17.3.13

El triste caso del águila sin dueño

A algunas águilas les falta la leyenda, el emblema, la frase. Son águilas de piedra que se quedaron sin terminar a falta del detalle que nos dice qué debían indicar, señalar, vivir mientras volaban. Esta es una de ellas. Esta vacía la leyenda, incluso el lugar para grabar un escudo de armas. Ha quedado un águila como vacía, sin motivo humano para servir. Nunca ya sabremos que deseaba decirnos quien la mandó esculpir, qué mensaje deseaba trasmitir, quien era quien pagó la escultura. Por eso el águila nunca voló de su fachada barcelonesa, pues a nadie pertenecía y no sabía a donde irse a descansar.

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