28.2.19

Van Gogh y La caída de la hoja. Un cuadro NADA infantil

Esta obra de Vincent Van Gogh titulada “La caída de la hoja. Parque Hospital San Pablo” (The leaf fall. Park hospital St. Paul's) nos muestra un tipo de pintura que parece muy infantil, en el último año de su vida pues la pintó en 1889 y murió un año después. 

Nos muestra los jardines en otoño del hospital donde estaba ingresado voluntariamente, mientras una persona (podría ser él) camina tranquilamente dentro de un ambiente gris y triste.

El punto de vista que eligió Van Gogh
está inspirado en los sistemas que se utilizaban en los grabados japoneses, donde los artistas buscaban posiciones no comunes y desde donde parecieran dominar todo el ambiente y la escena. Una especie al narrador omnipresente en literatura, donde todo es capaz de verlo, por encima del que observa la realidad de la obra.

Observando este tipo de obras de grandes artistas, llegamos a creer lo sencillo que es pintar como si fueras un niño, pero dentro de la obra se esconde el encuadre, el punto de vista, el ambiente que conforman las luces y los colores utilizados, incluso las técnicas sin una perspectiva académica, que invitan a pensar en la simpleza de la obra. Árboles retorcidos, claridad remarcada por los árboles traseros que son blancos para no restar luz, sinuosidad, casi miedo a caminar por esas sendas.

Lope Félix de Vega y sus opiniones sobre literatura

Lope de Vega ademas de un escritor sin pausas,  un auténtico obrero de las comedias y el teatro, era un crítico feroz pero sin fuerza contra los intereses que en aquellos (sus) años ya sabían sacar rendimiento a lo que otros trabajaban por la cultura y el entretenimiento, mientras observaban desde las tabernas cómo crecían sus ingresos. 

Esclavismo cultural del siglo XVII, supo trabajar mucho para costearse una vida agradable a costa de no parar de escribir para terminar de sacerdote con 51 años ya con 15 hijos hoy conocidos, cuando la vida le había dado tantos golpes que no era capaz de entender casi nada si no era recurriendo a la fé. 

Sus más de 1.800 obras de teatro o sus 3.000 sonetos junto a sus siete novelas y nueve epopeyas lo dejan en un lugar increíble a la hora de entender su capacidad para crear imaginando historias de personas heroicas, con honor o con dolor. 


27.2.19

Cada fotografía es un viaje al pasado más presente

No tengo fórmulas ni recetas: cada fotografía es un viaje a lo desconocido en el que factores imprevisibles pueden modelar e influenciar el encuentro.

Daniel Mordzinski. Fotógrafo argentino




Escondidos no hacemos nada

Escondidos no hacemos nada. 

Si intentamos escapar no hacemos nada

Si no miramos a los problemas no hacemos nada

Si solo hablamos entre nosotros no hacemos nada

Si no somos capaces de entender donde estamos no hacemos nada

Si no hacemos nada, alguien lo hará por nosotros



26.2.19

Picaremos la raja, para que no vuelva a salir

Inmersos en el Arte más atractivo para la mirada que se nos escapa por las calles…, uno está en el obligación de atrapar pequeñas grietas por donde se nos puede escapar el aire de la vida. 

Es la tensión acumulada entre paredes amigas, pero se están separando y entonces…, rompen lo que más les unía. Ya no hay continuación. Hay ruptura.

Al final…, tendrá que venir un pintor desconocido y deberá darles otra mano de pintura ácida de la que escuece. No hay otra solución. Bueno sí, antes hay que picar la raja, para que no vuelva a surgir.

25.2.19

¿Qué era la bojiganga y a quién entretenía?

En la antigüedad, en esa famosa Edad de Oro de la literatura y el teatro español, se representaban por las ciudades y pueblos centenares de representaciones teatrales que se dividían hasta en ocho tipos de espectáculos teatrales diferentes.

En este dibujo de Arroyo Saavedra podemos ver un tipo de ellas, la conocida como “Bojiganga” representación cómica que representaba una compañía compuesta de dos mujeres, generalmente un muchacho y varios hombres en número indeterminado que representaban pequeños entremeses como los que escribió Cervantes, o comedias cortas como algunas de Lope de Vega, y por las noches montaban en las plazas sus tinglados para representar las historias de amor y comedia, disfraces y amores que se burlan de alguno de los personajes.

