3.6.26

Augusto De Luca y su proyecto ARMAGEDDÓN


El artista fotógrafo, Augusto De Luca nacido en Nápoles en 1955 y licenciado en derecho, se convirtió en un profesional de la imagen a mediados de los años setenta, cuando las manos te tenían que oler a revelador por obligación del oficio. Un olor por cierto, que tarda décadas en ser olvidado.

Su carrera se ha desarrollado entre las técnicas tradicionales y la continua experimentación con diferentes materiales e ideas o conceptos. Su estilo se distingue por el extremo cuidado de los encuadres y por un enfoque que combina tomas de un claro realismo con composiciones donde las formas evocan los principios de la pintura metafísica.

Autor de fama internacional, ha retratado a numerosas figuras célebres y expuesto sus trabajos en diversas galerías de todo el planeta. 

Hoy en día, sus obras forman parte de importantes colecciones públicas y privadas, entre las que destacan la Biblioteca Nacional de París, el Archivo Fotográfico Municipal de Roma, la Galería Nacional de Artes Estéticas de Pekín, el Archivo Fotográfico del Parque Arqueológico de Pompeya y el Museo de la Fotografía de Charleroi en Bélgica.

Dicen que está especializado en retratos, pero sus obras reflejan también esas enormes dudas sobre quienes somos, qué mostramos, o qué nos ven antes y después de ser retratados.

Muy activo, uno de sus últimos trabajo y sobre el que voy a dejar algunos ejemplos se titula «ARMAGEDDÓN» y es un nuevo trabajo, inspirado en los últimos conflictos mundiales catastróficos.


Os dejo a continuación unas palabras suyas sobre este momento tan complejo, tan duro, casi como un texto pedagógico para que las nuevas generaciones incluso, entiendan mejor qué es la fotografía, o al menos qué debería ser.


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«La fotografía siempre ha tenido el poder de capturar la esencia de la realidad, pero cuando se aventura en el terreno de lo metafísico y lo surrealista, se convierte en una herramienta para explorar dimensiones invisibles y simbolismos profundos. En un mundo marcado por las catástrofes de las guerras mundiales, la exploración fotográfica que entrelaza estos temas ofrece una mirada única a la historia humana, una narrativa visual capaz de provocar emociones y reflexiones. Mis últimas fotografías trascienden el simple acto de capturar imágenes; se trata de un viaje al alma de las personas, un intento de atrapar lo invisible que se esconde detrás de los eventos históricos. Las cicatrices dejadas por los conflictos globales son evidentes, pero también están las sombras y los silencios, las historias no contadas de quienes sufrieron y de quienes lucharon. A través de los filtros del arte, se explora la esencia de las emociones humanas, utilizando elementos surrealistas para resaltar el dolor y la esperanza. Cada imagen tomada en este contexto está cargada de símbolos. Estos símbolos no solo evocan la memoria colectiva de las guerras, sino que invitan también al espectador a confrontar su propia interpretación del sufrimiento y el renacer. La elección de las formas, la composición y la iluminación se vuelven herramientas para contar historias que van más allá de lo visible. El componente surrealista en mi búsqueda fotográfica entra en juego cuando la realidad se “distorsiona”, creando imágenes que parecen sacadas de un sueño. En este contexto, lo surrealista no busca negar el dolor, sino amplificarlo, llevando al espectador a una dimensión de comprensión más profunda, a escenarios oníricos, ricos en significados ocultos. Este enfoque desafía al observador a reflexionar sobre cuál es la frontera entre la realidad y la imaginación, entre lo que fue y lo que podría ser. Este trabajo fotográfico surrealista y simbólico sobre las catástrofes de las guerras mundiales no es solo un documento, sino una invitación a ver más allá de las imágenes superficiales. Es un llamado a explorar las emociones y las experiencias humanas, a enfrentarse al pasado y a encontrar un significado profundo en la belleza y en el dolor. A través del arte, las historias de millones de vidas perdidas y transformadas siguen viviendo, animándonos a mantener viva la memoria y a mirar hacia el futuro con nuevos ojos».


31.5.26

La Venus de Willendorf y el Arte valioso para las culturas


La Venus de Willendorf es una de las esculturas prehistóricas más famosas del mundo. Tallada en piedra caliza oolítica (pequeños granos esféricos de carbonato cálcico de menos e 2 mm, con estructura en capas concéntricas) 
y originalmente cubierta y pintada de ocre rojo, mide 11 cm y data del 28.000 al 25.000 a.C. Fue descubierta en 1908 en Austria, y actualmente se exhibe en el Museo de Historia Natural de Viena.

La primera vez que la publiqué en este blog fue censurada, así que espero que ahora no fallen, y vuelva a ser censurada, me sorprendería que no fuera así. Pero vuelvo al Arte.

Estas imágenes escultóricas de hace 30.000 años eran utilizadas como figuras que tenían poderes sobrenaturales para aquellos años y culturas. 

Posiblemente en estos años actuales, todavía habrá personas que pensarán que siguen teniendo poderes superiores figuras similares. Eras pequeñas esculturas que se hacía en piedra caliza, en mármol, tallando marfil o en arcilla. Quien las poseía y las utilizaba era considerado un ser superior sobre el resto de sus convecinos o familiares.

Y sí, eso es Arte, inicio del trabajo artístico con fines claros para tener poder sobre las personas de su entorno. Esta escultura en concreto es pequeña pues tiene 11 centímetros de altura. No tenían que ser enormes, pero deben sustentarse en una historia contada. En la capacidad para contar historias de quien las construye y las muestra para ritos o hechos solemnes.

Se cree que eran estatuas que ayudaban a la fertilidad. Aunque el método para tener hijos siempre ha sido el mismo y las estatuas poco pueden hacer. 

Esta figura en concreto destaca por sus proporciones exageradas, con unos senos voluminosos, caderas anchas y un abdomen prominente, lo que tradicionalmente la asocia con un símbolo de fertilidad.

Estaba pintada de rojo y lo que es más curioso sobre su procedencia. La piedra no es de la zona en donde se descubrió, sino de Italia. Es decir, muy posiblemente viajó y se comerció con ella, como un elemento importante entre personas de aquellas culturas. El Arte se utilizaba y se compartía, servía para mucho más que para ser contemplado.

Muy posiblemente esta (mal) llamada Venus de Willendorf represente a la Madre Patria, a la vida tan apegada a la tierra que habitamos, al suelo, a la naturaleza. Venimos de la tierra y volvemos a ella. 

Pero hay un detalle curioso. En aquellos años las sociedades eran nómadas, se movían mucho entre diversos lugares, según las épocas del año. Las pinturas en cuevas servían para actividades de culto, pero no se podían trasladar si se era nómada. Unos podían ser los templos, y estas las imágenes de veneración.

Era pues algo importante, que no se abandonaba, que se llevaba dentro de los escasos ajuares de las familias, lo cual le da un gran valor que ellos le proferían, a simplemente una escultura pequeña. Es Arte, y hace 30.000 años creían que era muy valioso.

