16.4.26

Real Academia de Bellas Artes de San Luis en Zaragoza


La Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País en Aragón fundó en Zaragoza una destacada y muy respetada Escuela de Dibujo, para enseñar a los jovenes artistas que iban a sus clases, para prepararlos como pintores, maestros de obras o ingenieros.

No eran solo artistas aragoneses pues acudían de toda España, y a veces se traían materiales o profesores desde Italia, para darle más valor a sus sistemas educativos.

Logró tanta fama e importancia que se transformó luego en la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, logrando el apoyo de Francisco de Goya y de la familia Bayeu.

La Academia nace en 1792, en pleno ambiente de la Ilustración, y su creación responde a una idea muy concreta, ordenar, enseñar y dignificar las artes de aquellos años, para crear profesionales. Partía como he dicho antes de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País que se había fundado en 1776, 16 años antes.

La Academia de Bellas Artes de San Luis, actúa como una escuela de dibujo, pero a su vez como centro de formación para artesanos y como un espacio de aprendizaje académico basándose en el modelo clásico. Todos los que hemos hecho enseñanzas de dibujo como el inicio a la pintura, sabemos lo duro que es tener que dibujar en blanco y negro durante excesivos meses, con carboncillo al principio, deseando abrazar el color cuanto antes.

Se enseñaba como he dicho dibujo, pero también anatomía artística, clases de perspectiva e iluminación y principios de arquitectura. Era el siglo XIX, viene la Guerra de la Independencia, las desamortizaciones, los cambios políticos, la falta de recursos públicos, y todo eso hace que sea complicado mantener las ideas, los trabajos buscando la excelencia.

Se van transformando este tipo de escuela y en toda España en Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, y se busca una función más intelectual, más útil incluso de cara a los nuevos oficios, y la que no cambia hacia esas nuevas formas, se convierten en foros artísticos, en lugares o espacios en donde con talleres se intenta crear organismos de consulta intelectual, de ciertos debates artísticos, que vayan conociendo y amplificando el mundo del Arte en aquellos años.

En aquella Real Academia de Bellas Artes de San Luis había profesores muy conocidos, alumnos que luego fueron importantes, pereo no todos ellos estaban matriculados de forma reglada, como sucede ahora. Muchos eran artistas vinculados con la entidad pero sin una matrícula o contrato formal.

Francisco de Goya o Francisco Bayeu fueron profesores, también fue profesor Bernardino Montañés o Mariano Pescador, Mariano Benlliure, Félix Lafuente, Francisco Marín Bagüés o José Camón Aznar. Pintores, arquitectos, escultores, historiadores, críticos, artistas muy diferentes a estos, que supieron mantener el espíritu inicial.

Lo que vemos en la imagen es uno de los muchos dibujos que se conservan de los alumnos de aquella época, realizados en la citada Real Academia de Bellas Artes de San Luis.

13.4.26

Dibujo Militar en el Caspe en guerra civil


Este dibujo, esta viñeta muy trabajada es una estampa militar y bélica se hizo en 1937 para el diario Nuevo Aragón que se publicaba en la ciudad de Caspe, en Aragón, en el bando republicano.

No solo de carteles se llenan con el Arte los frentes bélicos, sino también con viñetas, chistes, chascarrillos, pues había que mantener la moral alta, y la comunicación era ya en aquellos años un arma constante para lograrlo.

El autor firma como Souio o Sojo. Pero posiblemente sea un seudónimo, o un dibujo de otro autor que se recogió o se modificó. 

10.4.26

Guercino y un San Juan Bautista de niño


El artista italiano Giovanni Francesco Barbieri, más conocido como Guercino, representa un artista del barroco italiano, que tenía estrabismo por lo que se le puso el mote de "Guercino" que es más o menos lo mismo que bizco.

Esta obra que vemos, titulada "San Juan Bautista de niño" es del siglo XVII sin poder aclarar el año, y pertenece a la colección de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País. 

Un cuadro no muy grande, de unos 60 centímetros de altura, y que representa junto a otro titulado "Niño Jesús" una dupla que se harían por encargo para alguna iglesia, posiblemente. 

La melancolía contenida del niño San Juan Bautista es muy de las formas de crear de Guercino, unos volúmenes muy redondeados y un trabajo muy importante con las pieles y las texturas. 

Aunque es cierto que otros detalles nos llevan a pensar que podría haber sido de algún taller cercano al tipo de obra de Guercino, pero no tanto de él, por el trato de los pelos sobre todo y por el tratamiento de la luz, no tan dramático como solía utilizar Guercino.


7.4.26

El Refugio de Teruel, para leer y descansar


Un logotipo, una marca, el diseño de un nombre, puede ser Arte y además siempre como mínimo es Arte Gráfico. Es Diseño, que también es Arte. Aunque no todos los entiendan así.

Una marca bebe de una idea, de diversos conceptos, de un imaginario que quiere ser útil al negocio y a quien lo contempla. En todo logotipo suele existir detrás una historia que no siempre se sabe. Pero no suele ser por casualidad.

Los diseñadores antes de crear algo, preguntan, intentar saber qué se quiere decir con una marca, de qué manera se desea introducir en el mercado, hacia quien va dirigida, con qué motivos se crea el nombre o la marca.

Y la suma de todos esos conceptos, si el diseñador es bueno, intenta reflejarlos en ese logotipo, en lo que va a ser el icono que marcará el negocio con su nombre. 

Nadie podría valorar hoy el logotipo y marca de Apple, de BMW, de Audi, de la Editorial Planeta, cada una desde su tamaño y concepto de negocio.

Esta marca que vemos, "Refugio", es de una cafetería, bar, local de tomar unas copas, en la ciudad de Teruel. 

No conozco la historia que hay detrás del nombre, aunque sin duda al entrar ves claramente que estás en un "Refugio", ni tampoco conozco la manera en que se decidió por esa tipografía. Pero estoy seguro que existió una decisión detrás.

Crear un local bien decorado en un barrio de Teruel, que sirva de refugio a sus vecinos de la zona, es una buena idea. Un Refugio muy pacífico, en donde hay libros para poder leer mientras te tomas un gintonic de media tarde.