Eran llamados “Cómicos de la Lengua” pues eran sus historias contadas las que configuraban los enredos con sus frases que guiaban las historias con dobles palabras y entendederas. Cobraban voluntades y chorizos o morcillas, sopas de cenas que les daban y aplausos. Vivían por los caminos y su misión era hacer reír con historias de dolor.

Aprender Arte no tiene edad, pero requiere ganas

Aprender arte tiene tantas aristas como posibilidades de crecer dentro de su seno. ¿Qué es aprender Arte? Podemos aprender a disfrutar de él, o a comprar y vender, a crearlo y contemplarlo, a entender su historia y los planteamientos que cada escuela o artista ha querido plantearnos.

Podemos aprender Arte y elegir cualquiera de sus numerosísimas disciplinas. Aunque en todas ellas es fundamental —como poco— entrar a conocer lo básico de la historia del Arte para saber en qué punto nos encontramos y desde donde venimos. 

Nada es casual, casi todo es causal, y estar viviendo este tiempo del Arte complejo y posiblemente efímero es por algo mucho más profundo que el propio Arte.

Aprender Arte debe iniciarse pronto y desde lo más básico en todas sus lecciones y facetas. Pero si tienes 60 años también puedes aprender a disfrutar del Arte tanto mirando como creando.

Si al que se adentra en el mundo artístico lo llenamos de complejidad, lo estamos asustando. El Arte es sobre todo una disciplina para disfrutar, para provocar sensaciones, para tocar el corazón o el caparazón de cada persona.

En el camino del Arte hay que conocer lo más básico y elemental de cada artista de nuestra especialidad. Cuando digo elemental quiero decir lo más reconocido, que puede ser lo más fácil o no, pero no es bueno entrar a conocer a Goya —por poner un ejemplo— poniendo encima del aula sus pinturas negras o sus Caprichos. Igual hay que trabajar antes su mirada ácida de la monarquía y sus rostros, o sus momentos históricos que tuvo que vivir hasta llegar a su obra.

No es bueno nunca ir a los museos a ver “todas” las obras. Hay que hacerlo cuando vamos de turistas pues es posible que no tengamos muchas posibilidades de volver al mismo lugar. Pero lo que realmente vemos son marcos con cuadros, espacios llenos de arte, y poco más. 

Por eso es muy importante que los museos dejen fotografiar sin flash pues de esa forma te puedes llevar a casa para mirar con calma, aquellas obras que realmente necesitan más de 8 segundos de observación.

Si a unos alumnos los llevamos a un museo y les ofrecemos todo su contenido, se agotan y saldrán vacíos de nuevas experiencias. No existe agudeza visual para contemplar de forma válida 200 obras distintas. 

Hay que tematizar la visita (incluso de "matizar" pocas obras y pocos autores) para convertirla en una sensación de que allí mismo hay mucho mas que tendremos que volver para poderlo contemplar.

La imagen es un "Lope de Vega" del siglo XVII y de autor anónimo, que se conserva en la Biblioteca Nacional en Madrid.


24.2.19

Los desconchones nos permiten asomarnos

Trabajamos escondidos porque no nos dejan hacerlo al aire libre, debe ser el frío de la calle. Por eso a veces ponemos mala cara, pues no poder ver el sol de cada mañana nos agría el carácter. 

Siempre nos queda la esperanza de que se vayan abriendo en el muro viejo, pequeños desconchones que nos permitan asomarnos para ver la calle. Pero están muy solicitados.

Cubismo de George Braque del año 1914

Una clásica obra del artista francés George Braque y pintado al óleo sobre lienzo, titulado “Naipes y dados”.  

Es de su época cubista de joven, paralela a la que ya trabajaba también Pablo Picasso. Planos cubistas hasta configurar los elementos sobre planos donde se utiliza a veces incluso el puntillismo.

18.2.19

La vida, según el artista Joan Ponç

El artista catalán Joan Ponç nos dejó esta obra titulada "La vida" y realizada en el año 1971. Fundador del Grupo Dau al Set está considerado uno de los primeros pintores vanguardistas tras la Guerra Civil.

