del Festival de Jazz de Zaragoza, Edición de 2018. El último de la fila es el hijo de Clint, Kyle… Ese Eastwood Jr, descendiente de un padre que conoció bien España por trabajo, un artesano titiritero convertido –como le gustaba alardear a Fernán Gómez- en un maestro como director de cine. 

Un amante del jazz que canta, porque conoció, por Chet Baker desgarradas baladas a las que les falta el bemol-heroína.

Un hacedor de pesadillas, un fajador fijador de la verdad, un conservador que molesta porque dice verdades como puños mientras nos enternece, para mí el principal cronista del final del sueño americano, con el bee bop siempre colocado.

Hubo un momento en la crisis felipista de los 90 en que muchos, huelga general de 1986 por delante, nos despertamos de la pesadilla de la no igualdad de oportunidades que iba mucho más allá del OTAN de entrada, en que a nuestros padres (ellos, ellas trabajaban solo en casa) se les faltó al respeto y sufrieron por primera vez la globalización y los ERE cuando habían levantado España. 

Les declararon obsoletos e inútiles a esas personas que sabían hacer muebles, huerto, criar animales, vino, partían zocas de leña de un giro y… aún llegaron a la ciudad como aprendices en el metal a los 30 y lo dieron todo.

En el cine de Tamarite recuperado por su Ayuntamiento, el Circuit Urgellenc programaba cine de altos vuelos que se podía ir a ver un sábado de noviembre con otras 35 personas. En ese intento de programar cultura urbana en cabeceras comarcales que requería el baby boom cultureta y que ha matado internet, con el resultado conocido de morir de éxito pero en solitario.

Fue en ese cine y en el Cine La Paz de Binéfar, o en el Cine Victoria de Monzón donde, para no bajar a Zaragoza, Huesca o Lérida y para apoyar, vi como de reestreno de los cines Rialto, Norte o Venecia, todo el preclaro cine de Eastwood de los 90, no actor spaghetti-Wayne que ya me había deslumbrado con Birdie en la Filmoteca de Zaragoza.

Ese jodido carca sentimental se me ha metido dentro desde entonces, me hace llorar con cada película, entiendo lo que quiere decir... Repito, me despertó de un sueño: había que replegarse a la vida propia sin esperar nada de ningún sistema, todos somos débiles y fuertes, la iniciativa individual se encuentra abocada a liarse a hostias para defender simplemente tu espacio… En tus miserias nadie aparece para solidarizarse, que no tenga ya también nada que perder…

Luego me enteré que grababa las escenas a bote pronto. Normal, si reclutas ó más bien te aparecen cuando barruntas lo que sea Hackman o Freeman, si sacas lo mejor del ambiguo pero brillante Costner, si tienes como actor a Malkovich que te dirige él la toma, si le das a Hillary Swank el trabajo de su vida… Si grabas Iwo Jima desde la perspectiva americana y japonesa, con un total respeto en el último caso a una cultura e idiomas que yo comprendo y hablo, pueblo cuya identidad y orgullo reflejaba perfectamente su ejército.

Ese es Clint para mí: emoción, verdad, dolor y silencio… Búsqueda de identidades perdidas, fin del sueño americano o literano, narrador de juguetes rotos de la vida cotidiana carveriana, atento vecino de San Francisco, personaje aparentemente pagado de sí mismo que se autodestruye con sentido del humor…

Viene su hijo, he recordado “Sin perdón”, “Los Puentes de Madison” y su carrera como escolta agotado de “En la Línea de Fuego”, que me hizo salir del cine a la calle Lérida de Monzón sumida en la niebla a mitad de película, llorando inconsolablemente pensando en el agotamiento absurdo de mi padre y su generación, dispensándose tras la proyección los pocos espectadores sin decir una palabra. Conscientes de que eso nadie lo estaba diciendo en una España tantas veces demasiado pagada de sí misma (resulta que sí, y era Chirbes pero no el cine).

