21.5.26

Arte mío, o de una máquina


Con la llegada de la Inteligencia Artificial, es verdad que muchas cosas debemos replanteárnoslas. Volverlas a colocar en nuestro pensamiento con algunos cambios.

¿Esto que vemos arriba es arte? ¿Es Arte personal, es MI Arte? La fotografía de la que se parte es mía, y luego la he transformado en lo que vemos. En vez de bolígrafos de colores o plumas y plumillas de tinta de colores, el resultado final se lo he encargado a una máquina artificial.

La fotografía es mía. Las órdenes que le he dado a la máquina son mías y salidas de mí. La máquina y su software no sabe hacer nada si no se le indica qué debe hacer. Es la IA a nivel de intentar entenderla.

Ya sé que no es lo mismo componer una sinfonía que escucharla en un aparato. No es lo mismo hacer una fotografía con una caja de zapatos y un agujero en la pared pequeña que hacerla con una Canon y un objetivo de 3.000 euros. Y en toda esta sopa de posibilidades, entran las dudas… si queremos tenerlas.

El Arte de la pintura se puede hacer con pinceles finos de marta del número 1, o amontonando en un collage recortes de telas. Lo que import es el resultado final, lo que nos provoca o nos gusta. Nada más que eso.

El Arte no es operar a corazón abierto, es un juego de sensibilidades, de provocaciones, de bellezas o no, y en eso y si solo buscamos el resultado, la IA puede seguir trabajando como una máquina y como ella es tonta aunque sea muy inteligente, serán los que les dan las órdenes los dueños de los resultados. ¿O no?

Julio Puente