6.12.11

Protestas obreras en Poznan en 1956. "Queremos pan"

Las protestas de Poznań de junio de 1956 (también conocidas como la sublevación de Poznań de 1956 o Junio de Poznań (en polaco “Poznański Czerwiec 56”) fueron las primeras de varias protestas masivas llevadas a cabo por la sociedad polaca contra el gobierno comunista de Polonia. Las manifestaciones de obreros que pedían mejores condiciones comenzaron el 28 de junio de 1956 en las fábricas Cegielski también llamada Industrias Metálicas de locomotoras José Stalin de Poznan que sufrieron una represión muy violente que les dejó 53 fallecidos y más de 300 heridos (aunque otras cifras hablan de más de 100 muertos y de 600 heridos). Unas 100.000 personas se reunieron en el centro de Poznan, junto al edificio de la policía secreta polaca y 400 tanques y 10.000 soldados del Ejército Popular polaco fueron los encargados de sofocar la manifestación con disparos a los manifestantes civiles. 

Las tensiones aumentaron por un aumento de salarios que les permitiera una vida digna a los trabajadores de las grandes fábricas polacas. Miles de obreros de las grandes fábricas de los cinturones industriales se unieron a las primeras manifestaciones, atacando a las milicias y apoderándose de algunas de sus armas. Tras estos altercados, los obreros atacaron el palacio de Justicia y la prisión de Poznan, por lo que fueron brutalmente reprimidos con tanques, aviones y artillería pesada.

Poznan es una gran ciudad industrial de Polonia, que en aquellos años sufría además de bajos salarios un creciente aumento de los impuestos hacia los obreros que cobraban un poco más que el resto por sus labores peligrosas o por sus responsabilidades mayores en las cadenas de trabajo. Negociando estas reformas, un grupo de trabajadores negoció con el Comité Central del PUOP mejoras salariales que tras ser acordadas se retiraron al día siguiente tras el acuerdo con la delegación en Varsovia, lo que se tradujo en la rebeldía de los obreros que se sintieron engañados. Más del 80% de los obreros de la fábrica Stalin se unieron a las manifestaciones que comenzaron a las seis de la mañana de aquel 28 de junio de 1956. A partir de media mañana y con la llegada de provocadores que no sabía nadie de donde habían llegado, se produjeron altercados que terminaron con la intervención brutal de la policía. Atacaron la prisión de Młyńska donde se había corrido el rumor de que estaban detenidos los miembros de la delegación que había ido a negociar a Varsovia y se atacó el depósito de armas de la cárcel que se entregó entre los manifestantes.
En octubre de aquel 1956 se modificaron leyes para suavizar el control sobre los obreros de las zonas industriales y para facilitarles mejores salarios. Muchos historiadores consideran que las protestas de Poznań de 1956 fueron un hito importante en la historia moderna de Polonia y uno de los eventos que precipitaron la caída del comunismo; aunque esas protestas no tenían motivos ideológicos pues las demandas de los trabajadores eran económicas y de mejores condiciones laborales. En Polonia y desde 2006, el 28 de junio es considerado día festivo, conocido como el “Día de la remembranza de 1956”