En la Champions de qué, presuntos progresistas que hacéis las leyes de abaratamiento del mercado de trabajo… Cómo os sentís viendo el cine de este facha y qué me decís de la imagen que os devuelve vuestro espejo…?

27/08 Luis Iribarren


Natalia Goncharova dibuja a Iliá Zdanévich

La artista rusa Natalia Goncharova pintora vanguardista muy reconocida, nos dejó este dibujo a tinta y lápiz realizado en el año 1921 donde vemos en un diseño Dada ruso que se puede contemplar en el Reina Sofía de Madrid. Vemos en la obra al artista poeta Iliá Zdanévich representado como un ángel y escribiendo uno de sus poemas. 

Este último fue uno de los precursores de la poesía visual y sonora que firmaba con el nombre de Iliazd y su obra más conocida es “Les mots indomus” o “Las palabras desconocidas”.

26.8.18

Un belén con pastores y Dios, figura poco habitual

No es Navidad pero nos tenemos que ir preparando. Este belén está en la Casa Museo de Lope de Vega en Madrid. Un bello ejemplo de la época, con un detalle cuando menos curioso. Es una adoración de pastores a Jesús, pero encima de toda la escena está Dios mirando, que no es habitual verlo por los belenes. 

25.8.18

La educación de la Virgen, de Genaro Sarnelli

En los inicios de la Guerra Civil la excolegiata Santa María de Mora de Rubielos (Teruel) se incendió con todas las obras de arte en su interior y aunque se logró apagar el incendio sin su destrucción total, los cuadros quedaron dañados por el humo y entre ellos la obra “La educación de la Virgen”, donde vemos a la Virgen de niña mientras aprende de su madre a leer, pintada por el joven pintor napolitano Gennaro Sarnelli en el año 1728, y que ha pasado desapercibida hasta que los investigadores Daniel Benito Goerlich, Senén González y Raúl Francisco Sebastián descubrieron la obra realizada posiblemente para alguien muy importante por el uso de dos colores considerados entonces muy caros, el lapislázuli y cochinilla.

Aquella obra instalada en un lateral de la iglesia actual, con muy mala iluminación fue descolgada para analizarla y al ver la firma en el reverso de Genaro Sarnelli del que sólo se conservan tres obras plenamente reconocidas, entendieron que era una obra única y muy importante. 

Y con todos los permisos se la llevaron al Laboratorio de Arte de la facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Valencia, donde María Gómez, profesora de la Universidad de Valencia y experta en pinturas quemadas, se puso a restaurar esta obra de "rarísima calidad" como ella la califica, no solo por la destreza del maestro Gennaro Sarnelli, sino también porque utiliza lapislázuli para el azul del manto de la virgen niña o cochinilla para el rojo de una manga. "Son dos pigmentos que sitúan la obra en una calidad altísima". 

Posiblemente la obra fue encargada por alguna autoridad de Nápoles de donde era el autor, en los años en los que ese territorio pertenecía a la Corona de Aragón. Y muy posteriormente traída hasta las tierras de Teruel. En la imagen vemos el aspecto de la obra entes de ser restaurada y después.

Carlos Núñez en Siresa, solar del Reino de Aragón

Especialmente lo loaremos en Siresa, aunque también en más escenarios de Jacetania pues solazó a un nutrido público. Sin embargo, el concierto en San Pedro parece un culmen, esperemos que no un epitafio, del Festival Camino de Santiago. No lo creemos puesto que va por su edición XXVII Festival Internacional en el Camino de Santiago y su firme dirección artística no lo dejará decaer.

Este año, audacia. Derviches giróvagos y mucho guiño a diferentes palos de la música antigua, con esa labor encomiable escolástica que tanto pega con el Camino Aragonés a Santiago, dirección que marcan los atardeceres encendidos bermellón de la Canal de Berdún como si de la estrella del Campo de Estrellas se tratara. Ayer también rondaba Marte por allí, salido de Santo Domingo.

