23.9.26

Corral de locos, de Franciso de Goya

Corral de locos. Goya

Esta pequeña obra de Francisco de Goya está pintada al óleo sobre chapa de hojalata, la pintó en el año 1793 y la tituló "Corral de Locos. Se encuentra en el Museo Meadows de Dallas en los EEUU. Lo traemos aquí con fines educativos para conocer mejor las obras de Goya, aunque a veces se encuentran muy lejos de su Aragón natal.

Vemos en un patio abierto, que podría ser el departamento de dementes (llamado entonces manicomio) del hospital de Nuestra Señora Gracia de Zaragoza, en donde Goya ha pintado un grupo de enfermos mentales. En el centro de la composición dos de ellos pelean desnudos, como si fueran dos luchadores grecorromanos que parecen sacados de una obra clásica, mientras el cuidador les azota con una fusta para separarlos.

Otros, vestidos con unas maltrechas túnicas blancas que Goya en su carta denomina "sacos", les jalean como en una pelea programada. El personaje que se encuentra a la izquierda de pie con los brazos cruzados mira directamente al espectador con gesto de horror mientras el que está sentado a la derecha con un sombrero hace una mueca sarcástica. 

A la derecha vemos de cara a la pared, a un personaje en pie que viste una librea, uniforme de color verde y marrón, el que llevaban los pacientes menos conflictivos. No quiere ver la escena, no quiere participar ni tan siquiera mirando.

Estamos hablando y observando, esa parte de la sociedad que tan bien supo retratar Goya, herida, enferma, en guerra, dolorida, pobres y sin justicias sociales.

22.9.26

Un dibujo escultura de Chillida

Dibujo de Chillida

Esto es un dibujo de Eduardo Chillida del año 1948, un joven artista que con 24 años ya soñaba con los espacios, los volúmenes, aunque solo fuera un dibujante que quería ser escultor. 

En realidad ya era escultor en sus ganas, en sus formas mentales de entender los volúmenes, y este ejemplo es uno de los más sencillos de entender. 

En ese periodo Chillida abandonó los estudios de arquitectura en 1947 para dibujar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y poco más tarde se trasladó a París en 1948 (año de este dibujo), donde realizó sus primeras obras en yeso, influenciado por el arte griego arcaico.

Vemos pues que el dibujo, la época, sus ideas del Arte, encajan perfectamente. Es un dibujo Sin Titulo qu es una escultura dibujada al carboncillo y a la sanguina sobre papel algo más grande que un A4.

Buscaba una expresividad a través de los volúmenes de los vacíos y los llenos de cada forma de los elementos. Solo aquellos que eran esenciales para entender lo que se quería transmitir con respeto, sin añadidos sino al contrario, suprimiendo lo superfluo.

14.9.26

Ben Geier y sus fotografías retro norteamericanas

Ben Geier

Esta es una bella fotografía de Ben Geier, un clásico artista norteamericano nacido en los años 70 que supo retratar la geografía de su país, su arquitectura efímera, esa nostalgia bella y mágica de un país que puede mostrarnos partes menos hermosas y ser por ello iconos bellos de un tiempo.

Carteles, locales, luces y neones, a lo largo de la famosa Ruta 66 son parte de ese trabajo de moteles, gasolineras y restaurante que tantas veces hemos visto numerosas veces en las películas.

Creció en el Medio Oeste de Estados Unidos. Su fascinación por la fotografía nació en la infancia durante los viajes familiares por carretera (road trips) y su atracción por los lugares abandonados.

Trabajó durante más de 20 años en numerosas agencias de diseño, una experiencia visual que influye directamente en su paleta de colores y su estética inconfundible.

13.9.26

Goya y su obra El milagro de la aparición de la eucaristía a san Pascual Bailón


El cuadro "El milagro de la aparición de la eucaristía a san Pascual Bailón", era una obra que se había atribuido a Francisco Bayeu, tras una subasta que se había realizado en Madrid en el año 2018. Pero parecía tener una calidad muy alta, y solicitó estudios de su autoría ante personal mucho más cualificado.

Está en un grado de cosnervación muy bueno y ahora se le a atribuido a Goya tras estudiarse por el propio Museo del Prado y por Manuela Mena, que fue jefa de Conservación de Pintura del siglo XVIII y de Goya de el cierto Museo del Prado.

La pintura había permanecido en colecciones particulares, y forma parte de una serie de santos que Goya pintó en los primeros años de la década de 1780, tras su fructífera estancia en Roma. 

Se cree que fueron encargos de particulares que llevaban el nombre de los santos representados. Se conocen algunos ejemplos, como Visión de san Antonio Abad o Muerte de san Francisco Javier.

Es un óleo sobre lienzo muy pequeño para el tipo de obra que normalmente realizaba de encargo Goya, de solo 51,5 × 38,5 cm, que habría sido pintado por Goya en los primeros años de la década de 1780.