21.4.26

Árbol de los Deseos, familiar y decorativo


No me quiero apartar mucho del punto de vista artístico al hablar de esto. Lo quiero plantear como un ejercicio personal en nuestra propia casa, en el hogar, para decorar un rincón.

¿Habéis pensado en montar un pequeños Árbol de los Deseos en vuestra vivienda familiar?

Os dejo un ejemplo montado con marcapáginas. Pero podría ser similar con pequeños papeles bien elegidos y en donde se reflejaran deseos, frases motivadoras, recuerdos, fotografías antiguas, metas, detalles que nos dijeran algo a la familia.

Un Árbol de los Deseos que se podría ir transformando cada cierto tiempo con cambios, añadidos o retiradas de objetos ya sin sentido. Es decir, podría, debería estar vivo.

Es una herramienta de vosotros, para vosotros. pero también podría ser un elemento para vuestras amistades y familiares. 

Perfectamente podría ser un Árbol de los Árboles, en donde cada visitante a vuestra casa hiciera un dibujo de un árbol, que se iría colgando de sus ramas. 

20.4.26

La verticalidad para acercarnos al cielo


La imagen que vemos se corresponde con el gran rosetón y al órgano de la Catedral de Santiago de Bilbao. La Catedral de Santiago es el templo más antiguo de Bilbao (siglo XIV, con reformas posteriores), pero muchos elementos visibles hoy —incluido el órgano actual— responden a intervenciones más modernas dentro de un marco neogótico.

Lo de menos es el lugar, sino la estética de esta intervención arquitectónica y sin duda artística, buscando impresionar a los fieles. No es un órgano viejo, la evolución de este órgano es moderna, desde su construcción en 1890 por el organero Richard Ibach hasta la restauración y electrificación que finaliza en 1964, por el órganero Juan Braun.

El Arte en este caso se utilizó como muchas otras veces para crear sensaciones. Sin duda, suena fabuloso el órgano, solo faltaría, el rosetón ayuda a que entre luz tamizada desde el exterior, pero su función es la de envolver al espectador, la de poner en valor la música y la iluminación como elementos que ayuden a entender el lugar y su mensaje.

La música se utiliza muchas veces para eso en muy diversos lugares en los que se reúne a la sociedad, sea en fiestas, en reuniones políticas o en ceremonias religiosas. Y para ello la estética o el Arte arquitectónico, también importa. Son miles de años haciendo lo mismo.

Esa simetría, esa verticalidad hacia el Cielo, esa geometría muy remarcada, ayudan a salirnos todos de la normalidad y a creer sin darnos cuenta, de que estamos en un lugar muy especial.

19.4.26

Alumnos de la Facultad de Bellas Artes EHU, Universidad del País Vasco


Esta es una obra colectiva de alumnos y alumnas de la Facultad de Bellas Artes EHU, Universidad del País Vasco en Bilbao. Una obra qu buscaba u sintiéramos una comparativa con lo que podría ser una clásica gominola enorme, que incluso se udiera tocar e imaginar tanto su olor como su sabor.

Es sin duda Arte Poveda, por el uso de materiales pobres o aparentemente sin valor, donde lo importante es la presencia física más que la forma “bella”. No tiene una forma clara, prima lo blando, lo instable, lo que no tiene una forma definida. Colores pasteles como una clásica gominola, da la sensación de ser algo mordible, blandito, dulce, casi infantil.

Sin duda es una clásica prueba pedagógica y experimental con materiales, de jugar con texturas creíbles, de crear algo ambiguo, como si fuera un experimento colectivo, en donde se acumulan texturas, sensaciones, colores suaves, exploraciones de materiales nuevos, sobre los que se puede jugar para seguir buscando nuevas formas casi sin identificar.

No se puede comer aunque simule una gominola, no sirve para olerlo, pero permite sumar gestos y decisiones de un colectivo de alumnos, que van acumulando decisiones y abren un nuevo espacio de exploración, que tal vez alguno, puede seguir explorando. Simplemente ahora es un objeto, una obra, para contemplar y disfrutar de las preguntas que nos hagamos.