14.2.19

¿Invictus y la transición española solo fueron márketing político?

La situación política en España con demandas de revisión del Estado de las Autonomías hacia la autodeterminación o retorno órdago al estado centralista como contrapeso obligan a una reflexión necesaria.

Esta noche reponen “Invictus”, una de las películas en mi opinión más necesarias pero más flojas por panfleteras de Clint. A mí me gusta más, como Woody me gusta menos, cuando se retrata a sí mismo manejando la quilla de la barca de rafting a la deriva que es esa extinguida clase media norteamericana no emprendedora, a nómina de GM, y neo votante del Tea Party. Hundida por los brokers de Reagan y por los garajes del Gran Hermano de Palo Alto.

A los que votan extrañamente por envidia pensando que generarán riqueza y no tienen los intereses de fondo buitre que tienen en, no ya hundir, sino negar el sistema de Seguridad Social de Montgomery, para auxiliar a quienes te ayudan a ganar una guerra y dejas tirados.

La situación en Sudáfrica es muy tensa, hay huelgas en los servicios públicos esenciales. El Congreso Nacional Africano ha devenido en un PRI de multimillonarios negro-bantúes que se sienten incómodos en los funerales de los ministros de Mandela. Algunos son cleptómanos redomados.

Van cobrando las coimas de los bárbaros al Imperio. Tienen el monopolio de la violencia, de la venganza, de la victoria electoral pero no la propiedad de la tierra.

Solo ha funcionado bien la tricapitalidad entre Pretoria, Bloemfontein y Ciudad del Cabo que aquí nunca hubiera admitido Madrid.

Hay un millón de blancos a los que han devuelto las violaciones de forma indiscriminada y aleatoria, considerando que todos eran hijos o nietos de esbirros torturadores, y que se han marchado a Australia porque Holanda no los ha recibido con los brazos Schengen abiertos. Qué podemos esperar de la Unión Europea si esto lo hace con blancos…

Los negros, que beben vino fino, juegan solamente al fútbol pese a la película y han tomado los Downtown excepto sus garajes, siguen practicando en el outback de la sabana una negación colectivizadora de la propiedad de la tierra que ocupan jugándose una mordedura de lobo perro, que sigue siendo en un 85% propiedad blanca –aquí se llama eufemísticamente derecho histórico y se cobra la PAC aunque no se trabaje, lo que sería una solución para ellos y les arreglaría su vida de calvinistas en el sur de Francia, una vida deslumbrante Theron-.

La política sudafricana no se dirige hacia ningún perdón, hacia ninguna superación, hacia ninguna sociedad mestiza con el gobierno de los mejores. Se dirige hacia imponer determinadas cuotas de negros, de mujeres, de sucesores de Ghandi en los bancos y compañías de diamantes, dirigidos por afrikaneers y judíos

Que en su propio país se comportan como enclaustrados en campos de concentración de lujo, con sus propias televisiones, capacidad adquisitiva canadiense provisional, centros comerciales en Joburg norte y shuttles hacia los aeropuertos para pasar fines de semana en el paraíso Europeo.

La reputación de Mandela se mantiene inmaculada, justamente, o ennegrecida de betún de buen olor como islote y como mero escenario. Pero sus sucesores no representan al pueblo doliente segregado. Hay obscenas reconstrucciones de ciertos condominios de Soweto, algunos teatros, museos o restaurantes nuevos. A siete veces el precio de la cerveza del barrio que los colmados de contenedores.

Es demasiado parecido a lo sucedido con el PSOE en España, su élite es una gran consumidora de riquezas, de seguros y fondos de inversión, de colegios británicos gestionando la educación privada.

En los funerales de estado, lo que queda del CNA –aunque lo sigan votando- acojona a sus dirigentes en primera fila. Se ponen a bailar y cantar las canciones que hablan de Steven Biko, de su gran marcha desde la antigua Rodesia a la que van camino de parecerse.

A esos dirigentes que consuelan a viudas e hijos vestidos con dignidad cubana verde oliva, con cara de decepción, con la misma cara de Coetzee escribiendo “Desgracia”.