Por eso, es muy congruente que Carlos Núñez Ensemble desarrollara en Siresa cómo debía sonar la música celta del oeste de la Península antes de su recreación, en los siglos del barroco musical.

Loable esfuerzo que recompensó al gaitero gallego, maestro del viento, con un reposado concierto en el monasterio solar del Reino de Aragón. Un lugar donde las imágenes constatan que levitó, pues aunque pasemos bastante por alto su importancia artística y simbólica es solamente comparable a Ripoll, las iglesias prerrománicas asturianas –con justicia Patrimonio de la Humanidad- y la Compostela del preclaro arzobispo y noble gallego Diego Gelmírez, allá cuando se empezaba a fraguar el nacimiento de Portugal en la margen derecha del Miño. A fin y efecto de controlar el Portus Calus en la desembocadura del Duero.

En el mundo, solamente comparables son Aquisgrán y su entorno, las iglesias de Capadocia, Armenia, Georgia, Monte Líbano y norte de Siria, desafortunadamente objetos de permanente conflicto.

Por otra parte, la música celta tampoco es ajena a la propia tradición musical aragonesa, con las magníficas gaitas monegrinas en cabeza. Y Carlos Núñez, esperamos que alguien se lo diga, estuvo cerca de muchos núcleos de población cuya toponimia es de ese origen, como Berdún, Embún, Navardún o Gordún

Ese dunum, de significado fortaleza o castro por asignación romana proveniente de idiomas indoeuropeo-celtíberos, que encontramos en ciudades como la alemana Thum, obviamente en la homónima francesa de Berdún y, sobre todo, con pervivencia en la Escocia celta: en cualquier valle marca de whisky y, sobre todo, en Edimburgo (Dún Eidaan en gaélico escocés, ciudad de Edín, toponimia comunes a las de Dunedin y su gemela, de lo que se conoce como la Escocia neozelandesa, preciosa ciudad).

Así que Carlos Núñez fue sabiamente programado, cayó de pie y sonó entre el público a pórtico y a gloria.

20.08 Luis Iribarren


El mantel de Noa en la iglesia de Jesús de Fiscal

El complejo arco de Jánovas-batán de Lacort-puente del Ara-iglesia de Jesús y molino-biblioteca de Fiscal es uno de los polos patrimoniales más interesantes y singulares del Pirineo. Concentra historia, concentra dolor, concentra el sonido de un río poderoso y único en Europa, irrepetible, no amansado, que discurre por el fondo de un glaciar alpino perfecto hasta el congosto de Jánovas.

En un barrio-hospital, un poco alejado del núcleo urbano primigenio, se concentran edificios y equipamientos como en pocos lugares incluso de Aragón, como en ninguno de su población. Instalaciones que, como bien remarca su alcalde, son envidiadas y con razón en otros pueblos de la montaña pues serían propias de Echo o Benás. Además de las que están allí por el dolor referido que matiza su interés artístico, por haber sido trasladadas forzosamente de los núcleos expropiados.

Pero no son equipamientos que simplemente recibieron una subvención para rehabilitarse, justificaron un contrato y han quedado muertos. Son un conjunto de edificios que generan una fascinante obligación para el municipio que cumple seguro que con sacrificio: abriendo biblioteca pública de modo constante y coadyuvando a la organización cada agosto de las Jornadas Culturales de Fiscal, impulsadas por la Asociación Cultural Amigos del Batán y su alma pensante, don Trinitario Bartolomé.

Como cada año tengo la oportunidad y devoción de asistir a algún acto, y llevo dos sembrau porque el año anterior asistí a un magnífico concierto de jazz de un grupo de Sabiñánigo con mucha querencia-Metheny, lo que pega mucho oír en el coche por el Pirineo. Los asombrosos Jazz for Fun.

