19.4.26

El ilustrador David Menendez y sus opiniones


Esta es una obra del ilustrador bilbaíno David Menendez, con un dibujo preciosista de vivos colores, siguiendo su temática de mujeres idealizadas y monstruos ambientados en el cosmos o en entornos naturales. Un artista ya no tan joven que se niega a participar de los circuitos comerciales en pro de su propia libertad creativa.

En una entrevista que le hicieron en 2016, hace ya 10 años, respondió a su figura artística con un:

Estoy abierto a todo, me fijo en todo a mi alrededor. Nunca me ha dado por estudiar a otros artistas, ni Historia del Arte o Bellas Artes. A los 17 años, cuando comencé de nuevo a pintar, mi madre me apuntó a una academia de dibujo, pero allí no aprendí nada, así que seguí por mi cuenta. Respecto a mis referencias, de copiar como tal no tengo, pero sí influencias de HR Giger (creador de las figuras de Alien), Salvador Dalí y Gustave Klimt. Es con lo que más identificado me sentía cuando comencé a dibujar. Cuando empecé a dibujar, fue como una explosión, se me empezaron a ocurrir ideas de forma enfermiza. Cerraba los ojos y veía ideas constantemente, me levantaba de la cama, las apuntaba... Me podía tirar hasta 12 horas dibujando, y había días que no podía ni dormir. Ahora ya lo controlo más.

El perfeccionamiento te lo da la práctica, cuando inviertes miles de horas. A base de trabajo, llegas. La diferencia entre un artista y otro es la cantidad de horas de trabajo. El trabajo es el 80 %, porque gente con talento hay a patadas. Hay tener disciplina para, en vez de ir a tomar unas cervezas, coger y pintar hora y media o dos horas todos los días, aunque esté reventado del trabajo. Eso es lo que da mejorar y perfeccionar. Como dice la frase, "casualidad que la inspiración siempre me pilla trabajando".

16.4.26

Real Academia de Bellas Artes de San Luis en Zaragoza


La Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País en Aragón fundó en Zaragoza una destacada y muy respetada Escuela de Dibujo, para enseñar a los jovenes artistas que iban a sus clases, para prepararlos como pintores, maestros de obras o ingenieros.

No eran solo artistas aragoneses pues acudían de toda España, y a veces se traían materiales o profesores desde Italia, para darle más valor a sus sistemas educativos.

Logró tanta fama e importancia que se transformó luego en la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, logrando el apoyo de Francisco de Goya y de la familia Bayeu.

La Academia nace en 1792, en pleno ambiente de la Ilustración, y su creación responde a una idea muy concreta, ordenar, enseñar y dignificar las artes de aquellos años, para crear profesionales. Partía como he dicho antes de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País que se había fundado en 1776, 16 años antes.

La Academia de Bellas Artes de San Luis, actúa como una escuela de dibujo, pero a su vez como centro de formación para artesanos y como un espacio de aprendizaje académico basándose en el modelo clásico. Todos los que hemos hecho enseñanzas de dibujo como el inicio a la pintura, sabemos lo duro que es tener que dibujar en blanco y negro durante excesivos meses, con carboncillo al principio, deseando abrazar el color cuanto antes.

Se enseñaba como he dicho dibujo, pero también anatomía artística, clases de perspectiva e iluminación y principios de arquitectura. Era el siglo XIX, viene la Guerra de la Independencia, las desamortizaciones, los cambios políticos, la falta de recursos públicos, y todo eso hace que sea complicado mantener las ideas, los trabajos buscando la excelencia.

Se van transformando este tipo de escuela y en toda España en Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, y se busca una función más intelectual, más útil incluso de cara a los nuevos oficios, y la que no cambia hacia esas nuevas formas, se convierten en foros artísticos, en lugares o espacios en donde con talleres se intenta crear organismos de consulta intelectual, de ciertos debates artísticos, que vayan conociendo y amplificando el mundo del Arte en aquellos años.

En aquella Real Academia de Bellas Artes de San Luis había profesores muy conocidos, alumnos que luego fueron importantes, pereo no todos ellos estaban matriculados de forma reglada, como sucede ahora. Muchos eran artistas vinculados con la entidad pero sin una matrícula o contrato formal.

Francisco de Goya o Francisco Bayeu fueron profesores, también fue profesor Bernardino Montañés o Mariano Pescador, Mariano Benlliure, Félix Lafuente, Francisco Marín Bagüés o José Camón Aznar. Pintores, arquitectos, escultores, historiadores, críticos, artistas muy diferentes a estos, que supieron mantener el espíritu inicial.

Lo que vemos en la imagen es uno de los muchos dibujos que se conservan de los alumnos de aquella época, realizados en la citada Real Academia de Bellas Artes de San Luis.

13.4.26

Dibujo Militar en el Caspe en guerra civil


Este dibujo, esta viñeta muy trabajada es una estampa militar y bélica se hizo en 1937 para el diario Nuevo Aragón que se publicaba en la ciudad de Caspe, en Aragón, en el bando republicano.

No solo de carteles se llenan con el Arte los frentes bélicos, sino también con viñetas, chistes, chascarrillos, pues había que mantener la moral alta, y la comunicación era ya en aquellos años un arma constante para lograrlo.

El autor firma como Souio o Sojo. Pero posiblemente sea un seudónimo, o un dibujo de otro autor que se recogió o se modificó. 

10.4.26

Guercino y un San Juan Bautista de niño


El artista italiano Giovanni Francesco Barbieri, más conocido como Guercino, representa un artista del barroco italiano, que tenía estrabismo por lo que se le puso el mote de "Guercino" que es más o menos lo mismo que bizco.

Esta obra que vemos, titulada "San Juan Bautista de niño" es del siglo XVII sin poder aclarar el año, y pertenece a la colección de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País. 

Un cuadro no muy grande, de unos 60 centímetros de altura, y que representa junto a otro titulado "Niño Jesús" una dupla que se harían por encargo para alguna iglesia, posiblemente. 

La melancolía contenida del niño San Juan Bautista es muy de las formas de crear de Guercino, unos volúmenes muy redondeados y un trabajo muy importante con las pieles y las texturas. 

Aunque es cierto que otros detalles nos llevan a pensar que podría haber sido de algún taller cercano al tipo de obra de Guercino, pero no tanto de él, por el trato de los pelos sobre todo y por el tratamiento de la luz, no tan dramático como solía utilizar Guercino.