No pasa lo mismo aquí, con Alfonso Guerra salvando España y enardeciendo a mineros leoneses prejubilados pañuelo rojo al cuello y Rolex en brazo levantado en puño de uñas de esteticienne.

Con el mismo anhelo frustrado y las mismas ventajas de que te traten nada que describe Manuel Vilas en “Ordesa”. Escrito por otro hijo de esa provincia apenas conocida en España, origen de un territorio histórico que niegan sus propios ocupantes y desconocida absolutamente en el mundo…

14/02 Luis Iribarren

12.2.19

Cita triste de Charlot, de Rafael Alberti



Del libro poemario dedicado a los artistas del cine mudo y titulado: "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos" de Rafael Alberti escrito en el año 1929, os dejo este poema triste y personal.

10.2.19

Un corazón roto, apañado de mala manera

En el arte de las sensaciones los mensajes vienen de muy diversas formas. Un corazón roto siempre es un corazón roto, y aunque lo intentemos apañar con un cosido mal hecho para que no se desangre, siempre seguirá siendo un corazón roto.

9.2.19

Un Dos Quijote sencillo y con frigorífico

Un Don Quijote pueden ser muchos Don Quijote distintos. Sigue existiendo Don Quijote dentro de cada uno de nosotros. Algunos como es de la imagen van por las noches al frigorífico a buscar su dosis de felicidad nocturna.

Un Don Quijote se diferencia del resto de mortales por su sombrero peculiar que antes se utilizaba para cualquier cosa menos para cubrir cabezas. 

Un Don Quijote es un tipo desclasado pues no conoce mas clase que la pobre de lentejas con algún añadido de grasa y un buen vino recio. Lo que no le impide ser libre y feliz, dentro de su locura que le nubla la mirada de enterarse bien lo que sucede.

Tal vez lo mejor, cuando hay tormentas que no entiendes, sea disfrazarse de un Don Quijote de ideas locas, montar a caballo para salir de la zona de confort y lanzarse a la conquista del mundo de las ideas. Nunca se sabe…, hasta que no lo intentamos.

8.2.19

Cuidado con pasear, que te están observando en la calle

En las calles nos vigilan, eso sin duda, pero a veces quien nos vigila son pequeños monstruos de piedra que están estratégicamente colocados para no ser vistos. Este bicho mitad gorila mitad humano con cara de malos modos está en el centro de Madrid, en una calle muy transitada y mirando de frente a no llegan tres metros de altura. pero pocos saben de su existencia, de su mirada atenta. 

Cuidado con pasear, que te están observando.

7.2.19

Una flor verde que se puede comer. Es ARTE. O no

Cuando el Arte Contemporáneo es tan abierto que permite como es lógico todo tipo de presentaciones y movimientos, cabe también el buen gusto, la decoración si resulta hermosa, si provoca o si tiene un relato dentro.

Los lienzos ya no son planos ni rectangulares,  el teatro tiene infinidad de posibilidades y los colores y las formas se pueden presentar en infinidad de espacios.

Así que una magdalena (o flor verde) falsa saliendo de una taza real puede indicar lo que nosotros queramos ver en ella. Y si además es bello el conjunto, miel sobre hojuelas.

¿Será comestible esta obra pequeña y diferente?

6.2.19

Un país para escucharlo, es simplemente música maravillosa

Un país para escucharlo es una nueva propuesta de música para televisión que nos presentó ayer La 2 con notable éxito de calidad en el producto. El músico argentino Ariel Rot hace de conductor de personajes, música, escenarios, vivencias, territorios diversos de la España muy plural y sobre todo de esa sociología cultural de la que tanto tenemos que aprender todos. Ayer la Baja Andalucía salió triunfadora, sin ninguna duda. 

Músicas poco conocidas para el gran público español  música con raza y sonidos distintos, música imprescindible para la España plural que debemos conocer antes de amar y abrazar. 

¿Cuál es el motivo real de que las músicas lleven tantos años desaparecidas de la televisión, salvo maravillosas excepciones como esta?

