Esta semana ha muerto el artista británico David Hockney que además de pintor, fue también impresor y fotógrafo además de escenógrafo. Hockney mantenía dos residencias en California donde vivió por temporadas durante treinta años: una en Nichols Canyon, Los Ángeles, y una oficina en Santa Monica Boulevard en West Hollywood, por lo que a veces se ha pensado que era más un artista norteamericano que de la zona de Londres.
Fue un importante artista del movimiento conocido como Arte Pop en la década de 1960, siendo considerado uno de los artistas británicos más influyentes del siglo xx.
Uno de los iniciadores de las grandes obras con pintura acrílica, y se dedicó de manera directa o indirecta al retrato en diferentes periodos de su carrera. Desde 1968 pintó a sus amigos, amantes y parientes a partir de fotografías. La presencia de Hockney queda marcada en estos retratos, ya que las líneas de perspectiva convergen de una manera muy personal para mostrar el punto de vista del artista, sobre todo por el uso de la fotografía para ayudarse en estas obras.
A principios de 1980, Hockney comenzó a producir "joiners", que son collages hechos de fotografías, creaba imágenes compuestas utilizando fotografías hechas con película instantánea o fotografías únicas reveladas en papel y ordenadas de manera irregular.[ Con la suma de todas esas imágenes, creaba otra imagen
Con la suma de todas esas imágenes, creaba otra imagen muy personal. Se acercaba a los elementos parciales de la imagen, para luego montar con todos ellos un mural con las imágenes pegadas, que simulaba una fotografía desde lejos, pero el resultado de la suma de las partes era distinto desde el punto de vista óptica, al haber hecho las imágenes desde un primer plano.