El ilustrador David Menendez y sus opiniones


Esta es una obra del ilustrador bilbaíno David Menendez, con un dibujo preciosista de vivos colores, siguiendo su temática de mujeres idealizadas y monstruos ambientados en el cosmos o en entornos naturales. Un artista ya no tan joven que se niega a participar de los circuitos comerciales en pro de su propia libertad creativa.

En una entrevista que le hicieron en 2016, hace ya 10 años, respondió a su figura artística con un:

Estoy abierto a todo, me fijo en todo a mi alrededor. Nunca me ha dado por estudiar a otros artistas, ni Historia del Arte o Bellas Artes. A los 17 años, cuando comencé de nuevo a pintar, mi madre me apuntó a una academia de dibujo, pero allí no aprendí nada, así que seguí por mi cuenta. Respecto a mis referencias, de copiar como tal no tengo, pero sí influencias de HR Giger (creador de las figuras de Alien), Salvador Dalí y Gustave Klimt. Es con lo que más identificado me sentía cuando comencé a dibujar. Cuando empecé a dibujar, fue como una explosión, se me empezaron a ocurrir ideas de forma enfermiza. Cerraba los ojos y veía ideas constantemente, me levantaba de la cama, las apuntaba... Me podía tirar hasta 12 horas dibujando, y había días que no podía ni dormir. Ahora ya lo controlo más.

El perfeccionamiento te lo da la práctica, cuando inviertes miles de horas. A base de trabajo, llegas. La diferencia entre un artista y otro es la cantidad de horas de trabajo. El trabajo es el 80 %, porque gente con talento hay a patadas. Hay tener disciplina para, en vez de ir a tomar unas cervezas, coger y pintar hora y media o dos horas todos los días, aunque esté reventado del trabajo. Eso es lo que da mejorar y perfeccionar. Como dice la frase, "casualidad que la inspiración siempre me pilla trabajando".

16.4.26

Real Academia de Bellas Artes de San Luis en Zaragoza


La Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País en Aragón fundó en Zaragoza una destacada y muy respetada Escuela de Dibujo, para enseñar a los jovenes artistas que iban a sus clases, para prepararlos como pintores, maestros de obras o ingenieros.

No eran solo artistas aragoneses pues acudían de toda España, y a veces se traían materiales o profesores desde Italia, para darle más valor a sus sistemas educativos.

Logró tanta fama e importancia que se transformó luego en la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, logrando el apoyo de Francisco de Goya y de la familia Bayeu.

La Academia nace en 1792, en pleno ambiente de la Ilustración, y su creación responde a una idea muy concreta, ordenar, enseñar y dignificar las artes de aquellos años, para crear profesionales. Partía como he dicho antes de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País que se había fundado en 1776, 16 años antes.

La Academia de Bellas Artes de San Luis, actúa como una escuela de dibujo, pero a su vez como centro de formación para artesanos y como un espacio de aprendizaje académico basándose en el modelo clásico. Todos los que hemos hecho enseñanzas de dibujo como el inicio a la pintura, sabemos lo duro que es tener que dibujar en blanco y negro durante excesivos meses, con carboncillo al principio, deseando abrazar el color cuanto antes.

Se enseñaba como he dicho dibujo, pero también anatomía artística, clases de perspectiva e iluminación y principios de arquitectura. Era el siglo XIX, viene la Guerra de la Independencia, las desamortizaciones, los cambios políticos, la falta de recursos públicos, y todo eso hace que sea complicado mantener las ideas, los trabajos buscando la excelencia.

Se van transformando este tipo de escuela y en toda España en Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, y se busca una función más intelectual, más útil incluso de cara a los nuevos oficios, y la que no cambia hacia esas nuevas formas, se convierten en foros artísticos, en lugares o espacios en donde con talleres se intenta crear organismos de consulta intelectual, de ciertos debates artísticos, que vayan conociendo y amplificando el mundo del Arte en aquellos años.

En aquella Real Academia de Bellas Artes de San Luis había profesores muy conocidos, alumnos que luego fueron importantes, pereo no todos ellos estaban matriculados de forma reglada, como sucede ahora. Muchos eran artistas vinculados con la entidad pero sin una matrícula o contrato formal.

