25.2.26

La Arquitectura como contenedor de Arte


No hay duda sobre el papel artístico de la arquitectura. En el presente y en el pasado. La utilización de las geometrías, de los espacios, de las formas e incluso colores en la arquitectura, le otorgan un papel muy importante en el crecimiento del Arte a lo largo de la historia.

Las iglesias y catedrales son Arte Histórico y a su vez son arquitectura. La arquitectura ocupa en el Arte un lugar híbrido que depende de lo que quiere hacer el diseñador, y es a la vez una disciplina técnica y forma de creación estética, por lo que suele considerarse una de las “bellas artes” clásicas cuando aspira a algo más que resolver funciones prácticas.

Sabe trabajar con la forma, la luz, la proporción, incluso el ritmo de los elementos y con los materiales, igual que la escultura o la pintura, pero a escala enorme y una función habitable.

Edificios como la Sagrada Familia, el Taj Mahal o el Bauhaus de Dessau se analizan sin ninguna duda como obras de arte por su lenguaje formal y simbólico. A su vez se pueden utilizar para ser habitadas por personas de forma temporal, pero en realidad son enormes obras de Arte.

La Arquitectura es un libro de historia abierto y conservado, pues expresa valores culturales y nos cuenta la historia y su evolución, pues cada estilo arquitectónico (gótico, moderno, brutalista) condensa una visión del mundo y una ideología en su tiempo, convirtiéndose en documento visual de su época.

Pero a su vez la Arquitectura sirve como soporte del arte, pues muchas veces lo que observamos, las pieles de esas arquitecturas, podrían no existir o ser de otra manera, y no por eso cambiaría su función habitable. La Arquitectura añade elementos en sus propios muros, para decorarnos y hablarnos de un momento, de un tiempo, y para darle contexto a lo que está dentro.

A diferencia de otras artes, la arquitectura debe cumplir unas exigencias muy altas de seguridad, confort y uso. La calidad artística se mide por cómo resuelve esas funciones sin renunciar a la emoción y al significado. Dentro de la Arquitectura tiene que haber una serie de elementos que no se le exigen a otra disciplina artística. Entre ellos su utilidad social.

Aunque desde el siglo XX, muchos arquitectos y artistas han buscado borrar esa frontera, mezclar cada vez más la arquitectura y el arte, haciendo de algunos edificios auténticas esculturas habitables donde el espacio mismo, interior y/o exterior, es la obra arquitectónica.

23.2.26

La fotografía del niño Liam Ramos


La fotografía al niño Liam Ramos en Minnesota refleja el valor de la fotografía como documento histórico. Nada hubiera sido igual en ese conflicto entre los agentes del ICE con la sociedad americana, si no hubiera existido esta fotografía de un niño de cinco años, detenido por ser de familia inmigrante.

La imagen fue tomada por un trabajador del propio colegio público en donde estudiaba el niño, en el momento en que era metido en un coche militar tras ser detenido. Es perfecta por lo que representa, por el instante y la cara del niño, sujeto por el policía por detrás, no se fuera a escapar.

El valor de la imagen en este siglo XXI está aumentando, pues todos llevamos una cámara en el bolsillo.

20.2.26

Una fotografía histórica con personalidad


Las fotografías, las imágenes y su mundo es la forma de escribir historias desde su invención, a veces acompañadas de texto y otras no. Esta imagen es el ejemplo de hoy mismo.

La detención del expríncipe Andrés es la consecuencia más trascendental de las últimas revelaciones sobre la red internacional de poder y sexo del millonario del ‘caso Epstein’.

Pero por mucho que se escriba, la imagen tan oportuna nos muestra el momento de salir de comisaría tras 10 horas detenido, y esa fotografía nos muestra no solo un instante, sino una personalidad, ha tenido la suerte (¿suerte?) de captar la imagen que nos muestra todo lo que podemos contar de esta historia, y no solo la derrota, sino también la personalidad en su mirada, en sus gestos.

La fotografía de Phil Noble para Reuters ha dado la vuelta al mundo en centenares de portadas de medios de comunicación. Un instante que habla por sí mismo. Incluso el golpe del flash en el ojo, le viene de maravilla para el retrato del instante. 

¿Quien osó decir que los fotógrafos no somos capaces de hablar sin escribir letras?

18.2.26

Solo se fotografía lo importante para nosotros


La fotografía como herramienta de transmitir sensaciones es un modelo de escritura sin palabras que sirve para hablar.