30.5.26

Cripta del Monasterio de Leyre


Hoy me apetece escribir un poco de arquitectura histórica, de uno de esos lugares no muy conocidos por todos los españoles, pero que resulta espectacular, aunque no sea un lugar tremendamente impresionante excepto la cripta, que es más bien epqueña, pero sumamente interesante.

La cripta del Monasterio de Leyre es uno de los espacios más impresionantes y enigmáticos del románico español. Quien desciende a ella tiene la sensación de entrar en un lugar que pertenece a una época anterior a la Navarra medieval que solemos imaginar. Sus gruesos pilares, sus bóvedas bajas y la penumbra permanente transmiten una fuerza arquitectónica extraordinaria.

El Monasterio de Leyre, situado en la sierra del mismo nombre, al este de Navarra, es uno de los monasterios más antiguos de España. Su existencia está documentada ya en el siglo IX, aunque es posible que hubiera una comunidad religiosa anterior. Hablamos de hace aproximadamente 1.200 años.

El Monasterio de Leyre desempeñó un papel fundamental en los primeros siglos del Reino de Pamplona, siendo durante mucho tiempo uno de sus principales centros religiosos y culturales. De hecho, varios de los primeros reyes navarros están enterrados allí, en la iglesia, no en la cripta.

La cripta actual suele fecharse a comienzos del siglo XI, durante el reinado de Sancho III el Mayor, una de las figuras más importantes de la España medieval. Las obras de ampliación de la iglesia superior encontraron un problema técnico. El terreno presentaba un fuerte desnivel. Para sostener la nueva cabecera del templo fue necesario construir una poderosa estructura subterránea que sirviera de base, de cimentación y así nació la cripta.

No fue concebida inicialmente como un lugar funerario, sino como una gigantesca solución arquitectónica para soportar la iglesia superior. Hoy la vemos como un espacio de un valor arquitectónico fabuloso, pero en realidad no tuvo de inicio un uso religioso principal.

La cripta de Leyre no se parece a la mayoría de las criptas europeas por diversos motivos. Tiene nueve naves irregulares, con robustos pilares prismáticos y diversos capiteles muy sencillos en sus dibujos geométricos, arcos de medio punto de gran espesor y bóvedas de arista y cañón.

La suma de todo esto, en una piedra clara, transmite una sensación de monumentalidad y solidez dejando al espectador muy pequeño en relación a un espacio no muy alto. Muchos historiadores la consideran una de las obras maestras del llamado primer románico o románico lombardo dentro de la Península Ibérica.

La escasa iluminación, la masa pétrea de sus pilares y la ausencia de decoración exuberante crean una atmósfera muy diferente a la de los grandes templos góticos posteriores. Muchos visitantes coinciden en que es uno de los espacios medievales más evocadores de España y considerada por numerosos especialistas como una de las criptas más originales de Europa occidental.

Esta cripta estuvo durante siglos oculta, llena de materiales de derribo, y sin uso ni visitas. Recuperada entre los siglos XIX y XX, hoy no entendemos Leyre sin esta cripta.

Si vas a visitarla, intenta hacerlo en un día y una hora en que en la iglesia superior haya misa cantada por los frailes del monasterio, pues es un lujo asistir en latín a una de estas ceremonias. Puedes preguntar por teléfono las fechas.

Julio Puente

29.5.26

El Arte tiene poderes mágicos

Es habitual escuchar que el Arte tiene poderes mágicos. No es cierta del todo, pero tampoco es falsa del todo. Depende de quien la escuche sobre todo, mucho más que de quien la dice.

La dificultad del enunciado está en lo qué entendemos por "mágicos". Si utilizamos la palabra en sentido literal, la frase es falsa. Pero es verdad que algunas personas pensarán que si es capaz de motivarnos, de movernos, de hacernos pensar, dea teatro, literatura, danza, música o un cuadro, algo de especial sí tiene.

El Arte no cura enfermedades por encantamiento, no altera las leyes de la física, no mueve objetos, no parece sobrenatural, pero si entendemos la palabra "mágico" en un sentido humano, psicológico o simbólico, entonces la frase encierra una verdad profunda.

Vamos a verlo desde otro punto de vista. Tú observas una obra de Goya o de Miró.

Es solo lienzo, papel, tinta, acrílico, pigmentos o píxeles. Y sin embargo, de pronto te imaginas un punto de vista, una historia dentro de lo que ves, una crítica, una idea, y reconstruyes mentalmente lo que parece haber sucedido y lo que el artista quiere decirnos.

Materialmente no ha ocurrido nada. Sigues viendo una tela, una hoja de papel. Pero interiormente ha ocurrido muchísimo y eso se parece bastante a la magia.

La neurociencia ha demostrado que la contemplación artística modifica la actividad cerebral, altera nuestros estados emocionales, influye en la memoria que tenemos y en los recuerdos, cambia la atención y nuestro punto de vista de ese instante, e incluso modifica la percepción del tiempo.

Una sinfonía de Mozart, un cuadro de Rothko, una fotografía de Cartier-Bresson o un poema de Machado, pueden llevarnos a otro espacio, a otro tiempo, a otras sensaciones, pueden transformar nuestro estado mental en pocos minutos. No es magia sobrenatural. Pero tampoco es una simple reacción mecánica.

Hemos visto en ese lienzo o en ese papel unos símbolos, unos logotipos aunque no lo parezcan, unos iconos. Como lo son las banderas, los himnos, los conceptos de patria o nación. Vemos vida, y podemos ver color y violencias, guerras o tranquilidad. Depende. Y todo eso lo veremos sin que llegáramos a esa obra queriendo ver lo que en ese momento vemos.

Si entras en una cueva paleolítica como Cueva de Altamira, es muy posible que quienes pintaron aquellos bisontes sí pensaran que el arte tenía poderes mágicos. Muchos arqueólogos creen que aquellas imágenes estaban relacionadas con sus rituales, creencias, invocaciones, formas de influir simbólicamente sobre el mundo. Es decir, sobre SUS Magias.

Para ellos no existía una separación clara entre arte, religión, mito, convivencia social, respuestas de qué son, influencias sobre lo que les rodea. Tenían que crearse sus propias magias para sobrevivir entre tantas dudas.

O voy a dejar cuatro frases que a veces ya se han dicho, pero que pueden reflejar esos estados de ánimo y de dudas sobre el papel de nosotros mismos como espectadores del Arte.

"El arte modifica ciertos procesos cognitivos y emocionales."

"El arte es la única magia que sobrevive cuando los dioses se han marchado."

"El arte no posee poderes mágicos, pero produce efectos que a menudo parecen mágicos."

"El arte no cambia las leyes del mundo; cambia la mirada con que contemplamos el mundo."