Arte urbano en el Madrid de los bares de colores

La calle está llena de esas nuevas representaciones de arte efímero que vive unos meses o años, hasta perderse en el tiempo. Algunos marcan claramente el tiempo, el momento cultural y artístico en que se crean. Estas obras no permanecerán en el tiempo, excepto en forma digital. Pero mostrarán con los años las miradas que teníamos todos en unos años determinados.

5.2.19

Christania: conjunto vikingo de arte urbano

Que hay que volver a los lugares hollados con un poco más de dinero y para ver cómo han cambiado es un hecho vital innegable.

Recuerdo de forma nítida-fiordo mi primer Interrail, que fue hasta Laponia y cabalgando en solitario. Me pasó de todo, pero me quedo con tres momentazos sublimes: un complejo de Stendhal por sobredosis de abedules en la Laponia sueca, haber pernoctado en un barco-albergue en Estocolmo y cruzar de Holstein a Malmö en ferry sin salir del tren por el mismo precio. Divisando el castillo de Hamlet (el de Rosenborg, de la Hansa) a estribor.

A la vuelta, tuve ocasión de pararme en el singular museo Louisiana donde se me colocó el cerebro para comprender qué es el land art, cuando iba a otra cosa: a visitar una exposición de sus Warhol.
La verdad es que ahora me parece arquitectura europea de inspiración claramente japonesa, pero en aquel entonces de finales de los 80 la relación de ese museo con su paisaje circundante me hizo pensar en darle la vuelta del revés a Berdún para que fuera lo mismo. O si no, una mezcla entre eso y la Lanzarote de Manrique. Un lugar bello y singular, todavía más.

En fechas no muy lejanas revisité Copenhague mientras el Barça ganaba su última Copa de Europa. Volvía de ver en barco las noches blancas en los fiordos noruegos, una oferta brutal para ir al único crucero de mi vida que fue inenarrable y recomiendo. Esas entradas en barco a Bergen y otras rías como si estuvieras navegando Búbal o Eriste.

En Copenhague y luego repitiendo aquel mítico viaje en tren hacia Amsterdam, Brujas y Charleroi de Zaragoza, me dediqué a solazarme con los cambios y nuevos ambientes urbanos de Europa del Norte. Cambiando de aguas (y de ordios y lúpulos).

Tuve ocasión de enamorarme nuevamente del ambiente urbano de las ciudades al norte de Bélgica que en mi viaje inverso al de Goethe solo había intuido desde la pobreza extrema. Con su total capacidad de integración de inmigrantes incluso de habla española, sudamericanos. Vistas con luz lechosa y permanente, son lugares de ensoñación de barbaridad dostoiewskiana.

Me detuve sobre todo en la Ciudad Libre de Christiania, antiguo puerto del rey Cristian. Buscando mi República Independiente de Torrero. Fui por conveniencia de consumo hippy en paraíso fiscal. A fumar un poco, si lo queréis ver así. A comer a precios no escandalosos, las democráticas casas de comidas nunca deben desaparecer en España.

Estos docks y barracones militares son un buen ejercicio de vida en régimen comunal de alquiler de renta posible, sin restricciones a la libertad de nadie, con una propiedad privada colectivizada entre gente con educación y sin codicia. Que no se apartan del sistema, no lo son y ya.

Es un paraíso para el arte urbano pues todo el entorno de ladrillo viejo y claraboya y cristalera de almacén de la Hansa se presta para ello. Como se presta para el veganismo aunque no te obliguen a ello. Como de facto nadie obligaba a Cascos a utilizar la ley del divorcio ni a Maroto a beneficiarse de una ley de matrimonio homosexual que hubiera enmendado.

Louisiana y Christiania han calado hondo y se han reproducido en microespacios en todo el mundo. Pero provienen de un especial olor a lúpulo Carlsberg. Son tan difíciles de reproducir como los bollos con simple azúcar y canela.

Los de las novelas del comisario Wallander, en las que se advierte como en las novelas de Knut Hansum la enorme base social que siempre tienen las ideas supremacistas. De raza en el norte de Europa, de la paternidad exclusiva de reconquistas e imperios en el sur. De que los liberales son los impositores para los demás del deprimente concepto libertinaje.

