22.5.26

La Dama del Armiño. Póntela en casa


Hay ahora una serie de televisión con bastante éxito que se titula "La dama del armiño" en honor a un cuadro de Leonardo da Vinci del mismo título. La trama se centra —con numerosos temas aledaños— en robar este famoso cuadro, simplemente para que una persona lo pueda disfrutar en su casa, como parte de su vida, casi de su necesidad enfermiza.

No es tener Arte en propiedad, sea ese u otros cuadros en concreto, no es ni por inversión, ni por ahorro al ser millonario y no saber qué hacer con sus millones, tampoco aunque en menor grado por saberse dueño del algo carísimo, sino por el simple y complejo hecho de tener poder, de disfrutar de su posesión, de ser único.

En este caso el millonario no sabe robar, así que lo encarga.

Contemplar una obra única no te convierte en único.
Aunque sepas que solo tú la puedes contemplar. Es todo más complejo. No cabe duda de que muchas personas desearían tener esa o cientos de obras de arte de cualquier autor en su casa, para poderlas contemplar como espectadores únicos.

Y de hecho ese es uno de los mecanismos que hacen al mercado del Arte algo carísimo. 

¿Y el resto de mortales? ¿No tenemos esa sensación interior de posesión? ¿Y la de poder disfrutar de una obra de arte en concreto, cuando quieras o lo necesites?

La dama del Armiño está en el Museo Czartoryski de Cracovia. Nos pilla lejos para ir y volver en un rato de necesidad. Esta joven Cecilia de la obra tenia 17 años cuando fue pintada por Leonardo da Vinci. Pero a esa edad ya era la amante de cama de un duque algo tosco. Él la veía desnuda.

Pero la pregunta que quiero hacer sirve para esta dama o para cualquier otra obra de Arte, sea de Miró o de Picasso, de Goya o de los hombres o mujeres prehistóricas. Hoy con las técnicas actuales y por poco dinero, podemos tener en casa una copia perfecta de cualquier obra de arte, a poco que te lo curres.

Si pides una copia impresa en papel simulando tela o incluso en tela, en alta resolución y con unos retoques muy precisos en cuando a los colores, podemos estar hablando de entre 100 a 400 euros el impreso que puede dar el pego. 

Al tamaño que tu necesites, incluido el tamaño real de la obra, en muy diferentes tipos de papeles y lienzos, con una base blanca o de color elegido por tí, enmarcado o sin enmarcar.

No, yo no me dedico a esto.

Lo comento aquí, como sustituto de tener (poseer) el original de muchos millones de precio y que puede casi lograr los mismos objetivos si no eres millonario. Podrías tener un pequeño museo en tu propia casa, con las obras elegidas, a un precio bajo o medio.

Aunque también os recomendaría tener obra mucho menos conocida, de autores nuevos y buscados por ti, y que te fueras haciendo una pequeña colección. Esas serían tus decisiones y tus posibilidades.

Imagínate tener la obra Las señoritas de Aviñón, de Pablo Picasso, en un tamaño de un metro de altura y sobre lienzo de tela, impresa en alta resolución y revisados sus colores y matices para que sean muy similares al original, por menos de 200 euros. 

Si se vendiera el original estaríamos hablando entre los 500 y los 1.500 millones. Nada que ver con los 200 euros. Aunque efectivamente, para según qué necesidades mentales, no es lo mismo.

Os dejo La Dama del Armiño, para soñar o no, depende de los gusto.

Julio Puente