Cada vez tenemos más dudas del camino que irá recorriendo el mundo de la Cultura en las próximas décadas. Estamos entrando en un mundo occidental bastante reaccionario, y la Cultura y el Arte siempre se impregnan de lo que acontece en el ambiente. Para crecer y vivir, o para amulagarse (amilanarse).
¿Qué Museos queremos para el futuro?
Está claro que ya no pueden ser almacenes de objetos muertos. O al menos no pueden ser paredes llenas de cadáveres sin explicación, sin contexto, sin vida tras su muerte.
Quien mira una obra de El Greco en el año 2026, ya no es el mismo ni piensa igual, que quien la observaba en el año 1950. Y los Museos se deben ir preparando para el ciudadano del año 2100.
Podemos y debemos seguir mostrando Las Meninas, pero de otra manera. Explicando otras cosas.
No tiene sentido someter los grabados de Goya en una retahíla de obras impresas antiguas, llenando habitaciones una detrás de otra, mal iluminadas para no perder más todavía la vida.
Un solo grabado de Goya, de cualquier colección de las varias que realizó, sirve para escribir una historia, para ser mostrada en otro contexto y de otra manera muy diferente.
Lita Cabellut habló con Goya, luego habló con nosotros como espectadores a principios de 2025 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y nos dejó un trabajo de reinterpretación fabuloso, que deben hacernos reflexionar sobe qué debemos hacer si queremos dar vida a los museos para que sean válidos.
¿Para qué sirven los museos?
Un Museo en el siglo XXI, NUNCA puede ser un añadido a una atracción turística de la ciudad que aspira a llenar sus calles de gentes de paso. La Cultura es otra cosa, y si no entendemos eso, se le quita su función esencial, la de alimentar a una sociedad.
Un Museo en el siglo XXI creo yo, no debe ser un lugar con puertas cerradas y con entradas pagadas, no debe ser un lugar en donde no se puedan sentar los visitantes con suma calma y en abundantes espacios. No pueden ser paredes repletas de obras sin contexto.
Debe ser una mezcla de actividades, de aprendizajes, de opciones. Es mejor un buen grabado de Goya impreso digitalmente para estar bien iluminado y a tamaño 70 por 100, que el original. Y acompañado de contexto, de formación y educación, de Cultura del momento anterior y del actual, mezclado pero no revuelto. Por poner ejemplos fáciles.
Julio Puente
