Miguel Zaragoza y Araquizna y su "Siesta" en Filipinas

Del pintor y escritor español y filipino Miguel Zaragoza y Araquizna, dejo esta obra pintada en Manila en el año 1884 al óleo y que es propiedad del Museo del Prado, titulada “La Siesta o El Estanco”. Una clásica obra de la pintura española con la influencia clara de Filipinas y su sociología, demostrando que la pintura en el siglo XIX era un vehículo de explicación, casi fotográfico, para mostrar realidades observadas por los artistas y que servían para divulgarlas. Fuera retratos de reyes, escenas cotidianas, paisajes o ideas que se deseaban transmitir. 

Mensajes en la entrada al Museo Antropológico de Madrid

En la entrada del Museo Antropológico de Madrid se puede ver esta pequeña instalación de textos poéticos que te dan la bienvenida. Sencillos pero a la vez gratificantes por lo que suponen entrar a un lugar que en apariencia parece un palacio antiguo y serio, pero que te recibe lleno de color y de mensajes libres e incluso divertidos.

William Kelin y su “Naturaleza muerta, lámpara y pasapuré”

El artista estadounidense William Klein es reconocido sobre todo por ser fotógrafo de mitad del siglo XX, visionario y marcador de tendencias al ser un claro referente de la fotografía callejera vital de las más importantes ciudades del mundo occidental desde los años 50, retratando la vida de las personas, la moda y la calle, la energía de una sociedad que bulle.

Pero antes había sido un artista pintor que inicia su trabajo artístico en unas obras abstractas, cubistas, casi arquitectónicas, donde mezcla luces y sombras, geometría y algo de color, hasta que finalmente fue la fotografía la que le atrapó definitivamente,

En esta imagen podemos ver su obra titulada: “Naturaleza muerta, lámpara y pasapuré” del año 1949. Un óleo sobre madera que hemos podido ver en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Icossi, un dibujante del New Yorker del que no sé nada

Este dibujo similar a un grabado hecho en madera y en negativo, como si fuera una clásica xilografía, lo encontré en una revista de los años 30 de New York, la muy reconocida: New Yorker. Me pareció un dibujo agradable y pedagógico para ver como casi un siglo después sirven algunos ejemplos sencillos de dibujos hechos on gracia y arte, para ser casi actuales.

Esperaba poderme encontrar datos del artista que lo había creado pues conservé su nombre. 

Icossi

Pero no he sido capaz de poder encontrar nada de esta persona. 

Icossi. 

Es lógico pues si alguien ha fallecido antes de que existiera internet, ya no es fácil que te multipliquen, excepto que sea realmente importante. Incluso en el arte tendremos con las décadas castigando nuestras historias este corte tremendo y muy negativo, entre los que sí salen en internet y los que poco a poco tenderemos a olvidarnos de ellos.

El Árbol del artista sudanés Ibrahim El-Salahi

Hay miles de artistas por todo el mundo que no siempre son bien conocidos y reconocidos fuera de sus zonas geográficas de expresión y comercialización de sus obras. El caso del artista sudanés Ibrahim El-Salahi puede ser uno de ellos, y creo que se merece un espacio para darnos a conocer el arte que se hace en África, muchas veces un trabajo que a la vez que es desconocido es muy interesante para conocer otras formas de expresión.

Ibrahim El-Salahi es un claro exponente del Arte Hurufiyya (movimiento Al-Hurufiyyah o el movimiento Letterist Norteafricano), que trabaja el grafismo y la caligrafía buscando dentro del arte contemporáneo una forma de expresión que se aleje a las clásicas maneras árabes de expresión, pero sin acercarse al arte y expresión occidental. 

Él es uno de los principales exponentes del movimiento de Arte Hurufiyya que buscaba combinar formas gráficas tradicionales, especialmente en la caligrafía, obras de arte contemporáneo con una identidad árabe original, desde mediados del siglo 20. Un arte abstracto que busca también la propia meditación a través de su propia expresión cultural.

La obra que vemos se titula “El Árbol” y fue creada en el año 2001, con tintas de colores sobre papel.

Por su simplicidad es por lo que es tan importante el ARTE

El ARTE simple es un arte de sentimientos, de sensaciones, a veces de recuerdos internos, de instantes y sobre todo de miradas interiores. No tiene que ser fabuloso, increíble, maravilloso… para que sea atractivo y te traslade a otro lugar. 

El ARTE es también recuerdo. Vida propia. Instantes que vuelves a recuperar y que te iluminan. 

La fuerza del ARTE está precisamente en su componente más sencillo y simple, en su capacidad para motivarte por dentro y revolver tus miradas. 

Por su simplicidad es por lo que es tan importante el ARTE. Porque cualquier elemento te puede trasladar de lugar.

