¿Es el toreo Arte propio o es una representación teatral violenta?


Durante muchos años se entendió la tauromaquia como ejemplo estético para dibujar o pintar de forma rápida escenas curiosas, que no eran fáciles de ver en la vida común. La lucha entre un animal y unos hombres, siempre desigual pues siempre el final era el mismo, pero en medio quedaba esa estética artística y teatral.

Esta estampa nos enseña al torero Cuchares en Zaragoza, en las Fiestas del Pilar del año 1884, trasteando con la muleta a un toro de la Ganadería de Ferrer donde el animal tras enganchar al torero lo arroja el suelo quedándose como vemos en el dibujo o en el grabado.

No había fotografía, era la reproducción desde la mirada del artista grabador, donde una vez más y tras levantarse el torero desde el suelo, terminó dando una estocada al toro que por un momento parecía que podía ganar la batalla.

La belleza de la estampa es clara, sin entrar al ejercicio de la tauromaquia pues ese es otro tema. Es un ejercicio violento pero a la vez teatral y por ello artístico, donde el riesgo se corre siempre, aunque el final siempre sea como ya hemos dicho, similar en casi todas las veces. Pero mientras tanto hay color, hay formas y espacios, hay movimientos y estética. y eso es lo que el artista representa. 

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