Si ya fue emocionante oírlos en la resonante iglesia de Jesús, de la que ponemos imagen, este año ha sido para mí un placer y una sorpresa muy positiva comprobar cómo la gente mayor que fue al concierto, especialmente, disfrutó del grupo zaragozano “El Mantel de Noa”.
Hubo un silencio en las interpretaciones y unos aplausos entusiastas que provenían sobre todo de esta gente que ha sostenido cada pueblo, que trabajan por 10, que se ponen guapos para ir de concierto, que probablemente no tengan mucha idea de lo que van a oír pero saben que seguro que es fino, que cantaron y cantan en misa y rondaron y fueron rondadas. Que todavía planchan toda la ropa, hasta los pañuelos. Este tipo de vecinos que todavía por suerte viven y plantan fuerte quedó, y me quedo corto, embelesado ante la belleza de las ejecuciones de Pili Gonzalvo y Miguel Ángel Fraile. Sin haber salido mucho de Sobrarbe o solo para sacar adelante a los nietos, entendieron más que perfectamente la hondura del concierto.

Puesto que el recital y presentaciones fueron un recorrido por las músicas del mundo de una magnitud inenarrable. Un repertorio con canciones de Sefarad, de Armenia, de Irlanda y Escocia, de otros lares… y también dos canciones tradicionales aragonesas, perfectamente ejecutado a varios vientos y arpa, lo que ya es de por sí una experiencia mayúscula.

Lo que me queda más allá de la impecable y magistral ejecución es cómo tocaron el corazón de quienes estábamos, cómo esa gente mayor descrita asistió emocionada a las explicaciones acerca de la historia de las canciones, de la flauta duduk armenia Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, tan poética en sonido y cómo un aragonés puede acometer ejecutarla con ese vuelo nostálgico… (Miguel Ángel, somos en más de la tercera parte de nuestra sangre semitas)…

Cómo la canción más aplaudida por entendida y sentida es una alegre tonada de entierro asturiana que volvió del revés a toda esta gente maravillosa que todavía queda en el verdadero Aragón, sarmentada por la vida y las privaciones, que nos han sacado adelante combinando esa alegría y ese dolor que nunca han querido para nosotros. Que nos han abolido y hay que entenderlo, pero ha sido el germen de tanta mentira. A cambio de no fregar de rodillas obligada por tu madre.

Los conciertos del Mantel de Noa, la iglesia de Jesús de Fiscal y Trinitario Bartolomé son, sin embargo, una verdad que ciega de pureza incluso para los que sí saben sentir y no solo ocupan su tiempo de terapia en terapia ocupacional. De los que nos embuten las morcillas con piñones manchándose de sangre. Es conmovedor ver un concierto de factura cosmopolita y moderno que les emocione tanto. Lo conseguisteis.

24/08 Luis Iribarren

24.8.18

Nunca caminamos dos veces por el mismo camino

Las personas son vidas movibles que nunca están dos veces en el mismo sitio. Ellas creen que sí, pero se equivocan. Cuando vuelven al lugar…„ este ya no está igual, ellos no son los mismos, y sus circunstancias han cambiado. Todo es diferente.


No pueden volver a ver lo mismo, no tienen los mismos colores, no saben hablar lo mismo. Excepto que sean artificiales, que todavía no es el caso.


Creo.



22.8.18

Mantón de Manila casi una obra de arte

A veces la separación entre artesanía y arte es débil. Una obra de arte es única, no tiene copias, la artesanía sí. Pero las dudas surgen cuando una artesanía es tan bella o tan original, que nos vemos en la obligación de elevarla aunque sea un poquito. Este mantón oriental bordado a mano y con incrustaciones de nácar o marfil para las caras de los personajes, está en el límite entre una cosa y la otra. Arte textil de una artesana muy lejana.

21.8.18

Lo inadecuado de escribir Lo inadecuado. O no

Lo. Lo inadecuado. Lo in.


¿Qué es inadecuado? ¿Para quién?