28.5.26

Mural de Joan Miró en el Aeropuerto de Barcelona


Este mural de Joan Miró está en el aeropuerto de Barcelona, realizado entre 1968 y 1971, el mosaico está compuesto por piezas en pavimento de vibrazo para el exterior, con los colores básicos típicos de Miró, que fueron fabricadas especialmente por el ceramista Josep Llorens Artigas y su hijo Joan Gardy-Artigas, habituales colaboradores en muchas de las obras de cerámica de Miró.

Es un fresco mural en cerámica que ocupa desde 1968 una gran parte de la fachada del antiguo terminal 2 del aeropuerto, que ahora solo utilizan las compañías low-cost, y sirve para dar la bienvenida a los viajeros que llegan por aire a Barcelona.

El mural fue concebido como una puerta de entrada a la ciudad, formando parte de una trilogía de obras con las que Miró quiso dar la bienvenida a los visitantes de Barcelona, y que las otras dos están en la ciudad.

Recientemente, en mayo de 2026, el mural ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de España, lo que le otorga el máximo nivel de protección patrimonial y garantiza su conservación en su ubicación. AENA planteó trasladar el mural a la Terminal 1. Pero arquitectos, historiadores y entidades culturales se opusieron porque consideran que Joan Miró concibió el mural específicamente para esa fachada concreta de la Terminal 2.

Es una de las grandes obras monumentales del arte español contemporáneo y, probablemente, una de las piezas públicas más vistas de toda la obra de Miró. Durante décadas, millones de personas lo han contemplado al llegar a Barcelona casi sin saber realmente, qué estaban viendo, qué significado quiso darle Miró a esta obra.

Es una obra colosal, con una superficie de 500 metros cuadrados (50 metros de ancho por 10 de alto) y un peso aproximado de 35 toneladas. 
Está formado por 4,865 azulejos de cerámica esmaltada, cocidos en un horno tradicional que otorga a las piezas texturas y colores irregulares. 

Aunque el proyecto comenzó en 1968, el mural se instaló en 1970 y fue inaugurado oficialmente el 18 de marzo de 1971.

Las piezas se realizaron en hornos japoneses tipo noborigama, que producen irregularidades en su superficie, diferencias de textura, variaciones cromáticas, y superficies vivas. Miró no quería una superficie industrial perfecta. Quería vibración, accidente, materia, energía física. Por eso el mural tiene tanta fuerza cuando se ve de cerca.

El mural no está pensado como cuadro de museo para colgar en una pared. Está pensado para verse en movimiento, desde las ventanillas de un coches que avanza por esa zona, desde autobuses con desplazamientos rápidos. Es un arte concebido para la velocidad contemporánea (de aquellos años). Y eso lo hace una obra muy moderna.

El mural es una obra tan grande que resulta muy compleja de fotografiar entera. Por eso os dejo un dibujo del mismo, ligeramente distinto, y una fotografía del mural, pero con muy mala calidad.

Julio Puente



27.5.26

Seguimos mezclando Arte y Religión


El Arte en la antigüedad tenía poderes mágicos, pues era capaz de vencer a los poderes de la naturaleza, a los espíritus malignos, y acercar las divinidades a los seres humanos, débiles y temerosos ellos, para que no fueran atacados por los que no lograban entender, pero que existían, no sabemos si por entonces desde arriba o desde abajo.

El Arte atrapaba a las almas de los difuntos para emplearlos como intermediarios, pues como eran familiares de los vivos, intercedían entre los Poderosos y los débiles humanos. 

Lo de menos es creer que esto es posible, pues siempre el ser humanos de cualquier cultura, desde los prehistóricos a los actuales, han (o hemos) estado seguros de que es así nuestra vida terrenal.

Se necesitaba invocar a lo desconocidos para influir ante las fuerzas destructivas y las que organizaban los castigos. No tenían duda de que "algo" existía, pues veían sus ataques naturales y no los entendían. 

Los humanos necesitaban dominar o al menos conocer las fuerzas de la naturaleza, y a su vez y por lo mismo, necesitaban dominar el trabajo de lograr alimentos. 

Y para ello era necesario crear un mecanismo de comunicación con los Más Altos, de intercambio de necesidades. De entenderse y entenderlos. Como sucede ahora mismo.

Desde las cuevas los oraban y los recordaban. Y estaban seguros que desde las alturas cuidaban de ellos, en la medida en que eso era posible. 

Con sus pinturas intentaban controlar su propio destino, dirigiéndose a los que posiblemente serían sus Dioses o sus Seres Especiales, a los que realmente desde algún lugar, eran los que controlaban sus vidas,

Mezclar el Arte y la Religión ha sido una constante. Y digo ha sido, con el error asumido de que debo decir "sigue siendo", pues incluso desde el mundo abstracto del Arte hablamos con nosotros mismos, pero lo hacemos con y desde nuestro interior hacia ese exterior que nos imaginamos.


26.5.26

Retablo de Nuestra Señora del Arco de Mianos


Este es el retablo de la Virgen del Arco, Nuestra Señora del Arco, de la localidad zaragozana de Mianos. Es un retablo en el exterior de la iglesia, en una zona cerrada ante las inclemencias del tiempo y al estar entre dos arcos, es posible que por ello se deba el nombre de la virgen al lugar tradicional.

La imagen en realidad parece más una Inmaculada, colocada en el retablo con posterioridad a la construcción del mismo, puede que por sustitución de alguna imagen más importante que tuviera el mismo, en periodos más antiguos. Pero desconozco este dato.

Estaríamos hablando de un retablo que se movería entre los finales del siglo XVII y XVIII mientras que la imagen de la virgen parece más moderna. Las imágenes laterales nos parecen indicar sin seguridad de algún franciscano, algunas órdenes populares o incluso el propio San Francisco. La capilla no tiene comunicación directa con la iglesia pues esta está cerrada, y en la capilla exterior hay una verja de hierro terminada en semicírculo en la que se puede leer «ESTE REXADO Y PORTICO HIZO FACER D. PEDRO MATHEO BENEFICIADO VILLAMEDIAN AÑO 1756″ .

El corazón atravesado que aparece arriba es importante pues puede indicar fechas de construcción, y parece el Sagrado Corazón de María. Pero de todo el conjunto hay un elementos que resulta muy curioso y posiblemente de más valor artístico.

Es ese frontal cerámico inferior a modo de altar de misa, que sujeta el propio retablo. Porque esos azulejos son claramente de tradición aragonesa y probablemente de entre los siglos XVIII a XIX y tienen una calidad decorativa notable.

Además aparece una inscripción central que ha maltratado algo la cerámica en donde se puede leer "Jesús Ave María, os doy el corazón y el Alma Mía".

Pero el mayor valor humano de esta pieza está en su conservación, pues no es un retablo “musealizado”, ya que da sensación de haber seguido usándose, y modificándose con el paso de generaciones. Esto tiene muchísimo valor antropológico para las localidades pequeñas que mantienen sus tradiciones y sus devociones incluso con los siglos, pasando de generación a generación esas ideas de sociedad con sus ritos y formas de amar y comportarse.

