25.10.26

Goya y San Hermenegildo en prisión


Voy a comentar algo de esas obras de Goya que han desaparecido y que estaban en una iglesia de Zaragoza. No digo que se hayan destruido, sino desaparecido, de momento y hasta que se sepa algo más sobre ellas y su destino final.

Este cuadro que vemos es un boceto de un cuadro que en la Guerra de la Independencia desapareció de la iglesia de Torrero, la de San Fernando que es propiedad del Ministerio de Defensa. Era la obra del lado de la Epístola, de Francisco de Goya, y en esa iglesia había en total tres obras de Goya cuando fue asaltada por los franceses.

La historia del cuadro representa al rey visigodo Hermenegildo, hijo de Leovigildo, que fue proclamado gobernador de Sevilla por su padre y condenado por el mismo cuando supo que su hijo se había convertido al catolicismo. Lo encerró en la cárcel y al no conseguir que su propio hijo abandonara su fe, ordenó decapitarle. Allí, donde esto sucedió se levantó la iglesia sevillana que lleva su nombre.

De aquellas tres obras de Goya solo se conservan los tres bocetos. Las obras, o bien se quemaron con la iglesia incendiada entonces, o bien se las llevaron a paradero desconocido antes de quemar el edificio. 

Se trata esta que vemos, del boceto más acabado de los tres. El rey visigodo ya católico se encuentra en la penumbra, todavía vestido con elegante atuendo. Está rodeado por tres carceleros que tratan de humillarle desnudándole y provocarle para que abandone su fé, pero él se mantiene digno y erguido, mirando al cielo. 

Esta obra está hecha al óleo sobre lienzo y sobre el año 1800. Es pequeña pues tiene unos 33 centímetros de altura.

Recibe una fuerte iluminación que penetra a través de los barrotes de la celda, creando un marcado contraste en claro oscuro entre los dos lados de la composición. Destacan los destellos del traje del santo y el rostro de sufrimiento que percibimos aun tratándose de un estudio preliminar.

Las otras dos obras son La Aparición de San Isidoro a San Fernando, y Santa Isabel de Portugal curando a una enferma. Como es lógico suponer, las tres obras originales y en grande no serán exactamente iguales a estos tres bocetos. Pero se desconoce ninguna información más que la conservación de estos tres bocetos, del que vemos uno.

3.10.26

Las esculturas planas de Chillida

Chillida plano

Los collages de la mano de Chillida toman otro carácter. Ya no son la unión de diversos elementos planos para formar otro objeto artístico plano. 

Chillida crea en plano unos collages que intentan sin dejar de ser planos, que sean esculturas visuales.

Mezcla materiales y los corta o los rompe para formar relieves, profundidad visual y estructuras planas que asemejan si el espectador quiere, una escultura desde ese pensamiento escultórico del artista.

En sus collages hay que imaginarse la escultura. Es como un origami plano, sin terminar, sin doblar el papel hasta formar la figura. 

Es la intención, la sensación de que están delante de una escultura plana.

La obra que vemos es de 1985, sin título.



23.9.26

Corral de locos, de Franciso de Goya

Corral de locos. Goya

Esta pequeña obra de Francisco de Goya está pintada al óleo sobre chapa de hojalata, la pintó en el año 1793 y la tituló "Corral de Locos. Se encuentra en el Museo Meadows de Dallas en los EEUU. Lo traemos aquí con fines educativos para conocer mejor las obras de Goya, aunque a veces se encuentran muy lejos de su Aragón natal.

Vemos en un patio abierto, que podría ser el departamento de dementes (llamado entonces manicomio) del hospital de Nuestra Señora Gracia de Zaragoza, en donde Goya ha pintado un grupo de enfermos mentales. En el centro de la composición dos de ellos pelean desnudos, como si fueran dos luchadores grecorromanos que parecen sacados de una obra clásica, mientras el cuidador les azota con una fusta para separarlos.

Otros, vestidos con unas maltrechas túnicas blancas que Goya en su carta denomina "sacos", les jalean como en una pelea programada. El personaje que se encuentra a la izquierda de pie con los brazos cruzados mira directamente al espectador con gesto de horror mientras el que está sentado a la derecha con un sombrero hace una mueca sarcástica. 

A la derecha vemos de cara a la pared, a un personaje en pie que viste una librea, uniforme de color verde y marrón, el que llevaban los pacientes menos conflictivos. No quiere ver la escena, no quiere participar ni tan siquiera mirando.

Estamos hablando y observando, esa parte de la sociedad que tan bien supo retratar Goya, herida, enferma, en guerra, dolorida, pobres y sin justicias sociales.

22.9.26

Un dibujo escultura de Chillida

Dibujo de Chillida

Esto es un dibujo de Eduardo Chillida del año 1948, un joven artista que con 24 años ya soñaba con los espacios, los volúmenes, aunque solo fuera un dibujante que quería ser escultor. 

En realidad ya era escultor en sus ganas, en sus formas mentales de entender los volúmenes, y este ejemplo es uno de los más sencillos de entender. 

En ese periodo Chillida abandonó los estudios de arquitectura en 1947 para dibujar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y poco más tarde se trasladó a París en 1948 (año de este dibujo), donde realizó sus primeras obras en yeso, influenciado por el arte griego arcaico.

Vemos pues que el dibujo, la época, sus ideas del Arte, encajan perfectamente. Es un dibujo Sin Titulo qu es una escultura dibujada al carboncillo y a la sanguina sobre papel algo más grande que un A4.

Buscaba una expresividad a través de los volúmenes de los vacíos y los llenos de cada forma de los elementos. Solo aquellos que eran esenciales para entender lo que se quería transmitir con respeto, sin añadidos sino al contrario, suprimiendo lo superfluo.