La dificultad del enunciado está en lo qué entendemos por "mágicos". Si utilizamos la palabra en sentido literal, la frase es falsa. Pero es verdad que algunas personas pensarán que si es capaz de motivarnos, de movernos, de hacernos pensar, dea teatro, literatura, danza, música o un cuadro, algo de especial sí tiene.
El Arte no cura enfermedades por encantamiento, no altera las leyes de la física, no mueve objetos, no parece sobrenatural, pero si entendemos la palabra "mágico" en un sentido humano, psicológico o simbólico, entonces la frase encierra una verdad profunda.
Vamos a verlo desde otro punto de vista. Tú observas una obra de Goya o de Miró.
Es solo lienzo, papel, tinta, acrílico, pigmentos o píxeles. Y sin embargo, de pronto te imaginas un punto de vista, una historia dentro de lo que ves, una crítica, una idea, y reconstruyes mentalmente lo que parece haber sucedido y lo que el artista quiere decirnos.
Materialmente no ha ocurrido nada. Sigues viendo una tela, una hoja de papel. Pero interiormente ha ocurrido muchísimo y eso se parece bastante a la magia.
La neurociencia ha demostrado que la contemplación artística modifica la actividad cerebral, altera nuestros estados emocionales, influye en la memoria que tenemos y en los recuerdos, cambia la atención y nuestro punto de vista de ese instante, e incluso modifica la percepción del tiempo.
Una sinfonía de Mozart, un cuadro de Rothko, una fotografía de Cartier-Bresson o un poema de Machado, pueden llevarnos a otro espacio, a otro tiempo, a otras sensaciones, pueden transformar nuestro estado mental en pocos minutos. No es magia sobrenatural. Pero tampoco es una simple reacción mecánica.
Hemos visto en ese lienzo o en ese papel unos símbolos, unos logotipos aunque no lo parezcan, unos iconos. Como lo son las banderas, los himnos, los conceptos de patria o nación. Vemos vida, y podemos ver color y violencias, guerras o tranquilidad. Depende. Y todo eso lo veremos sin que llegáramos a esa obra queriendo ver lo que en ese momento vemos.
Si entras en una cueva paleolítica como Cueva de Altamira, es muy posible que quienes pintaron aquellos bisontes sí pensaran que el arte tenía poderes mágicos. Muchos arqueólogos creen que aquellas imágenes estaban relacionadas con sus rituales, creencias, invocaciones, formas de influir simbólicamente sobre el mundo. Es decir, sobre SUS Magias.
Para ellos no existía una separación clara entre arte, religión, mito, convivencia social, respuestas de qué son, influencias sobre lo que les rodea. Tenían que crearse sus propias magias para sobrevivir entre tantas dudas.
O voy a dejar cuatro frases que a veces ya se han dicho, pero que pueden reflejar esos estados de ánimo y de dudas sobre el papel de nosotros mismos como espectadores del Arte.