Por tanto, estos espacios se han ganado a esos mares. Luchemos o no por la democracia y derechos de los demás, menos favorecidos por la suerte, son escenarios frágiles y críticos. Hay más gente que se podrá desmovilizar del otro lado.

04. 02 Luis Iribarren.

Miramos por donde nos dejan. Cerditos rojos sobre el lienzo

Me preocupa que tengamos que estar escondidos para ver lo que sucede a nuestro alrededor. Creemos que estamos mirando a pecho descubierto pero es falso, miramos desde el "agujerito" que nos han permitido abrir (o nos han entregado ya abierto) para que no seamos capaces de ver más allá de lo que ellos pueden controlar. 

¿Que quién son "ellos"? Pues sí, son los dueños del lienzo. Claro.

Gran Central Terminal de NY por Jesús Molinera Muñoz

Una obra que nos muestra una mirada distinta de un símbolo clásico de New York, su Gran Central Terminal, en un acrílico sobre impresión digital, hasta crear una obra mixta muy efectista, donde las técnicas juegan a crear un ambiente efectivo impresionante. La obra es de Jesús Molinera Muñoz

4.2.19

Las ciudades van perdiendo sus pieles poco a poco

Ante la demanda de información, el exceso crea pieles que hay que remover de vez en cuando. Es que si no quitamos las pieles muertes, ellas solas se van cayendo y queda todo mucho peor. Y pueden producirse epidemias de variado gusto. Siempre feo, eso sí. 

Odón de Buen y arte urbano en Zuera (Zaragoza)

El arte urbano cumple la función en el siglo XXI que los Pantócrator y policromías de los interiores románicos como en Bagüés, Boí-Tahull o Sijena. Tiene siempre ese carácter de reivindicar, emocionar o suturar fealdad y trastocarla por paisaje urbano que la pone en valor o recuerda contradicciones.

Se está utilizando, asimismo, de manera libre o incluso institucional a efectos de conmemorar. Relacionándolo con una historia, con un personaje local, con un carácter de ciudad perdida que subraya.

Es el que nos gusta, no los cultos a la personalidad a través de las firmas. Que solo tuvieron momentos geniales en el origen de este movimiento en pinturas de vagones de metro, luego ya cansó mucho.

Ello sin perjuicio de que sea cierto que todo el arte otomano, parsi o selyúcida se fundamenta en paramentos de yeso que son sunnas del Corán. Pero dentro de un estilo estilizado y canónico, buscando armonía y no en modo encefalograma de sociedad plano.

La entrada de Zuera a través de su rotonda Zuera Sur, era mezquina, torturada, de suelos urbanos no consolidados y urbanizables de regadío esperando su pelotazo. Conteniendo naves industriales y corrales alegales de bloques y desarrollismo de pozo negro. Adobada con un murete la mitad de alto que el que pretende Trump, que parecía una pared de fusilamiento para una población con tanto recuerdo aciago para ambas ganaderías.

Sin embargo, un solo elemento, un mural sobre Odón de Buen, ha ennoblecido ese horror y hace soñar con fondos marinos, con la costa torturada de Jávea y de la isla de Hierro, con bosques de poseidonias en suelo pre-monegrino. Crea un espejismo muy afortunado que genera un estrabismo feliz. Matiza de rocalla y bogavante el tormo de yeso trasero.

Odón de Buen fue darwinista en el muy buen sentido de la palabra, el que no tiene relación con Nietzche. Su mirada de secano la utilizó para crear nada menos que un Instituto Oceanográfico, del que fue su primer Director. Todo ello a partir de un laboratorio de catalogación en Mallorca, concretamente en Porto Pi.

En este bellísimo edificio residió, llenándose de azules cobaltos, entrenada su mirada en cielos de cierzo tras borrasca.

Todavía hoy está buscando quien le escriba como catedrático cesado, de momento no goza de memoria histórica positiva. Al menos todos los niños de su localidad se interesarán por la botánica, los acuarios y los fondos marinos solo con entrar a su pueblo. Menos es nada.

31/01 Luis Iribarren

3.2.19

¿Quién se esconde dentro de la nada de nada?

Detrás de todo está la nada, o dentro de la nada suele estar escondido todo.


La nada tienda a observarnos, para que torzamos la mirada y no seamos capaces de verla.