Estas capillas exteriores a las iglesias tenían una doble función. Por una parte eran las capillas más accesibles a cualquier hora para los vecinos de las localidades. Se ponían en zonas desde donde daba la sensación de que vigilaban las localidades y las protegían. Y además solían ser capillas muy "de cementerio" pues las utilizadas muchas veces para las ceremonias de funerales. 

Julio Puente

La buena siesta, del artista Isaac Mahow


Por una de las entradas a la localidad navarra de Sangüesa, nada más cruzar el río Aragón, podemos ver este mural con esta obra de Arte.

Titulado "La buena siesta", fue creado por el artista zaragozano Isaac Mahow, representando una figura humana descansando entre formas florales, inspiradas en la flor de la judía pocha, un producto local muy apreciado en la gastronomía de toda Navarra y parte de Aragón.

El mural busca transmitir calma, descanso,  tranquilidad al visitar una ciudad histórica, y evoca el descanso tradicional después de comer, conocido como siesta, imprescindible para hacer un reset mental tras una buena comida y una mañana bien aprovechada.

Julio Puente

25.5.26

Diferencias entre Arte y Artesanía


No tengo nada claro en qué punto se separan la Artesanía del Arte, en las técnicas manuales, pictóricas, escultóricas incluso. 

Dicen algunos que lo que es ejemplar único es Arte y lo que se basa en hacer varios o muchos ejemplares es artesanía. No me sirve.

Los grabados de Goya no son artesanía. Hoy al menos. Y esta bolsa de la compra bordada a mano y que vemos arriba tampoco es artesanía, aunque muchos lo consideran así, entre otros motivos por ser un ejemplar único. A mi me motivó observarla.

El diseño sería artesanía e incluso la música o el teatro interpretado, y solo serían artistas los creadores. Y eso no es correcto.

La diferencia entre Arte y Artesanía tampoco está en que una cosa sea considerada “mejor” que la otra. Eso es un error bastante moderno y bastante elitista. 

Durante siglos, muchos grandes artistas fueron considerados simplemente artesanos muy hábiles. La artesanía suele tener una función concreta, una utilidad, un oficio detrás y aprendido, unas técnicas tradicionales, y normalmente busca hacer algo bien hecho, bello y útil.

Por ejemplo un alfarero, un ebanista, un joyero, un lutier que fabrica guitarras, un ceramista o un vidriero medieval, o incluso un encuadernador o muchas técnicas de artes gráficas de hace unos años.

Un artesano puede hacer una pieza preciosa sin intentar en su deseo el “cambiar el mundo”, ni lanzar un mensaje filosófico o expresarse de forma diferente que con su propia obra, sin querer expresarse por medio del trabajo que hace.

El Arte, en cambio, suele buscar algo más abierto y más personal. No necesariamente tiene que ser útil. Muchas veces lo de menos es precisamente su  utilidad.

Muchas veces el Arte intenta solo expresar emociones, provocar, hacer pensar, romper normas, mostrar una visión del mundo,
o incluso incomodar al espectador. Y a veces lo importante no es tanto la técnica como la idea. Por eso hay obras de arte técnicamente simples que aun así tienen muchísimo impacto.

Aunque muchas veces ambas cosas se mezclan, una forma sencilla de entenderlo sería planteándonos estas dos cuestiones.

La artesanía suele preguntar:
“¿Cómo hago esto bien?” Y se dedica a transforma elementos, materilaes.

El Arte suele preguntar:
“¿Qué quiero decir con esto?” E intenta modificar o incidir sobre la mirada del espectador.

El mundo del Arte moderno ha construido a veces una especie de “prestigio intelectual” que mira por encima del hombro a la artesanía. Y eso es tremendamente injusto. Hay artesanos con muchísimo más talento real que algunos artistas famosos.

¿Hasta dónde debe llegar el Arte?


Todos debemos preguntarnos qué es el Arte, y hasta donde debe llegar el Arte. 

Pero no lo hacemos, pues no le damos ninguna importancia al Arte, al entender sobre todo que la vida está llena de problemas, de sensaciones pesadas e impertinentes, y que el Arte es una ocurrencia de algunos que no tienen nada mejor que hacer. 

El Arte puede curar, pero eso lo dejo para otro día. Incluso diría que ahora algunos médicos de los de verdad, recetan paseos de la Naturaleza, como medicación válida para sanar. No son médicos raros sino de los de toda la vida. 

Más árboles y menos cemento, ayudan a tener mejor salud. Más Arte de cualquier tipo ayuda a digerir mejor la soledad no deseada, por poner un ejemplo.

El Arte es tan variado, tan tremendamente plural, tiene tanta aristas y maneras de expresarse, que es fabuloso, pues además sabe repartirse muy bien entre todos. 

Eso sí, necesitamos vivir en una sociedad en paz, libre, y con lo mínimo vital ya cubierto.

La música está perfectamente asumida, la literatura también, pero no tanto el urbanismo con criterios artísticos, la poesía, el teatro, la fotografía con ese punto de vista artístico que la convierten en algo más.


22.5.26

La Dama del Armiño. Póntela en casa


Hay ahora una serie de televisión con bastante éxito que se titula "La dama del armiño" en honor a un cuadro de Leonardo da Vinci del mismo título. La trama se centra —con numerosos temas aledaños— en robar este famoso cuadro, simplemente para que una persona lo pueda disfrutar en su casa, como parte de su vida, casi de su necesidad enfermiza.

No es tener Arte en propiedad, sea ese u otros cuadros en concreto, no es ni por inversión, ni por ahorro al ser millonario y no saber qué hacer con sus millones, tampoco aunque en menor grado por saberse dueño del algo carísimo, sino por el simple y complejo hecho de tener poder, de disfrutar de su posesión, de ser único.

En este caso el millonario no sabe robar, así que lo encarga.

Contemplar una obra única no te convierte en único.
Aunque sepas que solo tú la puedes contemplar. Es todo más complejo. No cabe duda de que muchas personas desearían tener esa o cientos de obras de arte de cualquier autor en su casa, para poderlas contemplar como espectadores únicos.

Y de hecho ese es uno de los mecanismos que hacen al mercado del Arte algo carísimo. 

¿Y el resto de mortales? ¿No tenemos esa sensación interior de posesión? ¿Y la de poder disfrutar de una obra de arte en concreto, cuando quieras o lo necesites?

La dama del Armiño está en el Museo Czartoryski de Cracovia. Nos pilla lejos para ir y volver en un rato de necesidad. Esta joven Cecilia de la obra tenia 17 años cuando fue pintada por Leonardo da Vinci. Pero a esa edad ya era la amante de cama de un duque algo tosco. Él la veía desnuda.

Pero la pregunta que quiero hacer sirve para esta dama o para cualquier otra obra de Arte, sea de Miró o de Picasso, de Goya o de los hombres o mujeres prehistóricas. Hoy con las técnicas actuales y por poco dinero, podemos tener en casa una copia perfecta de cualquier obra de arte, a poco que te lo curres.