Francisco de Goya o Francisco Bayeu fueron profesores, también fue profesor Bernardino Montañés o Mariano Pescador, Mariano Benlliure, Félix Lafuente, Francisco Marín Bagüés o José Camón Aznar. Pintores, arquitectos, escultores, historiadores, críticos, artistas muy diferentes a estos, que supieron mantener el espíritu inicial.

Lo que vemos en la imagen es uno de los muchos dibujos que se conservan de los alumnos de aquella época, realizados en la citada Real Academia de Bellas Artes de San Luis.

13.4.26

Dibujo Militar en el Caspe en guerra civil


Este dibujo, esta viñeta muy trabajada es una estampa militar y bélica se hizo en 1937 para el diario Nuevo Aragón que se publicaba en la ciudad de Caspe, en Aragón, en el bando republicano.

No solo de carteles se llenan con el Arte los frentes bélicos, sino también con viñetas, chistes, chascarrillos, pues había que mantener la moral alta, y la comunicación era ya en aquellos años un arma constante para lograrlo.

El autor firma como Souio o Sojo. Pero posiblemente sea un seudónimo, o un dibujo de otro autor que se recogió o se modificó. 

10.4.26

Guercino y un San Juan Bautista de niño


El artista italiano Giovanni Francesco Barbieri, más conocido como Guercino, representa un artista del barroco italiano, que tenía estrabismo por lo que se le puso el mote de "Guercino" que es más o menos lo mismo que bizco.

Esta obra que vemos, titulada "San Juan Bautista de niño" es del siglo XVII sin poder aclarar el año, y pertenece a la colección de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País. 

Un cuadro no muy grande, de unos 60 centímetros de altura, y que representa junto a otro titulado "Niño Jesús" una dupla que se harían por encargo para alguna iglesia, posiblemente. 

La melancolía contenida del niño San Juan Bautista es muy de las formas de crear de Guercino, unos volúmenes muy redondeados y un trabajo muy importante con las pieles y las texturas. 

Aunque es cierto que otros detalles nos llevan a pensar que podría haber sido de algún taller cercano al tipo de obra de Guercino, pero no tanto de él, por el trato de los pelos sobre todo y por el tratamiento de la luz, no tan dramático como solía utilizar Guercino.


7.4.26

El Refugio de Teruel, para leer y descansar


Un logotipo, una marca, el diseño de un nombre, puede ser Arte y además siempre como mínimo es Arte Gráfico. Es Diseño, que también es Arte. Aunque no todos los entiendan así.

Una marca bebe de una idea, de diversos conceptos, de un imaginario que quiere ser útil al negocio y a quien lo contempla. En todo logotipo suele existir detrás una historia que no siempre se sabe. Pero no suele ser por casualidad.

Los diseñadores antes de crear algo, preguntan, intentar saber qué se quiere decir con una marca, de qué manera se desea introducir en el mercado, hacia quien va dirigida, con qué motivos se crea el nombre o la marca.

Y la suma de todos esos conceptos, si el diseñador es bueno, intenta reflejarlos en ese logotipo, en lo que va a ser el icono que marcará el negocio con su nombre. 

Nadie podría valorar hoy el logotipo y marca de Apple, de BMW, de Audi, de la Editorial Planeta, cada una desde su tamaño y concepto de negocio.

Esta marca que vemos, "Refugio", es de una cafetería, bar, local de tomar unas copas, en la ciudad de Teruel. 

No conozco la historia que hay detrás del nombre, aunque sin duda al entrar ves claramente que estás en un "Refugio", ni tampoco conozco la manera en que se decidió por esa tipografía. Pero estoy seguro que existió una decisión detrás.

Crear un local bien decorado en un barrio de Teruel, que sirva de refugio a sus vecinos de la zona, es una buena idea. Un Refugio muy pacífico, en donde hay libros para poder leer mientras te tomas un gintonic de media tarde. 

5.4.26

Hildegarda von Bingen, creadora de Arte


El papel de la mujer en el campo del Arte ha pasado en los siglos muy desapercibido, incluso cuando fueron auténticas exploradoras de nuevas técnicas o de nuevos puntos de vista. Es el caso de la alemana Hildegarda von Bingen.

No fue una clásica artista, pues su papel dentro del mundo del Arte en el siglo XII fue más de iluminadora o de persona que indicaba a otros artistas a dibujar escenas que ella imaginaba. Podríamos incluso decir que fue una precursora del surrealismo, incluso de la abstracción.