La nada a veces está llena de ojos que miran de reojo.


Sin prueba cierta, no nos fiemos de nada, o si acaso mejor de nada de nada.


Pues donde menos te espera están unos ojos viejos mirándonos de reojo.


"La Lola Pink", algo mas que un bar. Arte sencillo

En el ARTE caben muchas sensaciones y prácticas de buen gusto. No hay que cerrarse a nade que nos pueda sorprender. Por eso hoy simplemente traigo un logotipo, es de un bar de Martorell en Barcelona. "La Lola Pink" que además de ser un bar es una fábrica de telas en los EEUU y algunas marcas y perfiles en redes sociales.

Poner en la cabecera de una cafetería de una localidad pequeña este tipo de tipografía y de decoración se merece un golpe de multiplicación.

2.2.19

Hace 5.500 años ya dibujaban como nosotros. Pero eran adultos contra niños

Esta pintura encontrada en Brasil tiene unos 5.500 años de antigüedad, una clásica pintura prehistórica donde vemos a unos personajes (o animales) realizando un rito o un posible baile ritual alrededor de un árbol. Pero vamos a llevarlo al terreno de la formación de nuestro niños en el dibujo y el arte.

Aquellos adultos, como nuestros niños ahora, esquematizan los dibujos con su forma global, sus siluetas completas y realizando un escena en movimiento. Cabeza, cuerpo, extremidades y dedos, haciendo "algo".

No nos encaja bien que lleven rabo y además tengan dedos. De ser animales tampoco nos encajaría que estuvieran alrededor de un árbol vacío. Podrían ser monos. ¿Pero qué importancia podrían tener unos animales para que quedaran grabadas sus acciones?

Pero lo importante aquí es la forma infantil (podríamos llamarla adulta primitiva) de tratar el conjunto con formas muy simples, tal y como inician nuestros niños a dibujar grupos, familias, etc. 


1.2.19

Rigveda de India, 3.000 años de literatura religiosa

Con mas de 3.000 años de antigüedad, los Vedas pueden ser de los primeros escritos conocidos a fecha de hoy que han conservado para nosotros pensamientos literarios que representan los monumentos más antiguos del pensamiento humano. 

Desde la India los Vedas divididos en cuatro bloques (Rigveda, Yajurveda, Samaveda y Atharvaveda) contienen las primitivas creencias religiosas ancestrales del ser humano donde se mezclan filosofías, creencias religiosas, versiones populares del funcionamiento social, moralidades de unos tiempos viejos que se fueron construyendo por la suma durante siglos de diferentes sacerdotes que iban haciendo crecer estos documento.

Os dejo unos textos del libro de Rigveda, donde podemos comprobar como hace 3.000 años ya se hablaba de los mismos términos en la India que se repiten en casi todas las religiones del mundo.

No había entonces ni inexistencia ni existencia.
No existía la atmósfera ni el cielo que está más allá.
¿Qué estaba oculto? ¿Dónde? ¿Protegido por quién?
¿Había agua allí insondablemente profunda?

No había muerte ni inmortalidad entonces.
Ningún signo distinguía la noche del día.
Uno solo respiraba sin aliento por él mismo.
Más allá de eso nada existía.

En el principio la oscuridad escondía la oscuridad.
Todo era agua sin diferenciarse de la nada.
Envuelto en el vacío, deviniendo,
ese uno surgió por el poder del fuerte calor.

El deseo descendió sobre eso en el principio,
siendo la primera idea del pensamiento.
Los sabios, buscando con inteligencia en el corazón,
encontraron la unión entre existencia e inexistencia.

Su cuerda se extendió a través de todo.
¿Había un abajo? ¿Había un arriba?
¿Había procreadores? ¿Había poderes?
Energía abajo, impulso arriba.

¿Quién sabe realmente lo que sucedió?
¿Quién puede decir de dónde procede esta creación?
Los dioses vinieron después.
¿Quién sabe, entonces, de dónde surgió?

¿Esta creación de dónde nació?
Quizás fue producida o quizás no.
El que la vigila desde el cielo más alto,
tal vez él sólo lo sepa. O quizás no lo sabe.