Categorías para una necesaria convivencia

Lo que tiene este verano es que se diferencia de los anteriores por la tardanza o nula expectativa de confección de gobiernos en España y por el eterno hundimiento económico argentino,

También por las sombras de Grey en la conciencia de Trump, político quijotesco que para contentar a los workerclass white trash que le votaron (y a Marine Le Pen a la vez en Lille y Marsella. Su ¿acción política en redes? intenta evitar que los cinturones industriales de los Grandes Lagos americanos empiecen a ser almacenes de óxido equivalentes a los barracones de la industria pesada soviética de los agujeros transiberianos.

Su guerra comercial es con China pero las pocas cervezas o cafés que se pueden tomar en las ciudades de interior españolas (a quién le joda de izquierdas, del Estau español) esta semana se debe a que nuestros peligrosos nuevos convecinos no tienen nuestras categorías. Especialmente, no tienen la app de la categoría domingo, día de la Virgen ni tampoco Viernes Santo que es cuando menos se escaquean de servir con humildad confuciana.

Todos somos productos generacionales de nuestras categorías. A lo que añadir en el eje de abscisas origen social, racial etc. Y puede que sexo y orientación sexual, pero mientras haya gente que se lo salte en silencio, solo puede y no será universal más que para la negación de sus derechos.

Así, la categoría postguerra yo la sigo padeciendo en forma de nevera permanentemente llena -mi madre está en conflicto permanente contra la autarquía y la harina buena pero negra-.

La categoría mayo del 68 la ha exprimido y agotado con ironía para muy bien el filósofo José Antonio Marina. Como antes José Luis Sampedro y negación charnega de Juan Marsé. Ha inspirado determinadas categorías morales como el labordetismo, de dudosa eficacia táctico política al parecer, son principios que molestan para negociar.

Andalán engancha pero enseguida se le niega, laminado por la real politik.

Luego viene la mitificación de los dolorosos 80 y sus horteradas, la negación de la sutil generación de los 90 que ya no son sino acreedores de las anteriores. Todo porque no han pensado ya en términos de que el que algo quiere algo le cuesta. Son bellos y hedonistas los hijos de la España optimista yeyé. Tienen incluso conversaciones con sus padres e, incluso en los barrios más marginales de Zaragoza, en alguna ocasión les han regalado zapatillas para correr a sus padres.

Por lo demás, han violado versos alejandrinos con profusión y calidad.

Qué decir de la minoría blanca educada de la generación X que ya no va a coger fruta ni vendimiar, apenas, para pagarse unos estudios. De mirada lánguida y capaz, carne de ciudadanía del mundo. Son tan nuestros como quien baila reggaetón cada fin de semana, esa música que se impone en guerrilla partisana calle por calle. No se ve ningún crío caucasiano la segunda semana de agosto en la Avenida de Madrid de Zaragoza ni en Ramón y Cajal en el postlaurentis oscense. Solo vemos los que no tienen dónde ni con quién ir, sean los demás o no estructuralmente pobres sí que lo tienen y a quién heredar también. Y lo sienten.

Estoy releyendo a Harold Pinter, ejercicio que recomiendo en el insulso verano. Porque el bombardeo de que la realidad es lo que no parece es mayor, como en la campaña de Navidad y en la Semana Santa en que la ciudadanía, por imposición civil, parece más espiritual.

El dramaturgo inglés es afilado y nada absurdo. Plantea de manera rotunda que no es el hombre el que ha creado la palabra a su conveniencia, sino más bien es el logos el que está raptando al hombre.

Las categorías habitante neorrural, amante casada, salir fuera del armario como acto físico, ceder para alcanzar el consenso, aragonés del sur, nuevo vecino de Las Fuentes, chino con bar al que le perdonan los impuestos, fichaje rutilante del Real Zaragoza, devoto asistente al Rosario de la Aurora… es posible que nos posean, que nos adaptemos como el hábito hace al monje…

Mientras Savall y Ouka Lele visitan esa Jaca tan alejada del Camino de Santiago como parada de postas comercial, su origen mercantil. Que recordará un mercado medieval. Con sus jóvenes preocupados por el inicio de la Liga de Fútbol o buscar piso para compartir y no volver.

Dentro del bosque de Bronchales durante un rato no seremos nadie, por eso es mejor ir empresa de servicios por delante para hacer multiactividades. Un joven caucasiano español de menos de 30 años no pensará nunca que se pueda ir de otra manera o para hacer un uso consuntivo del espacio cazando.

Una pista de secano del Jiloca es el Camino del Cid.

