21.3.26

Cartel de la película Plácido de Berlanga


Vemos arriba una copia del cartel de la película Plácido, dirigida por Luis García Berlanga y estrenada en el año 1961, una obra de gran repercusión internacional en su momento y considerada hoy una de las mejores comedias de su director. La película fue candidata al Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa —hoy denominada Película Internacional—, galardón que finalmente no obtuvo.

Durante años, la conservación del film fue problemática debido a la pérdida de materiales originales, pero en 2009 el IVAC (Filmoteca Valenciana) llevó a cabo un proceso de restauración que permitió recuperar y digitalizar la película, asegurando así su preservación y difusión para nuevas generaciones.

El argumento es de una acidez extraordinaria. En una pequeña ciudad española, un grupo de damas piadosas, entregadas a una caridad más aparente que real, organiza una campaña navideña bajo el lema “Siente usted un pobre a su mesa”. 

Bajo esta consigna, se pretende que las familias acomodadas inviten a personas sin recursos a compartir la cena de Nochebuena, en una operación tan bienintencionada como hipócrita.

Para dar mayor realce al evento, se busca el patrocinio de una marca de ollas y se invita a un grupo de artistas de segunda fila llegados expresamente desde la capital, y recibidos con entusiasmo en la estación. 

La jornada “benéfica” se completa con una vistosa cabalgata, una subasta pública de los propios pobres como convidados y una cuidada retransmisión radiofónica que amplifica el carácter propagandístico del acto.

Pero Berlanga —con la colaboración esencial del guionista Rafael Azcona— no se limita a la anécdota. A través de una narración coral y un ritmo frenético, construye un retrato implacable de la España de la época: una sociedad donde la caridad se convierte en espectáculo, la miseria en decorado y la buena conciencia en un ejercicio superficial.

Una obra de Arte, la película Plácido se inscribe así en la tradición del esperpento celtibérico, ofreciendo una visión deformada pero profundamente veraz de una realidad social que, bajo la apariencia de generosidad, esconde profundas contradicciones. Una película que provoca la risa, sí, pero también incomodidad, reflexión y, en más de un momento, una amarga sensación de reconocimiento.

20.3.26

Caerá el Mercado del Arte?


Estos niños, de una viñeta de la revista The New Yorker de este 2026, dan en el clavo doblemente. Se preguntan:

—Con la caída del Mercado del Arte, no sé si merece la pena continuar.

El Mercado del Arte lo hemos hecho crecer artificialmente. Tampoco pasa nada por eso. Puede ser tan mentiroso su valor como el del Oro, el de los Diamantes o el del petróleo. Todo depende. 

Y estos elementos anteriores es más complicado que te produzcan placer, algo que el Arte si lo sabe elegir como inversión puede dártelo.

Pero es verdad que hemos creado un pequeño monstruo que podría petar. Ya lo han hecho o lo harán otros inventos de entre el siglo XX y el XXI. No quiero dar detalles, pero invertir el dinero es una tontería, pues entregar número de unos papeles o a lo sumo papeles que llamamos todos billetes, por otra cosa. 

Nos creemos que el dinero vale lo que dice. Y es verdad de forma momentánea. Y a su vez, puede cambiar cuando otros lo decidan. El Arte queda, y habitualmente sucede si lo sabes invertir, como sucede con los activos inmobiliarios. Que tienen unos años de vida en los que casi siempre suben  de valor.

Maira Kalman en una portada de The New Yorker


Esta portada de la revista The New Yorker está realizada por la ilustradora Maira Kalman, artista, ilustradora de libros y diversos tipos de diseños, escritora y diseñadora estadounidense conocida por su pintura y escritura sobre la condición humana en general.

Maira Kalman nació en Tel Aviv, Israel. Su madre, Sara Berman, era originaria de Bielorrusia y se había mudado a Israel para escapar de los pogromos (ataques violentos contra los judíos que vivían en Rusia en aquellas décadas cercanas a las II Guerra Mundial).

A partir de mediados de la década de 1980, Kalman comenzó a publicar libros infantiles. Su primer libro infantil, Stay Up Late (1985), presentaba ilustraciones combinadas con letras del músico David Byrne. El libro contaba la historia de unos niños que evitan que su hermano pequeño se duerma.

Maira Kalman ha sido colaboradora de The New Yorker desde 1995 y ha producido muchas ilustraciones de portada, así como columnas ilustradas. 

El entorno urbano de la ciudad de Nueva York da vida a la creatividad de Kalman y también se ha inspirado en la geografía de la ciudad y en los puntos de referencia conocidos.

16.3.26

Calabuch, una de esas películas inolvidables


Muy pocas veces hablo en este lugar de Cine, del Arte que representa el Cine, literatura pura que no siempre valoramos bien. Excepto como objeto de entretenimiento.

De jovencito vi esta película de la que dejo el cartel: Calabuch, que es una película española dirigida por Luis García Berlanga y que fue estrenada el 1 de octubre de 1956. Casi hace ya 70 años.

El título de la película se refiere al nombre imaginario que recibe el pequeño pueblo en el que se desarrolla la historia de la película. Que en realidad es Peñíscola.

Con motivo del quincuagésimo aniversario del rodaje, en el año 2006, se celebró un homenaje al director y a la cinta en el marco del 18.º Festival de Cine de Comedia celebrado en Peñíscola.

El recuerdo de aquel viejo profesor joven que lograba motivar a las gentes de un pueblo me pareció precioso, lleno de energía positiva. Muy bien interpretado por el actor inglés Edmund Gwenn que murió tres años después de la película, siendo esta su última película.