La imagen que vemos se corresponde con el gran rosetón y al órgano de la Catedral de Santiago de Bilbao. La Catedral de Santiago es el templo más antiguo de Bilbao (siglo XIV, con reformas posteriores), pero muchos elementos visibles hoy —incluido el órgano actual— responden a intervenciones más modernas dentro de un marco neogótico.
Lo de menos es el lugar, sino la estética de esta intervención arquitectónica y sin duda artística, buscando impresionar a los fieles. No es un órgano viejo, la evolución de este órgano es moderna, desde su construcción en 1890 por el organero Richard Ibach hasta la restauración y electrificación que finaliza en 1964, por el órganero Juan Braun.
El Arte en este caso se utilizó como muchas otras veces para crear sensaciones. Sin duda, suena fabuloso el órgano, solo faltaría, el rosetón ayuda a que entre luz tamizada desde el exterior, pero su función es la de envolver al espectador, la de poner en valor la música y la iluminación como elementos que ayuden a entender el lugar y su mensaje.
La música se utiliza muchas veces para eso en muy diversos lugares en los que se reúne a la sociedad, sea en fiestas, en reuniones políticas o en ceremonias religiosas. Y para ello la estética o el Arte arquitectónico, también importa. Son miles de años haciendo lo mismo.
Esa simetría, esa verticalidad hacia el Cielo, esa geometría muy remarcada, ayudan a salirnos todos de la normalidad y a creer sin darnos cuenta, de que estamos en un lugar muy especial.