13.08 Luis Iribarren

Esgrafiado de fachadas en Martorell

Algunas fachadas de grandes casas en la localidad de Martorell (Barcelona), de las que ya hablé aquí hace un tiempo, te ofrecen una mirada urbana de principios del siglo XX que logra hacernos entender mejor lo que eran las grandes familias y sus deseos de destacar sobre las demás.

Sobre las paredes y el estuco se crearon obras esgrafiadas de arte que han perdurado hasta nuestros días, con imágenes dibujadas representando las labores del campo o de los dueños de los edificios, fueran comerciantes, tejedores, vinateros o ganaderos. 

Curiosidad y técnica de rascar las paredes para formar imágenes que imitaban grabados y que en realidad es una técnica antiquísima con miles de años de antigüedad. 

Fanzara en Castellón supo entender el Arte Urbano

Una hermosa pintura urbana de la localidad de Fanzara en Castellón, para decorar el urbanismo. Una (muy) pequeña localidad en número de habitantes, pero una inmensa localidad si nos atenemos a su arte urbano. En el Valle del Mijares, han sabido defender su pueblo contra el proyecto de un vertedero industrial y contaminante y además en plena pelea social supieron sacarse del mundo de las ideas propias la iniciativa de un Museo de Arte Urbano.

“Continuamos viviendo la cultura como un lujo, no como una necesidad, por eso iniciativas como la de Fanzara sólo debería sorprender por la bestial calidad de algunas de sus obras y artistas, no tanto por lo anecdótico del dónde y el cómo y el por qué. El arte urbano es grasa lubricante para nuestros huesos renqueantes” Bocángelus. 

Nota.: La imagen es de Luis Iribarren

Peces volando mientras las cerezas flotan en el ambiente

Para un niño de dos años y poco este cuadro realizado por él mismo con pinceles y dedos le ayuda a expresarse de forma artística. Es la maravillosa función del ARTE. Comunicar con formas, con colores, con sensaciones, con esa abstracción del pensamiento, de la mirada personal de cada uno.

El niño sabe perfectamente qué está haciendo. Qué quiere hacer. pero incluso si no supiera qué está haciendo, lo curioso es que SÍ SABE EXPLICARLO. En el arte a veces se puede trabajar de forma aleatoria, y luego ser la mirada del artista la que explica qué se ha realizado. No siempre se tiene que saber qué se está pintando con anterioridad a realizar el trabajo. La casualidad aleatoria también tiene su propia forma de expresión. Y de eso sabe muy bien la abstracción en casi todas sus variables.

Incluso en la literatura clásica, no siempre que se empieza a escribir una obra se sabe qué va a salir de ella, qué objetivo final va a tener. Depende pues los personajes cobran vida propia. En un cuadro, las formas, las manchas, los colores, cobran vida propia.

Pero vayamos otra vez al cuadro. ¿Qué explica el niño que ha pintado él en este lienzo? Pues tras terminarlo, o ser retirado al pensar los adultos que ya está terminado, él explica que ha pintado peces de colores, un río, un cielo y unas cerezas. Con su explicación todo tiene ya sentido. a partir de ese momento, puede gustar o no, pero lo que sí es seguro que por un momento nos hemos metido en la forma de pensar y entender del niño, nos hemos convertido en niños, y hemos visto el río, el cielo, las cerezas y los peces saltando desde el río hacia el cielo. Y eso nos lo ha dicho (sin querer, posiblemente) un niño de poco más de dos años. Y nosotros nos hemos convertido en niños de dos años.

Efectivamente, enseguida irá al colegio, y lo pulirán, y lo volverán academicista, y dejaremos de ver peces saltando, cerezas flotando y aguas que se mueven. Ha sido así siempre. No nos podemos rebelar contra la enseñanza que sin querer, también reprime. Todos tenemos que ser más parecidos, a costa de pulir los extremos.

Esto no es ARTE y lo saben los incapaces para crear arte

En este blog ponemos obras de arte de muy diversa procedencia, algunas son clásicas y otras claramente contemporáneas, rompedoras, atrevidas. Todas ellas buscan provocar sensaciones, estimular de alguna manera interior nuestra forma de mirar.

Pero esta imagen de arriba NO ES ARTE y precisamente por eso está aquí.

No debemos temblar a la hora de publicitar el arte callejero que nos gusta y que consideramos arte contemporáneo y efímero…, mientras que también debemos criticar con dureza todo tipo de intento de manchar paredes, de realizar firmas sin ton ni son. 

De esta imagen y de esta pared se deben salvar dos frases, que encajan en acciones poéticas o en gritos sociales. Frases que quieren decirnos algo. 

El resto es absurdo e idiota intento por llamar la atención mientras se gastan unos dineros en botes de pintura. Manchas infantiles de niños de preescolar.