¿Escribir en el suelo es inadecuado? ¿Por qué…, porque no se hace nunca?


Lo. Lo in.

Lo inadecuado es no ver adecuado aquello que no molesta.


No. Lo. Lo in.

Piel Zaragozana con sustancia dentro

Entre esa Zaragoza que renace ante el ARTE tenemos esta piel de museo, de Centro Cultural. Las pieles de las ciudades son importantes pues son el exterior que nos llama a entrar. Pero para volver deben contener "chicha" dentro. En este caso la tiene y mucha.

20.8.18

Arte religioso con mucho arte para convencer

La iconografía de la religión es abundante, y esto sucede en todas. Hay que bajar hasta el cuerpo del individuo para convencerle y nada como prestarle algo que le ofrezca seguridad personal para tenerlo sujeto ante las ideas de fidelidad. Esto es un escapulario de los que ya no se usan. Una imagen religiosa impresa y plastificada con mejor o peor técnica, que se llevaba colgando del cuello, por dentro o por fuera de la ropa, para sentirse acompañado y seguro. Incluso en las grandes familias existían escapularios con pequeñas reliquias que creían auténticas. No me dirán que esto no es ARTE. Arte del de creer, de de tener fé.

19.8.18

¿Tocar aunque esté prohibido?

¿Tocamos? Aunque esté prohibido… ¿tocamos? 

¿Y qué tocamos?  ¿Sonaremos a algo? ¿Nos sonamos con los recuerdos? ¿Nos tocamos?

La forma de hablar sin voces, con músicas que hablan…, son las voces de los restos de nuestro interior. 

¿Tocamos para recordarnos?

Miramos y seguimos paseando, con la música dentro del cuerpo. Ya nos tocaremos luego.

La creatividad según el sociólogo R. Sennett

El sociólogo Richard Sennett, doctor en sociedades humanas y explicador de por qué nos movemos y somos como somos, nos ofrece una frase que podríamos emplear para todo en nuestro camino vital. Necesitamos comunicarnos, y eso supone hablarle a/con los demás. Hay también que hablarse a uno mismo, pero debemos gritar un poco, para que nos escuchen los que quieran escucharnos. 

Os dejo otras dos frases suyas, para entendernos algo mejor entre todos.


* Muchas de las cosas que están pasando son tan increíbles que tendemos a no creerlas, aunque las tengamos delante.


* En cualquier profesión uno puede y debe tener una vida intelectual activa. Es fundamental que cualquier persona tenga conciencia de su capacidad intelectual y de su necesidad de contribuir a ese desarrollo. Incluso si no tiene una carrera universitaria.

18.8.18

Ese New York que parece roto…, pero que es un amor

En esa empresa del edificio enorme no me atreví a entrar. No me parecía segura, estaba como partida por la mitad, rota,  como un calvario de estructuras de nada, de todo, de brillos cremallera que asustaban un poco. 

Un espacio que producía un compungimiento de corazón ante un derribo inminente. Luego me enteré que era la luz, que en realidad me estaba engañando yo solo. Como sucede a veces en el amor.

Primer cartel anunciando el cinematógrafo

En el París de la Belle Epoque, a finales de diciembre de 1895, en el Salón Indio del Gran Café de París se iba a proyectar la primera sesión de cine de pago. Una jornada donde se proyectarían nada menos que 10 películas cortas de los Hermanos Lumière, y aquella velada había que darla a conocer a los parisinos.


Los carteles eran la forma más utilizada para hacer publicidad por las calles. Este cartel, pegado en las paredes o en los quioscos, vendía el nuevo invento, el cine, las imágenes en movimiento. Los hermanos Lumière encargaron al litógrafo francés Henri Brispot una imagen que sirviera para dar a conocer su nuevo producto, el cinematógrafo. Había nacido el cine.