Si pides una copia impresa en papel simulando tela o incluso en tela, en alta resolución y con unos retoques muy precisos en cuando a los colores, podemos estar hablando de entre 100 a 400 euros el impreso que puede dar el pego. 

Al tamaño que tu necesites, incluido el tamaño real de la obra, en muy diferentes tipos de papeles y lienzos, con una base blanca o de color elegido por tí, enmarcado o sin enmarcar.

No, yo no me dedico a esto.

Lo comento aquí, como sustituto de tener (poseer) el original de muchos millones de precio y que puede casi lograr los mismos objetivos si no eres millonario. Podrías tener un pequeño museo en tu propia casa, con las obras elegidas, a un precio bajo o medio.

Aunque también os recomendaría tener obra mucho menos conocida, de autores nuevos y buscados por ti, y que te fueras haciendo una pequeña colección. Esas serían tus decisiones y tus posibilidades.

Imagínate tener la obra Las señoritas de Aviñón, de Pablo Picasso, en un tamaño de un metro de altura y sobre lienzo de tela, impresa en alta resolución y revisados sus colores y matices para que sean muy similares al original, por menos de 200 euros. 

Si se vendiera el original estaríamos hablando entre los 500 y los 1.500 millones. Nada que ver con los 200 euros. Aunque efectivamente, para según qué necesidades mentales, no es lo mismo.

Os dejo La Dama del Armiño, para soñar o no, depende de los gusto.

Julio Puente

21.5.26

Arte mío, o de una máquina


Con la llegada de la Inteligencia Artificial, es verdad que muchas cosas debemos replanteárnoslas. Volverlas a colocar en nuestro pensamiento con algunos cambios.

¿Esto que vemos arriba es arte? ¿Es Arte personal, es MI Arte? La fotografía de la que se parte es mía, y luego la he transformado en lo que vemos. En vez de bolígrafos de colores o plumas y plumillas de tinta de colores, el resultado final se lo he encargado a una máquina artificial.

La fotografía es mía. Las órdenes que le he dado a la máquina son mías y salidas de mí. La máquina y su software no sabe hacer nada si no se le indica qué debe hacer. Es la IA a nivel de intentar entenderla.

Ya sé que no es lo mismo componer una sinfonía que escucharla en un aparato. No es lo mismo hacer una fotografía con una caja de zapatos y un agujero en la pared pequeña que hacerla con una Canon y un objetivo de 3.000 euros. Y en toda esta sopa de posibilidades, entran las dudas… si queremos tenerlas.

El Arte de la pintura se puede hacer con pinceles finos de marta del número 1, o amontonando en un collage recortes de telas. Lo que import es el resultado final, lo que nos provoca o nos gusta. Nada más que eso.

El Arte no es operar a corazón abierto, es un juego de sensibilidades, de provocaciones, de bellezas o no, y en eso y si solo buscamos el resultado, la IA puede seguir trabajando como una máquina y como ella es tonta aunque sea muy inteligente, serán los que les dan las órdenes los dueños de los resultados. ¿O no?

Julio Puente

18.5.26

Juego de niños, de Pieter Brueghel el Viejo


El cuadro Juegos de niños es una pintura al óleo sobre tabla realizada por el artista del renacimiento flamenco Pieter Brueghel el Viejo, realizada en el año 1560 y que podemos ver en el Museo de Historia del Arte de Viena. Era un artista joven que deseaba profundizar en sus obras.

Es un cuadro de 161 centímetros de anchura, comprada en el año 1594 por Ernesto de Austria, y podría representar el primer cuadro de una serie que intentó hacer sobre las Edades del Hombre, que no completó. 

Murió joven, con aproximadamente unos 40 años de edad, lo que nos obliga a pensar en la cantidad de obra que dejó de hacer por ello. Y otro dato para reflexionar es que estamos hablando de un pintor que trabajó pocas décadas después del descubrimiento de América por Colón. Mientras en España gobernaba o Regía Felipe II. ¿Seguimos jugando a lo mismo?

Posiblemente la idea del artista era transmitir la importancia del juego en los niños para su desarrollo, a la altura de las actividades de los adultos para su desarrollo. 

Se contabilizan unas 83 actividades de unos 230 niños en total, casi todas ellas juegos aunque también hay actividades fisiológicas. Son casi como pequeñas fotografías unidas en un collage.

Arriba y abajo vemos un detalle de estos juegos, de esa manera de plasmar las actividades que tuvo Pieter Brueghel el Viejo, más plasmadas como un entretenimiento o catálogo para los espectadores, que para otra cosa.

No es un cuadro que podamos ver en pocos segundos, excepto que no lo queramos admirar. No solo están las actividades de los niños, sino también un paisaje urbano, sus edificios y calles. Os recomiendo buscar en internet el cuadro completo, del que seguiré hablando en otras entradas, pues es una delicia. Y está en tamaño grande, para deleitarse con estos niños de hace casi 500 años.

Julio Puente




16.5.26

Alcantarilla y cava. Una mezcla


El mundo de las alcantarillas es fabuloso, un modelo incluso de coleccionismo en el Japón. Un modelo también de Arte Urbano. Curioso Arte Urbano en el suelo.

Esta alcantarilla es de Barcelona y me la manda el corresponsal Luis Iribarren, sólido viajero de todo tipo de tierras.

Y me ha gustado por sus óxidos, pero sobre todo y sin desdeñar su color, por el tapón de cava del agujerito central. 

Un detalle muy catalán, tras deleitarse alguien con una buena botella de cava. 

13.5.26

Qué es el Artivismo? Existe o es un invento de locos?

El Artivismo podría parecer la multiplicación de los panes y los peces, empleando al Arte como herramienta de Activismo, algo que sin duda se ha utilizado durante siglos y que ahora nos parece nuevo moderno. 

¿Qué eran si no Artivismo, muchos de los trabajos de Goya? 

¿Qué fue el Guernica de Picasso? 

Y no quiero adentrarme más lejos para no entrar en opiniones contrarias sobre lo que supuso la religión cristiana en siglos viejos que también utilizó el Arte para hacer propaganda.

El Artivismo es un uso lógico del Arte pues el arte nace de personas implicadas en su momento y en su sociedad, y utiliza el arte para influir en la política, en las opiniones, en su sociedad.

El Artivismo es sobre todo Arte Urbano, es Cartelería, son Gritos y frases envueltos en arte bastante básico pero no por ello debe ser considerado arte menor. Eso depende de cada obra y de cada artista.

El Artivismo es arte efímero en muchos casos que simplemente aspira a darnos una buena bofetada para que despertemos del momento actual. Lo cual a veces es contraproducente pues el Arte debe ser nada violento, excepto cuando la violencia forma parte de la propia obra, lo que siempre se produce cuando se nos despierta de golpe con una frase o una muestra gráfica contundente.

En las últimas décadas la fotografía tiene mucho de Artivismo, pues no esconde la realidad brutal que es capaz el ser humano con tal de seguir demostrando que somos animales, a veces racionales. Pero solo a veces. 

