31.3.26

Detalle del Autorretrato de Vincent van Gogh


De esta obra de Vicent van Gogh, uno de sus autorretratos, quiero mostrar de cerca el tipo de brochazos que realizaba en sus obras, casi un puntillismo en este caso, en donde buscaba simplemente incluso con los colores que utilizaba, que se uniera en nuestra cerebro la mezcla de pinceladas y tonos, para que se produjera un determinado color y sensación. 

Este famoso "Autorretrato" de Vincent van Gogh, fue pintado en septiembre de 1889, durante su estancia en el hospital psiquiátrico de Saint-Rémy-de-Provence, en Francia.

Destaca por sus intensas pinceladas ondulantes sobre todo en el fondo que crean un efecto de movimiento en ese fondo y ropa, contrastando con la mirada penetrante y tranquila del artista. De alguna manera parece buscar un efecto de relieve, de movimiento en su personaje.

Actualmente, esta obra forma parte de la colección del Museo de Orsay en París, una obra postimpresionista clara.



30.3.26

El artista esloveno Svetozár Ilavsky y uno de sus Pleonasmos

El reconocido pintor y músico electrónico de Eslovenia, Svetozár Ilavsky, nos presenta aquí una obra titulada “Pleonazmus 1” realizada en el año 2010, que se encuentra en una de las plantas del Parlamento Europeo de Bruselas. 

El título “Pleonasmo” en castellano, hace referencia a los repetitivo, a aquello que insiste en decir lo mismo varias veces en la misma obra.

Las heridas ilógicas, con la sangre ya seca

Cuanto más herido me siento, más débil noto las defensas. 

       Es como si fuera perdiendo la fuerza que sólo me sabía dar la energía de la juventud. 

Pero esos periodos nunca suceden, simplemente te atraviesan. 

Pasan por encima sin dejarte disfrutarlos con sabor. 

Cuando quieren saborear la juventud pausada, ya empiezan a notarse las arrugas de las heridas. 

La edad no tiene nada que ver con la juventud, es otro asunto.

Lo grave es ser un anciano de cabeza, y eso sucede cuando ya vas cansado por la vida.


Goya y sus obras de El Duque de Wellington


Voy a sacar en esta página otro Goya del cajón para seguir recordando al artista aragonés posiblemente más famoso, aunque somos tierra de muchos artistas fabulosos, algunos todavía no tan conocidos. Dos Goya poco conocidos, todo hay que decirlo.

Arriba un retrato del Duque de Wellington que podríamos ver en The National Gallery de Londres, y que se hizo sobre 1812, que nos muestra al primer Duque de Wellington tras derrotar este a las tropas de Napoleón en España, y entrar a un Madrid ya liberado.

Goya hizo tres trabajos sobre el mismo personaje histórico. Este cuadro a modo de retrato, un dibujo y otro gran cuadro mostrando al Duque de Wellington a caballo. Y que vemos abajo de esta entrada.

Esta obra superior sufrió diversos retoques desde el principio, posiblemente por el mismo Goya, para ir añadiendo medallas y condecoraciones en el pecho como el Toisón de Oro, según iba ascendiendo la importancia del personaje, que parece ser que para esta obra posó al natural.

Vemos a un hombre erguido, tal vez triste y cansado pues acababa de terminar una guerra, y aunque era —según comentan— un hombre de baja estatura, aquí aparece como un personaje potente, sereno y seguro.

El cuadro tiene 64 centímetros de altura, y fue una obra que se hizo como retrato privado, y sirvió el rostro de modelo para el gran cuadro a caballo que se encuentra en la Apsley House de Londres.

Abajo os dejo la otra obra de Goya, en la que vemos al Duque a caballo, pero de la que se cree que el aragonés solo hizo el rostro del cuadro, sobre un fondo creado por otros artistas.