En una fotografía transmitimos sensaciones, globales y del instante, eso ya depende de quien la utiliza y nos la muestra.

Una fotografía es mucho más que un recuerdo, es un notario de un tiempo, de una vivencia, de esos instantes que te produjeron algo, pues te atreviste a cazarlos y conservarlos.


13.2.26

Grabados de Luis Feito. Colección Peñalara


Esto que os muestro hoy es una serie de seis grabados de Luis Feito, que tituló "Peñalara" y hechos en el año 2000. Unos grabados al aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre planchas de zinc, con plantillas de color y estampados sobre papel grueso.

Son unos grabados grandes, de 76 centímetros de altura, de los que se hicieron 75 ejemplares, estampados por Rafael de Rivera y editados por la Galería BAT de Alberto Cornejo.

Contemplar estas obras es un lujo. Tenerlas en propiedad es ya otro tipo de lujos por su precio, entre los 1.200 y los 1.500 euros cada copia, pero esa es otra. El grabado y sus impresiones, si están bien hechas, son un lujo y muchas veces una inversión y una manera de poder disponer de una colección de Arte, para disfrutar de él.

Tampoco hay que comenzar una colección de Arte con autores de gran prestigio, se puede comenzar con grabados menores, y poco a poco ir aumentando pues de lo que no hay duda, es de que el gusanillo por "tener" es contagioso y multiplicador.

12.2.26

¿Qué Museos queremos para el futuro?


Cada vez tenemos más dudas del camino que irá recorriendo el mundo de la Cultura en las próximas décadas. Estamos entrando en un mundo occidental bastante reaccionario, y la Cultura y el Arte siempre se impregnan de lo que acontece en el ambiente. Para crecer y vivir, o para amulagarse (amilanarse).

¿Qué Museos queremos para el futuro?

Está claro que ya no pueden ser almacenes de objetos muertos. O al menos no pueden ser paredes llenas de cadáveres sin explicación, sin contexto, sin vida tras su muerte.

Quien mira una obra de El Greco en el año 2026, ya no es el mismo ni piensa igual, que quien la observaba en el año 1950. Y los Museos se deben ir preparando para el ciudadano del año 2100.

Podemos y debemos seguir mostrando Las Meninas, pero de otra manera. Explicando otras cosas. 

No tiene sentido someter los grabados de Goya en una retahíla de obras impresas antiguas, llenando habitaciones una detrás de otra, mal iluminadas para no perder más todavía la vida.

Un solo grabado de Goya, de cualquier colección de las varias que realizó, sirve para escribir una historia, para ser mostrada en otro contexto y de otra manera muy diferente. 

Lita Cabellut habló con Goya, luego habló con nosotros como espectadores a principios de 2025 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y nos dejó un trabajo de reinterpretación fabuloso, que deben hacernos reflexionar sobe qué debemos hacer si queremos dar vida a los museos para que sean válidos. 

¿Para qué sirven los museos?

Un Museo en el siglo XXI, NUNCA puede ser un añadido a una atracción turística de la ciudad que aspira a llenar sus calles de gentes de paso. La Cultura es otra cosa, y si no entendemos eso, se le quita su función esencial, la de alimentar a una sociedad.

Un Museo en el siglo XXI creo yo, no debe ser un lugar con puertas cerradas y con entradas pagadas, no debe ser un lugar en donde no se puedan sentar los visitantes con suma calma y en abundantes espacios. No pueden ser paredes repletas de obras sin contexto.

Debe ser una mezcla de actividades, de aprendizajes, de opciones. Es mejor un buen grabado de Goya impreso digitalmente para estar bien iluminado y a tamaño 70 por 100, que el original. Y acompañado de contexto, de formación y educación, de Cultura del momento anterior y del actual, mezclado pero no revuelto. Por poner ejemplos fáciles.

Julio Puente

7.2.26

Goya y sus enfermos mentales


Este dibujo no muy conocido es de Francisco de Goya, y lo tituló junto a otros similares como: El Loco Furioso, un dibujo a lápiz negro y lápiz litográfico sobre papel verjurado. 

Forma parte del Cuaderno G, de Burdeos, unos dibujos realizados entre los años 1824 y 1828 y menos promocionados que sus grabados.

