El "collage" como técnica artística significa "pegar" sobre el lienzo o la página en blanco que puede ser incluso una partitura, "trozos" de otros elementos similares para crear algo nuevo, o cualquirr base que nos sirva como lienzo aunque no sea una tela.
En los últimos tiempos y con una especie de resurgir de esta técnica que empezó casi con el siglo XX se emplean elementos y texturas mucho más complejas de mezclar, de pegar hasta lograr formar una obra nueva.
Hoy es posible pegar fotografías, recortes de prensa como se hacía siempre, pero también músicas, vídeos o elementos de la vida cotidiana hasta formar nuevos puntos de vista, nuevas formas de intentar entender los momentos.
Repito: College es Pegar.
Podemos por ejemplo pegar maderas con cemento, ladrillos con telas, sacos con escayolas hasta formar collages que se convierten en esculturas planas, en mezclas en relieve donde la pintura ya desaparece para dejar paso a modos y formas totalmente distintos.
Pero a su vez también podemos explorar nuevos caminos, nuevos campos. Pegar y completar con pintura o dibujo. Pegar el conjunto pegarlo en una pared y luego todo eso fotografiarlo para mostrarlo o enmarcarlo.
Construir o crear con unos textos sacados desde distintas ideas, para configurar literatura aleatoria, surrealista, textos dentro de automatismos que pueden configurar nuevas ideas de locura creativa, de composiciones nuevas que quieran abrir nuevos caminos de expresión.
Esta obra que vemos arriba es de una estudiante de Arte zaragozana de nombre Carmen, realizado con simples recortes de revistas.
Es tan sencillo o complejo como saber elegir los trozos de papel y utilizarlos simples pinceladas, las tijeras como pinceles, pero cuidado, eso que parece fácil es tremendamente complejo.
Primero tienes que saber qué quieres crear y luego saber elegir colores y formas de pequeños elementos hasta configurar —como si fuera un puzzle— toda una nueva obra que tienes en la cabeza y que deseas configurar con "trozos" pegados.
En este caso es con recortes de papel, pero la evolución es clara, cuando se domina la técnica aparecen nuevas necesidades con nuevos materiales.
Una poesía puede ser considerada un collage si utiliza sensaciones y se pegan en un texto final que las reúne. Como podemos intuir, el collage tiene muchos fundamentos y opciones.