Hay que informar con el arte, hay que posicionarse y comunicar. Y es aquí cuando entra a saco el surrealismo, el dadaísmo, el futurismo, los videoartes o el arte conceptual, utilizando los espacios públicos y no los privados.

El Arte sale de los salones privados a los grandes salones públicos de la plaza, la calle, el centro cultural. 

El Arte Artivista se enfrenta a lo establecido, grita contra el poder, se queja pero sobre todo simplemente demuestra, señala, se expresa con el “hoy”. Mezcla color, formas, textos, poesía visual y mensajes. 

Toma partido y causa por la sociedad débil y se convierte en una herramienta más para luchar contra las desigualdades o las libertades de unos contra otros.

La obra de arriba se titula “La patera de los ricos” y fue pintada por Manuel Alcorlo Barrero en el año 1935, mostrando con toda la ironía posible a unos ricos que vuelven en patera pero conservando sus elegantes trajes pero tal vez asustados al tener que luchar contra los elementos como cualquier emigrante que se juega la vida.

Posible autorretrato de Goya


Esta obra es de Francisco de Goya y Lucientes, un dibujo de un supuesto Autorretrato que dibujo y pintó sobre el año 1792 con lápiz grafito, sanguina y clarión sobre papel verjurado de color ocre, y que es propiedad de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, al ser un dibujo de la Real Academia de Dibujo de Bellas Artes de San Fernando.

Parece ser que siendo Goya profesor y teniente-director de Pintura, en noviembre de 1794 se mandaron nueve dibujos a Zaragoza, a la Escuela de Dibujo de la Real Sociedad Económica Aragonesa, para que se viera el adelanto de los alumnos de clase de dibujo.

Hay dudas de si realmente la figura que vemos es un autorretrato de Goya hecho por él mismo, pero sí se sabe que era una lámina de Goya y que se utilizaba como referencia para que los alumnos practicaran.

12.5.26

Ángel Orensanz, un escultor aragonés


Lo que vemos es una sección de una obra de Ángel Orensanz, un detalle de una obra suya que está en el Museo de Sabinánigo. Un escultor aragonés que no necesita presentación, aunque no siempre haya sido bien reconocido ni en su propia tierra.

No es nada sencillo triunfar siendo aragonés, pero eso supone que si lo logran algunos, es con mucho más mérito.

10.5.26

Juan Devéscovi. Arte del Perú


El Arte Iberoamericano es en parte y excepto algunos ejemplos más reconocidos, una actividad muy interesante pero bastante desconocida fuera de su continente. Sobre todo en Europa. Hoy os dejo una obra del peruano Juan Devéscovi, pintor y dibujante, que 
fue una de las figuras más interesantes y (curiosamente) menos conocidas de la vanguardia artística peruana de la década de los años veinte del siglo XX. 

Ilustrador en diversas revistas limeñas dentro de la estilización modernista de la gráfica del momento. Hacia 1927, Devéscovi se trasladó a París en busca de mayores oportunidades laborales y estímulos artísticos, siguiendo la emigración de otros dibujantes del Perú como Julio Málaga Grenet, César Moro o Reynaldo Luza. 

Sus obras están relacionadas con el primitivismo deliberado de sus obras, con una esencia indígena latente, pero trabajando a su vez un cierto punto surrealista. 

En una carta personal, el propio Devéscovi tildó a sus dibujos de “porquerías hechas para llamar la atención” de la crítica de París. El Arte es también o sobre todo, provocar.

La obra que vemos arriba la tituló "Naturaleza Muerta" y es del año 1927, hecha con temperas y tinta sobre papel. Es propiedad del Museo de Arte de Lima.

8.5.26

Esto es Arte, es obra original, es solo IA?


Dentro de lo complejo que va a ser en el futuro discernir qué es obra original y que no lo es. O de quien es la autoría de una obra. O incluso si debemos admitir como obra algo para lo que hemos utilizado diversas herramientas digitales o de IA, os presento una duda propia.

Esta imagen parte de una fotografía mía hecha en Madrid en el año 2019. Tras retocarla en mi ordenador con máquinas duras y blandas, y reencuadrarla a mi gusto, admitiendo además que la hice con una cámara digital de un teléfono y que yo llevo 56 años viviendo de la fotografía, incluida mi jubilación, se me van sumando las dudas. No soy un recién llegado, pero todo se transforma muy rápido.

Como decía, tras pasar mi punto de vista de Madrid por mi cámara o teléfono móvil, la metí a golpes de disco duro en mi ordenador y seguí modificando su conjunto. 

Y luego me la lleva a una IA y le ordené con un prompt largo y un agente propio que ya me conoce en mis tipos de trabajo, para que me la convirtiera en otra cosa, bien explicadas las indicaciones.

Y esa IA me hizo caso, pero a tamaño pequeño. 

Luego la lleve a otra IA diferente para que me la ampliara, algo similar pero mucho mejor de lo que podría haber hecho en un programa de edición de imágenes. No siempre tengo a mano todas las herramientas, a veces muy caras.

Y después la volví a llevar a mi editor de imágenes, para terminar de ajustar unos tonos que no me gustaban y para añadirle una textura propia. La primera vez reforcé los tonos de la sangre del brazo y el detalle de la cabeza. 

Con una imagen de 6.000 píxeles de lado, puedo mandarla a imprimir digitalmente en un papel texturizado simulando un lienzo, pero asumiendo que el resultado final es una imagen digital. 

Por mi experiencia puedo decir que esa imagen saldría muy bien a un metro de anchura en impresión digital de calidad. Y ahora viene las dudas.

No es una fotografía mía. Pero no deja de serlo. 

No es un impreso, pero si lo fuera tampoco sucedería nada pues los grabados de Francisco de Goya son impresos. 

No es de una autoría de la IA pues siempre se basa den dos conceptos claros. Una imagen hecha por mi, y unas órdenes que yo le he dado. 

El que haya utilizado diversas herramientas no invalida el proceso, pues llevamos siglos utilizando máquinas, productos químicos o mecánicos, herramientas para crear o resaltar lo ya creado. ¿Qué es esto que he creado? Pues no lo sé

Esculturas religiosas de España hace 2.500 años


Lo que vemos arriba son unos exvotos masculinos y femeninos de hace entre 2.000 y 2.500 años, en bronce, de la cultura ibérica de entonces, encontrados en Jaén.

Eran figuras pequeñas de muy variada forma, y con distintas actitudes, y que todos servían para lo mismo. Para entregarlos a sus dioses como peticiones de algo.

Es decir, seguimos más o menos igual, adorando o utilizando imágenes que representan ideas religiosas, de vida y muerte, del más allá según sus apreciaciones, y que no difieren tanto de las actuales. Modelos de comunicación con nuestros Dioses.

Mujeres envueltas en mantos, oferentes que muestran las manos abiertas, soldados con armas, grupos de exvotos reunidos con las manos abiertas y extendidas hacia abajo, animales, partes del cuerpo humano, etc.