Goya dibujó y pintó varias veces a personas enfermas mentales, formando una galería de personajes que evidencian la constante preocupación de Goya por los seress marginales de la sociedad, como pobres, lisiados y enfermos, mendigos y otras personas en los límites sociales y que eran seres olvidados de la propia sociedad.

El surrealismo como tendencia artística todavía no había nacido, pero ya Goya intuye que la mente es muchas veces compleja, y que pensar diferente puede llevar desde muy diferentes grados a ser considerado por los demás como un ser enfermo, raro, incluso peligroso. 

Y que el Arte debe entrar en esos mundos, para intentar ver qué se puede observar a través de ellos. Y que soñar o comportarse de forma diferente no es estar loco.

En este dibujo en concreto y, a diferencia de otras obras en que el espectador contempla al enfermo (o enfermos) en el interior de la celda de un hospital, aquí nos muestra al protagonista cautivo, tras los travesaños de madera claveteados de una ventana, como deseando salir o pidiendo ayuda.

3.2.26

Una obra de Miguel Ángel, en Logroño


Con algunas pequeñas dudas y convencidos de que si en vez de en Logroño estuviera en Milán o en Madrid, tenemos en la catedral de Logroño un cuadro que casi con toda la seguridad es del famoso Miguel Ángel Buonarroti pintado para la que entonces era su muy buena amiga Vittoria Colonna.

Es un cuadro pequeño hecho sobre madera de nogal, una obra portátil, un oratorio para llevar en los viajes la antes mencionada Vittoria Colonna, una hermosa joven que era Marquesa de Pescara, e intelectual y poetisa de aquellos años del Renacimiento.

De familia noble italiana, parece ser que según consta en suficiente documentación encargó a su amigo Miguel Ángel este cuadro, una dama que se casó con otro noble pero español herido en la batalla de Pavía y que tras no poder superar las heridas y ya muerto, dejó a su esposa en una dura depresión.

En el año 1539 se sabe que entabló una fuerte relación de amistad con el pintor Miguel Ángel, quien le hizo numerosos dibujos y retratos y se intercambiaron poesías.

Este cuadro de una crucifixión, del que constan bocetos y dibujos preparatorios de Miguel Ángel repartidos por varios museos en Francia y Gran Bretaña, nunca ha querido ser sometido a rigurosos estudios de autoría.

Pintado en el año 1540, sólo eran Cristo, la Virgen y San Juan. En el año 1547, a la muerte de Vittoria Colonna, el pintor recuperó el cuadro e incluyó a su amiga en la obra, como la figura de Maria Magdalena portando sobre los hombros un pañuelo como símbolo de su viudez.

En esta versión retocada, se cambió la dirección de la mano de la Virgen, de estar dirigida hacia la figura de Cristo, para dejarla reposando en su pecho.

Hay dudas sobre si este cuadro es el original de Miguel Ángel, o una copia de alguno de sus alumnos. Lo cierto es que no existe otro, y que en los documentos testamentales de esta obra, quien deja la herencia perteneciente a la colección privada del Obispo de Logroño Don Pedro González de Castillo. 

Este deja por escrito la explicación de la obra y su autoría, de forma muy clara, y la forma en que se debía utilizar tras su muerte. El Museo Británico de Londres y el Louvre de París conservan bocetos dibujados de la crucifixión que aparece en el cuadro.

Cristo lleva en su cuello la leyenda inscrita en hebreo, con la frase: “Gibor” —el héroe divino—.

2.2.26

Ângelo de Sousa y un espacio roto por líneas


El artista Ângelo de Sousa fue el pintor contemporáneo más reconocido en la vecina Portugal. Escultor, pintor, diseñador y profesor de Arte, uno de los creadores del grupo llamado «Os Quatro Vintes», supo experimentar con nuevas técnicas abstractas en sus obras, siendo un estudioso del color y de la luz, que exploró el minimalismo de una forma radical.

Sus trabajos minimalistas y abstractos eran eso, sencillez buscando impresionar con muy pocos elementos, jugando con la geometría de las formas, de los colores, de las líneas que rompían los espacios, buscando muchas veces el infinito sin salirse de los marcos.

La obra que vemos arriba, Sin Título, la hizo con acrílico sobre lienzo en el año 1992.

Un Oporto de vinos y recuerdos


Sensaciones. Simples recuerdos de una tarde de niebla en Oporto visitando bodegas y catando vinos diferentes. Sin la fotografía es mucho más completo ponerle recuerdos a una reunión de amigos visitando posibilidades de ocio.