El cuadro Juegos de niños es una pintura al óleo sobre tabla realizada por el artista del renacimiento flamenco Pieter Brueghel el Viejo, realizada en el año 1560 y que podemos ver en el Museo de Historia del Arte de Viena. Era un artista joven que deseaba profundizar en sus obras.
Es un cuadro de 161 centímetros de anchura, comprada en el año 1594 por Ernesto de Austria, y podría representar el primer cuadro de una serie que intentó hacer sobre las Edades del Hombre, que no completó.
Murió joven, con aproximadamente unos 40 años de edad, lo que nos obliga a pensar en la cantidad de obra que dejó de hacer por ello. Y otro dato para reflexionar es que estamos hablando de un pintor que trabajó pocas décadas después del descubrimiento de América por Colón. Mientras en España gobernaba o Regía Felipe II. ¿Seguimos jugando a lo mismo?
Posiblemente la idea del artista era transmitir la importancia del juego en los niños para su desarrollo, a la altura de las actividades de los adultos para su desarrollo.
Posiblemente la idea del artista era transmitir la importancia del juego en los niños para su desarrollo, a la altura de las actividades de los adultos para su desarrollo.
Se contabilizan unas 83 actividades de unos 230 niños en total, casi todas ellas juegos aunque también hay actividades fisiológicas. Son casi como pequeñas fotografías unidas en un collage.
Arriba y abajo vemos un detalle de estos juegos, de esa manera de plasmar las actividades que tuvo Pieter Brueghel el Viejo, más plasmadas como un entretenimiento o catálogo para los espectadores, que para otra cosa.
No es un cuadro que podamos ver en pocos segundos, excepto que no lo queramos admirar. No solo están las actividades de los niños, sino también un paisaje urbano, sus edificios y calles. Os recomiendo buscar en internet el cuadro completo, del que seguiré hablando en otras entradas, pues es una delicia. Y está en tamaño grande, para deleitarse con estos niños de hace casi 500 años.
Arriba y abajo vemos un detalle de estos juegos, de esa manera de plasmar las actividades que tuvo Pieter Brueghel el Viejo, más plasmadas como un entretenimiento o catálogo para los espectadores, que para otra cosa.
No es un cuadro que podamos ver en pocos segundos, excepto que no lo queramos admirar. No solo están las actividades de los niños, sino también un paisaje urbano, sus edificios y calles. Os recomiendo buscar en internet el cuadro completo, del que seguiré hablando en otras entradas, pues es una delicia. Y está en tamaño grande, para deleitarse con estos niños de hace casi 500 años.
Julio Puente