El diseño gráfico del cartel fue contundente y simple. A las puertas de una sala de un nuevo local de ocio, el cine, se amontonan ciudadanos de diversas clases sociales y edades, incluso hay un cura intentando entrar para ver el nuevo invento, y hay tanto jaleo por intentar entrar que están protegidos por los policías.


Un simple cartel que intentaba transmitir tres ideas sencillas: era un servicio lúdico para todos los públicos, la entrada era barata y todo el mundo podía pagarla y no atentaba contra las buenas costumbres pues hasta la policía estaba en las puertas custodiando el orden. 

Dicen que en aquella primera sesión de cine tan solo acudieron a pagar por taquilla 33 ciudadanos de París, pero muy pronto aquel invento se hizo tan famoso que a los pocos meses ya eran más de 2.000 las personas que cada día se daban cita con el cinematógrafo.


Un ejemplar de este primer cartel de cine sale a subasta este mes en la Sala Sotheby’s con un precio de salida de 40.000 euros.

17.8.18

Ibiza y su azul cían con blanco paredil

El azul cían con el blanco es luz, es apertura de miras al cielo, aunque sea una ventana. El azul cían es atrevido, es el inicio de la impresión, la base, el inicio, la equivocación. Esta Ibiza de la ventana en azul cían es un abrazo al cielo brillante, a la luz del blanco paredil.

En mi vida he conocido muchos blancos, pero nunca el blanco Ibiza. Y menos el blanco paredil. El de las paredes blancas de blanco.

La historia de un caracol zaragozano

La sensación de duda me invadió enseguida. Yo era un pobre caracol que no había andado nunca por aquellos verdes. ¿Qué hago? me pregunté, ¿sigo la estela verde acolchada y alimentícia o me atrevo por las lisas líneas crema grisáceo que me dan pocos sobresaltos?


Al llegar al punto que les enseño arriba, mis pensamientos se hundieron. Había una línea gris oscura, una línea fresca y húmeda, alternativa peligrosa pero amable, aunque eso sí, sin luz suficiente.


Os lo juro, me quedé quieto en el lugar que veis y esperé a que otro viandante decidiera por mí. Yo le seguiría. Pero no vino nadie. Ahora estoy en una caldera caliente con laurel y tomillo, esperando no sé bien qué. De momento me han quitado todos los mocos.

La importancia de llamarse Aretha. Ella y sus amigas

¿Es tanta la importancia?  Sí, porque nació en el Memphis mestizo, en el Graceland nigger. Sí, porque creció en la Motown de mi profeta personal Marvin Gaye. En la concentración de talento pantera negra de mitad de los 60, con el Reverendo King como faro y con Malcom X como guía desnortado pero no, referencia del futuro hip hop que bordan blancos bordes de barrios obreros de ciudades rotas y en bancarrota.


Pero Aretha, en mi opinión, no es chocolate con cacao al 80% sino un producto un poco más sucedáneo. Una enorme artista en el cover, una estrella de la interpretación más que correcta, una prodigiosa colección de cuerdas vocales que grabó para Atlantic o para la Columbia, y nunca para Motown Records, versiones de pioneros como Otis Redding, Sam Cooke o Ray Charles.


Una Sammy Davis Junior con más carácter y compromiso, sí, pues el origen claro que marca. Aunque nos imaginamos lo difícil de dar la cara en el Rat Pack y la Las Vegas de los 60, cuando el empujonazo te lo da la mafia calabresa y compites contra el confederado Elvis, el abruzzi Dino Crocetti (galán chulo de playa Dean Martin) y el frío y duro genovés Sinatra, un témpano templado a base de mala hostia Doria.


Aretha se movió con facilidad en esas inquietantes bambalinas que describe-borda Scorsese. Con esa facilidad que no tuvieron el blanquito y sutil Chet Baker en LA, ni tampoco el juguete roto Billie Holliday que, ella sí, tantó influyó en blancas como Amy Winehouse o la misma Joplin.

