22.9.26

Un dibujo escultura de Chillida

Dibujo de Chillida

Esto es un dibujo de Eduardo Chillida del año 1948, un joven artista que con 24 años ya soñaba con los espacios, los volúmenes, aunque solo fuera un dibujante que quería ser escultor. 

En realidad ya era escultor en sus ganas, en sus formas mentales de entender los volúmenes, y este ejemplo es uno de los más sencillos de entender. 

En ese periodo Chillida abandonó los estudios de arquitectura en 1947 para dibujar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y poco más tarde se trasladó a París en 1948 (año de este dibujo), donde realizó sus primeras obras en yeso, influenciado por el arte griego arcaico.

Vemos pues que el dibujo, la época, sus ideas del Arte, encajan perfectamente. Es un dibujo Sin Titulo qu es una escultura dibujada al carboncillo y a la sanguina sobre papel algo más grande que un A4.

Buscaba una expresividad a través de los volúmenes de los vacíos y los llenos de cada forma de los elementos. Solo aquellos que eran esenciales para entender lo que se quería transmitir con respeto, sin añadidos sino al contrario, suprimiendo lo superfluo.

14.9.26

Ben Geier y sus fotografías retro norteamericanas

Ben Geier

Esta es una bella fotografía de Ben Geier, un clásico artista norteamericano nacido en los años 70 que supo retratar la geografía de su país, su arquitectura efímera, esa nostalgia bella y mágica de un país que puede mostrarnos partes menos hermosas y ser por ello iconos bellos de un tiempo.

Carteles, locales, luces y neones, a lo largo de la famosa Ruta 66 son parte de ese trabajo de moteles, gasolineras y restaurante que tantas veces hemos visto numerosas veces en las películas.

Creció en el Medio Oeste de Estados Unidos. Su fascinación por la fotografía nació en la infancia durante los viajes familiares por carretera (road trips) y su atracción por los lugares abandonados.

Trabajó durante más de 20 años en numerosas agencias de diseño, una experiencia visual que influye directamente en su paleta de colores y su estética inconfundible.

13.9.26

Goya y su obra El milagro de la aparición de la eucaristía a san Pascual Bailón


El cuadro "El milagro de la aparición de la eucaristía a san Pascual Bailón", era una obra que se había atribuido a Francisco Bayeu, tras una subasta que se había realizado en Madrid en el año 2018. Pero parecía tener una calidad muy alta, y solicitó estudios de su autoría ante personal mucho más cualificado.

Está en un grado de cosnervación muy bueno y ahora se le a atribuido a Goya tras estudiarse por el propio Museo del Prado y por Manuela Mena, que fue jefa de Conservación de Pintura del siglo XVIII y de Goya de el cierto Museo del Prado.

La pintura había permanecido en colecciones particulares, y forma parte de una serie de santos que Goya pintó en los primeros años de la década de 1780, tras su fructífera estancia en Roma. 

Se cree que fueron encargos de particulares que llevaban el nombre de los santos representados. Se conocen algunos ejemplos, como Visión de san Antonio Abad o Muerte de san Francisco Javier.

Es un óleo sobre lienzo muy pequeño para el tipo de obra que normalmente realizaba de encargo Goya, de solo 51,5 × 38,5 cm, que habría sido pintado por Goya en los primeros años de la década de 1780.

12.9.26

A la afición del Valencia Fútbol Club


Esta es una pequeña escultura metálica hecha en el año 1994 en honor a la afición del Club de Fútbol del Valencia en el 75 aniversario de su fundación en el 1919. La obra principal corresponde al escultor valenciano Nassio Bayarri, nombre artístico de Ignacio Bayarri Lluch (Valencia, 1932–2023).

De esta maqueta se hicieron varias piezas conmemorativas del 75.º aniversario como un obsequio institucional de tirada limitada, y no sé ni el número ni a quien se le obsequió con esta escultura.

La pequeña escultura que vemos en la imagen es la maqueta o reducción del monumento final que se instaló junto al Mestalla, su campo de fútbol. En la página personal del escultor y diseñador Juan Vilches aparece fotografiada una «Maqueta» del monumento del 75 aniversario cuya disposición de figuras coincide con esta.

La autoría artística del monumento es de Nassio Bayarri. Ahora bien, Juan Vilches tuvo una participación importante en su realización material.

Autor del diseño y de la obra escultórica: Nassio Bayarri (Ignacio Bayarri Lluch).

Colaborador en la realización técnica: Juan Vilches.

Material del monumento definitivo: acero corten y acero inoxidable.

Dimensiones que da el propio Vilches: aproximadamente 6 × 3 × 4 metros.