Un exvoto es en realidad una ofrenda votiva que se hacía "en cumplimiento de un voto" y en el que una persona depositaba ante una divinidad para pedirle algo o como promesa cumplida de ofrenda si la petición es concedida, y también después de haberlo recibido como agradecimiento.

Esta lógica de intercambio entre el devoto y la divinidad es universal y antiquísima, y en la Hispania prerromana los iberos la desarrollaron con una particularidad visual extraordinaria.


Los exvotos ibéricos más característicos son figurillas de bronce fundido, aunque también los hay de plomo, terracota y piedra. Las de bronce son las más abundantes y las mejor conservadas.

Los exvotos eran principalmente ofrendas individuales o familiares, no objetos domésticos permanentes que se tenían en el hogar. Se fabricaban o se compraban, se llevaban al santuario, se depositaban y se quedadan allí. No era una figura que uno tenía en casa como objeto de culto cotidiano, sino una ofrenda que se entregaba a la divinidad de forma definitiva.

Pero no sabemos con precisión a qué divinidades iban dedicados la mayoría de los exvotos ibéricos, porque la religión ibérica está muy poco documentada. Conocemos algunos nombres de divinidades por inscripciones, pero el modelo de religiosidad ibérico sigue siendo en gran medida opaco.

No sabemos si había rituales específicos de entrega y colocación, oraciones, gestos o fórmulas que acompañaran la entrega del exvoto. La arqueología recupera el objeto pero no el acto que lo llevó hasta ese lugar.

Y no sabemos con certeza si todos los santuarios tenían la misma función o si había especializaciones más complejas que las que podemos inferir por el tipo de exvotos encontrados.

Lo que sí sabemos es que nos dejan un testimonio directísimo y emocionante de lo que preocupaba a los iberos: la salud, la guerra, la fertilidad, los animales, la supervivencia. Las mismas cosas que han preocupado a los humanos en todas las culturas y en todos los tiempos.

No existe un modelo único de santuario ibérico. Esta es probablemente la conclusión más importante de la investigación arqueológica reciente. Los iberos no tenían una arquitectura religiosa estandarizada comparable a los templos griegos o romanos. La forma del espacio sagrado dependía del territorio, la comunidad, la divinidad venerada y el período histórico.

Posiblemente serían entregados en cuevas naturales, especialmente asociadas a manantiales o fuentes subterráneas. El agua que emerge de la tierra tenía una carga sagrada evidente — era la frontera entre el mundo subterráneo y el de los vivos. O en abrigos rocosos y formaciones geológicas singulares, o en grietas y fisuras en el terreno, asociadas a prácticas oraculares o de contacto con el inframundo.

Pero a su vez sabemos que también hacía edificios, espacios en el campo bien delimitados, en donde durante siglos se hicieron prácticas y rituales religiosos y de entrega de elementos diversos.

Un dato que la arqueología ha confirmado sin duda, es que en muchos santuarios ibéricos se realizaban banquetes rituales comunitarios, es decir, romerías. Los restos de cerámicas para beber y comer, huesos de animales sacrificados, y en algunos casos espacios diferenciados para el banquete dentro del recinto sagrado, indican que la comida colectiva era parte integrante del ritual.

Esto tiene implicaciones para entender cómo eran los santuarios: no eran simplemente lugares donde se depositaban objetos ante una imagen, sino espacios donde la comunidad se reunía, comía y bebía en honor a la divinidad. Eso requería espacio para personas, fuego, recipientes, y probablemente algún tipo de techado o protección.

Y a su vez, requería unas fechas bien señaladas para que todos acudieran al lugar por algún motivo, en ciertos momentos de la vida en comunidad.Y es posible que en esos lugares hubiera algún tipo de santuario en donde hubiera imágenes más grandes para ser adoradas, como la que vemos en terracota. Por ejemplo la Dama de Elche, la Dama de Baza, o similares.

6.5.26

Mario Merz y una obra de Arte Povera


De su exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid, en el Palacio Velázquez, os dejo una imagen de las obras retrospectivas que se presentaron del artista italiano Mario Merz. En este caso una obra del año 1989 titulada: "Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano". 

Es una mezcla de neón, periódicos, metales y lienzo, construyendo una especie de paisaje dentro de aquella exposición que se tituló: El tiempo es mudo

Arte Povera, materiales pobres, reciclados en algunos casos, industriales o de esa cultura del siglo XX, muy industrial, muy comunicativa con materiales efímeros muchas veces.

¿Qué somos? 

¿Qué queremos pensar? 

¿Qué nos quieren dirigir a pensar? 

¿Qué vemos de entre todo lo que miramos? 

¿Qué se esconde dentro de lo abultado de todo lo que nos llega? 

Estamos halando del año 2019, hoy ya en el 2026 todo vuelve a tener el mismo sentido de dudas, de manipulaciones, de el poco valor que le prestamos a lo que firmamos, a lo que creemos que es válido, y en realidad es siempre papel mojado.


2.5.26

Un mural del siglo XXI en Madrid


Este es un mural de Madrid, creo que es muy bonito, hermoso, de una gran calidad para ser un mural de muchos metros de altura, del que sin duda si fuera contemplado por los muralistas del siglo XVIII o XIX que los había contratados por la iglesia, se sorprendería.

Podría irme a más siglos pasados, a Europa por poner otros ejemplos, a Monasterios del centro y este de Europa. Pero me quedo aquí, en los murales de arte contemporáneo que todavía se siguen haciendo en el mundo en este siglo XXI, en Zaragoza o en Madrid, en muchas localidades españolas.

Ninguno de estos grandes murales, obras de arte urbanas, llenará los museos del siglo XXII. Si acaso verán fotografías. Este Arte es efímero, pasará con el tiempo, se va destruyendo, cambiado por otro que se pinta encima. Como siempre ha sucedido entre los artistas que aprovechaban varias veces los mismos lienzos.


1.5.26

Mark Manders en New York


El Arte puede ser también algo desagradable como en este caso. La belleza se puede esconder dentro de lo extraño, de lo feo, de lo no habitual. Es una manera de provocar.

Esta escultura de Mark Manders, una destacado artista visual contemporáneo de Países Bajos y reconocido sobre todo por su proyecto continuo "Autorretrato como un Edificio" iniciado en 1986, que abarca escultura, instalación y dibujo, nos deja esta obra titulada "paisaje con Cabezas Pintadas" realizado en el año 2026 realizada con apoxy pintado, maderas y lienzo.

Está instalada en una amplia exposición de la sala Tanya Bonakdar Gallery de New York, donde presenta sus nuevas obras que van desde bustos monumentales de bronce hasta paisajes escultóricos abstractos y pinturas u obras discretas en papel.
Ensoñadoras y fragmentadas, estas nuevas piezas llenas la galería de New York como si fueran una serie de pensamientos a los que el artista dio forma y luego los congeló en el tiempo.

Experimentados juntos, las obras forman una especie de escenografía de la mente para que el visitante se mueva y habite rodeado de los pensamientos de artista.