Nacida en el año 1098 fue una abadesa benedictina que componía música (monofonía sacra) y escribía poesía, y a su vez una gran creadora en aquellos tiempos de un universo visual propio, dirigiendo la creación de imágenes que hoy sin duda, son Arte Visual.

Sus miniaturas iluminadas que acompañó en su creación con sus visiones, están recogidas en varios libros, y son narraciones tradicionales pero con imágenes simbólicas, abstractas para aquellos años y con una creación geométrica novedosa que acercaba el mundo espiritual a un mundo onírico.

Sus imágenes con son las tradicionales de esa época, son religiosas pero no ilustran pasajes de la Biblia, sino son narraciones simbólicas, son visiones circulares, en una distribución del espacio que intenta narrar una historia con significado teológico.

No pinta o dibuja en el sentido estricto de la significación, sino que ejerce como de directora artística, como autora de la idea para poder generar esas imágenes que ilustran sus libros teológicos. Es un Arte Simbólico, lleno de conceptos que casi son como el Arte Contemporáneo actual pero hace más de 900 años, creando estructuras que narran historias.

La imagen que vemos arriba la explica la propia Hildegarda von Bingen en su libro Scivias con estas palabras: «Este gran instrumento redondo y umbroso que ves, semejante a un huevo, estrecho por arriba, ancho en su mitad y algo más ceñido en la parte inferior, representa al Dios Todopoderoso según la fe»


4.4.26

La vaquilla del Ángel, en Teruel


Este óleo sobre lienzo pintado en el año 1885 nos muestra una corrida de toros, un lance con uno de ellos, en una plaza pública. En este caso en Teruel.

El cuadro lo tituló Salvador Gisbert, un pintor turolense, como: "La Vaquilla del Ángel" en honor a una fiesta muy popular en este ciudad. 

Nos muestra no ya solo una fiesta en Teruel, sino una costumbre de aquellas décadas, de practicar la tauromaquia en las plazas públicas de las localidades, a veces con muy poca seguridad para el público o como vemos en este cuadro imaginario, con casi ninguna forma de poderse defender ante el toro si este arrancaba hacia el público.

Las plazas principales de los pueblos y ciudades se utilizaban con cierres de madera o sin ellos, para esos espectáculos. Tenemos todavía ejemplos en Tarazona o incluso Madrid, pero también en la plaza del Pilar de Zaragoza.

La Semana Santa, estéticamente es un lujo


No parece existir dudas de que la Semana Santa en España, además de muchas maneras de entenderla y vivirla, tiene un componente estético y artístico indudable. A veces mayor que el religioso puro. 

Hay muchas maneras de entender la religión y no siempre acertamos con la mezcla. Tal vez la Semana Santa vaya camino de una desviación.

Sobre todo la Semana Santa en casi toda España, que año tras año va creciendo en ese componente de mejora continua, ese deseo de hacerla más grande y a ser posible mejor y más novedosa. Introduciendo música o ruido, sonido, iluminación y de alguna manera incluso espectáculo.

Fuera de esa consideración artística y estética, no quiero comentar nada más, pues este es un blog de Arte. 

Sí afirmar desde mi punto de vista, que se está convirtiendo en un periodo temporal (o no tan temporal) que ya es mayor a una simple semana cada año, en el que se trabaja muy bien todos los componentes artísticos en general. No sé si también los componentes religiosos. O si lo sé, incluso me lo callo.

Ya hay ciudades que no celebraban en la calle representaciones procesionales, y que las recuperan; y otras amplían las suyas o crean versiones diferentes con añadidos, que son partes de unas ceremonias realmente teatrales de alto nivel. 

¿Hasta dónde se mezcla turismo con religiosidad?

La Semana Santa es un periodo religioso de reflexión, de ensimismarse para recapacitar, o al menos eso es lo que debería ser. En tiempo raros y revueltos, debería servir para plantearnos las situaciones. 

Pero en cambio, no utilizamos (en muchos casos) esos tiempos para nada que no sea ganar a la cofradía rival y vecina. 

Un mal precedente, o al menos, una admisión de que vamos por el camino equivocado. Ojo, es mi pequeña opinión.