Jean Michel Basquiat, un ídolo vencido por la pobreza y la droga


Jean Michel Basquiat, fue un artista neoyorquino que nos duró poco. En su primera juventud entró en contacto con la subcultura de la gran ciudad New York, y enseguida se vio relacionado con el uso de drogas y las bandas callejeras. En 1977, Jean Michel Basquia junto con Al Díaz, se introdujo en el mundo del grafiti callejero, pintando en los vagones del metro y por las zonas del SoHo, barrio neoyorquino donde proliferan las galerías de arte.

Sus relaciones con todo el mundo artístico de New York llevaron a Jean Michel Basquiat a una influencia muy alta en los círculos artísticos de los EEUU, que se cortaron de forma abrupta con su muerte a los 27 años por una sobredosis. Esperaban de él ser un muñeco moderno al que manipular para hacer dinero, y se los cayó al suelo y se rompió.

La obra de Jean Michel Basquiat no fue muy numerosa aunque en sus ocho años de trabajos fue casi explotado por marchantes y agentes, muestra pinturas casi salvajes, reflejando ese mundo de los bajos fondos y las altas esferas, donde el protagonista negro es siempre el que saca los dientes para nada, reflejando a veces una violencia que solo se vuelve contra los que le rodean, contra su misma sociedad, contra él mismo.

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