Se movió Aretha con voz poderosa soul en el ámbito del cool jazz. Que es como decir que estamos ante una garnacha poderosa envejecida en barrica. Correcta y ampulosa en boca, con sabor a compota como un Chateau Laffite o un Blecua somontano. 

Sus seguidoras Dee Dee Bridgewater y tutti quanti siguen esa trayectoria que tanto nos agrada a los europeos, especialmente a los puntillosos franceses, desde Josephine Baker, algo que entiendes si no has ido cada domingo a una misa en Alabama… Aquí nos va más la marcha y el dolor, porque el flamenco marca y estamos más acostumbrados al Islam de lo que nos parecer.


Pero la música de Franklin no tiene el picante y la guindilla del vino joven  Holliday – fresco natural y sin retrogusto-, tampoco la robustez y elegancia purpúrea de Ella Fitzgerald, sin la extrañeza astringente de Nina Simone –ese profundo malbec argentino-, sin la enorme elegancia de la Warwick de cerca de Hoboken, patrias de Sinatra y Roth… No tenéis más que comprobar el listado y las versiones… Y concluir con que el artista musical con mejor gusto del siglo XX fue el enorme Burt Bacharach, que no eligió a Aretha como diva.


A mí, gusto personalísimo y porque con ella he crecido, me encanta Diana Ross en sus duetos con Marvin Gaye, en esa evolución al funk que permite bailar oyendo himnos.


En todo caso, vaya esta lista de mis canciones favoritas, tanto de Aretha como de sus amigas, verdaderas divas del soul por no pretenderlo:


1.- En su mismo estilo y dirección, Josephine Baker: J’ai deux amours (mon pays et Paris), que abrió esa historia de amor y divismo que determinadas solistas negras tienen con Francia, tan correcta y charmant.


2.- Ella misma, Aretha Franklin, en “Respect”: por todo lo que representa su letra cuando dice como combate contra el machismo negro, en un tema que ella sí avanzó y encarnó y padeció de forma hoy incomprensible Tina Turner: “Is for a little respect when you get home (just a little bit), Hey baby (just a little bit) when you get home…”


3.- Como continuadora de su estilo pero con voz propia, Dee Dee Bridgewater en la muy emocionante “He’s Gone”, buen poema de amor… War of words, no one survives; These words of war cut deep inside; War of words the truth, the lies.


Vamos a balancear, to rock, esta magnífica música negra con metrónomo con esos vinos desbocados, angustiosos y que sirven para un momento que mencionábamos…


1.- Nina Simone, “My Baby Just Cares for Me”, cantada con ese dolor y mala hostia, pero, sobre todo, incredulidad mansa africana profunda, la de saber que no es cierto. Seguramente y de forma momentánea, de pensamiento, obra u omisión, para ninguno de nosotros.


2.- Dionne Warwick en “I say a Little prayer”, obra cumbre de Bacharach. Ese borgoña que huele a rosas, esa canción aterciopelada que no mancilló pero sí gritó Aretha… Sin embargo, cantada en su versión original por Dionne es napoleónica, intemporal, elegantísima… No pretende ser negra ni blanca, es ampulosa como Chequia, patria del apellido de su autor… Es una canción claramente pragatina.


3.- Billie Holliday, “Summertime”: prodigiosa su voz rota, alcohólica, desesperada, tan bee bop como pueda ser Parker… Recogida del arroyo, allí le dejó esa fascinante riada… Molesta, como las grandes obras de arte. Es un quejío no correcto pero incomprensible, o no… Obliga a una mirada interior como Camarón, como Peter Hammill, como el falsamente divertido Paolo Conte. Vía, vía… Via con me… Lo spettacolo d'arte varia…  Di uno innamorato di te… Neanche questo tempo grigio, pieno di musiche…


Un beso desde la discrepancia, Aretha. Emoción contra corrección, los límites como único camino del arte, cuya obligación es marcar el pulso de la cuerda de su tiempo.


17/08 Luis Iribarren