28.4.26

El año del hambre en Madrid, de José Aparicio e Inglada


Esta obra pictórica es la más famosa y conocida de cuantos cuadros se pintaron durante el reinado de Fernando VII y el más difundido en su tiempo por todo el reino, debido a la carga adulatoriamente propagandística de su argumento tan propagandístico.

Pintado en el año 1818, más que un cuadro de historia, el lienzo de José Aparicio e Inglada representa en realidad una singular alegoría histórica, modalidad en la que este artista era verdadero especialista, sobre la dramática situación de hambre que hubo de soportar la ciudad de Madrid durante la ocupación napoleónica en los años 1811 y 1812.

Los ciudadanos rechazaron las ayudas que les ofrecían las tropas invasoras, lo que vino a producir un terrible hambre y enfermedades que se unían a las heridas de guerra y a la situación tan penosa de aquellos años.

En el cuadro vemos a un grupo de soldados franceses ofreciendo alimentos a un grupo de personajes madrileños, famélicos y harapientos, en los soportales de la Plaza Mayor de Madrid. Un anciano sostiene en su hombro a un muchacho mientas recoge en su regazo a una mujer ya muerta, junto a otro niño pequeño. Junto a la pilastra con la inscripción en letras doradas que proclama la fidelidad del pueblo madrileño a su rey, otros comen mondas y sobras, mientras detrás del grupo principal, un madrileño de anchas patillas y bicornio se abalanza con mala cara sobre los militares gabachos, retenido por su mujer, que lleva a su bebé en brazos.

Las figuras intentan provocar al espectador, no están claramente en posiciones muy reales, con gestos que de alguna manera buscan ridiculizar, caricaturizar el momento, de forma alegórica.

El lienzo desató las alabanzas más apasionadas durante el reinado de Fernando VII a modo de propaganda más que de crítica artística serena, pero el cuadro nos ha llegado en un desastroso estado de conservación, burdamente repintando en un porcentaje muy elevado de su superficie, afectando a figuras y zonas principales de la composición, razón por la cual no se había expuesto públicamente desde hace muchas décadas.

El Museo del Prado quiere ahora, en este 2026, que se redescubra una pintura que fue célebre hasta el exceso y que después quedó arrinconada por la política de cada tiempo, al ser considerada una obra excesiva, propagandística y de poco valor.

Y está bien esta relectura de la obra, admitiendo todos los que nos movemos cerca del Arte, que siempre ha sido un elemento, una herramienta de propaganda, posiblemente desde la prehistoria, cuando todos querían hablar e influir con sus pinturas en las cuevas, con sus decoraciones de sus palacios, con sus interpretaciones religiosas o las muestras de sus batallas ganadas.


27.4.26

Pintando al natural, es meterte en la escena


¿Has salido alguna vez a pintar del natural, con tus propios bártulos a la calle, a disfrutar de recoger la sensación y el sabor de la escena natural? 

Ya, no es sencillo en estos tiempos de urgencias y soledades.

Una fotografía de una escena podría competir con el lujo de salir a dibujar o pintar a la calle. Luego en tu casa, en tu estudio, con esa imagen digital o en papel, puedes realizar la obra, y al igual que desde el mismo lugar, puedes ir cambiando color, elementos, luces.

Pero pintar desde la calle, desde el paisaje, tiene otro sabor. No es sencillo, se te quedan mirando aunque casi nunca hablan u opinan. Pero eso también depende del carácter del artista y de sus deseos de compartir, de escuchar.

Esta chica estaba en la Aljafería de Zaragoza captando los brillos de las fuentes árabes y con un fondo islámico enmarcando la escena. 

Literalmente, estaba dentro de la escena, formaba parte de ella, algo que si lo hacen en tu estudio, no sucede.

Niño vendiendo yogurt en las calles de Alepo

Mientras un niño intenta vender yogurt casero en un puesto callejero de la ciudad de Alepo en la Siria en guerra, una mujer pasa con su hijo en brazos. 

Era 2014, y se veía claramente las tremendas palizas contra una sociedad, un territorio, un país, son tan constantes, que ya nada sorprende.

Son las imágenes de un siglo XXI cuando menos extraño y amargo. 

Estaríamos hablando de un ciudad que tenía más de dos millones de habitantes antes de la guerra, hoy ciudad casi destrozada, con unos 4.000 años de antigüedad sobre su historia. 

Alepo, ciudad por cierto que tenía cuatro universidades, una pública y tres diferentes privadas más dos escuelas internacionales y un reconocido conservatorio más una famosa Escuela de Bellas Artes. 

Fotografía de Mahmoud Hebbo

25.4.26

¿Qué es el collage artístico y qué técnicas y materiales emplea?




El "collage" como técnica artística significa "pegar" sobre el lienzo o la página en blanco que puede ser incluso una partitura, "trozos" de otros elementos similares para crear algo nuevo, o cualquirr base que nos sirva como lienzo aunque no sea una tela. 

En los últimos tiempos y con una especie de resurgir de esta técnica que empezó casi con el siglo XX se emplean elementos y texturas mucho más complejas de mezclar, de pegar hasta lograr formar una obra nueva. 

Hoy es posible pegar fotografías, recortes de prensa como se hacía siempre, pero también músicas, vídeos o elementos de la vida cotidiana hasta formar nuevos puntos de vista, nuevas formas de intentar entender los momentos.

Repito: College es Pegar.

Podemos por ejemplo pegar maderas con cemento, ladrillos con telas, sacos con escayolas hasta formar collages que se convierten en esculturas planas, en mezclas en relieve donde la pintura ya desaparece para dejar paso a modos y formas totalmente distintos.

Pero a su vez también podemos explorar nuevos caminos, nuevos campos. Pegar y completar con pintura o dibujo. Pegar el conjunto pegarlo en una pared y luego todo eso fotografiarlo para mostrarlo o enmarcarlo.

Construir o crear con unos textos sacados desde distintas ideas, para configurar literatura aleatoria, surrealista, textos dentro de automatismos que pueden configurar nuevas ideas de locura creativa, de composiciones nuevas que quieran abrir nuevos caminos de expresión.

Esta obra que vemos arriba es de una estudiante de Arte zaragozana de nombre Carmen, realizado con simples recortes de revistas. 

Es tan sencillo o complejo como saber elegir los trozos de papel y utilizarlos simples pinceladas, las tijeras como pinceles, pero cuidado, eso que parece fácil es tremendamente complejo.

Primero tienes que saber qué quieres crear y luego saber elegir colores y formas de pequeños elementos hasta configurar —como si fuera un puzzle— toda una nueva obra que tienes en la cabeza y que deseas configurar con "trozos" pegados. 

En este caso es con recortes de papel, pero la evolución es clara, cuando se domina la técnica aparecen nuevas necesidades con nuevos materiales.

Una poesía puede ser considerada un collage si utiliza sensaciones y se pegan en un texto final que las reúne. Como podemos intuir, el collage tiene muchos fundamentos y opciones.