23.8.13

La muerte vista de cerca en una iluminación dramática


La muerte siempre es solitaria, siempre hay que enfrentarse a ella desde la soledad personal. Da igual quien te acompañe, la potencia y la decisión solo depende de quien fallece, del que se va apagando la luz. Esta Cristo es de la Catedral nueva de Vitoria, escondido entre el altar mayor, con una luz que alumbra su sangrante rostro, para darle más dramatismo. Por dentro todos derrocharemos sangre al morir, sobre todo por los que quedarán.

2 comentarios:

  1. Siempre me pregunté... ¿Por qué no nos enseñaran a saber morir y aceptar la muerte nuestra y de los seres queridos? (Es una cuenta pendiente de la sociedad)

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  2. Gracias por tu comentario. Sí, tienes razón, no nos enseñan a muchas cosas importantes. Admitir la muerte como inevitable y segura, es una de ellas.

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