1.9.26

Alegoría de la mujer palentina


Esta obra es la titulada "Alegoría de la Mujer Palentina", del artista Fernando Calderón, realizada en el año 1967, y que se encuentra en la bóveda de la escalera principal del Palacio de la Diputación de Palencia. Representa la tradición de las mujeres palentinas defendiendo la ciudad frente a las tropas del duque de Lancaster a finales del siglo XIV, episodio del que procede tradicionalmente el famoso «derecho de tocas» y la banda dorada de la indumentaria palentina.

La pintura representa la tradicional defensa de Palencia por sus mujeres frente a las tropas inglesas de Juan de Gante, duque de Lancaster, durante las luchas dinásticas de finales del siglo XIV. La tradición atribuye a aquella resistencia la concesión por Juan I del llamado derecho de tocas, que permitía a las mujeres palentinas lucir una banda dorada. Aunque el episodio forma parte esencial de la memoria histórica de la ciudad, la documentación contemporánea conocida no permite confirmar todos los detalles con los que posteriormente fue narrado.

Cuentas las leyendas que Juan de Gante —John of Gaunt, duque de Lancaster— era uno de los personajes más poderosos de la Europa de su tiempo. Estaba casado con Constanza de Castilla, hija de Pedro I de Castilla, y utilizó ese matrimonio para reclamar para sí la Corona castellana frente a Juan I de Castilla, de la dinastía Trastámara.

En 1386 desembarcó con tropas inglesas en Galicia e inició una campaña militar en la Península para hacer efectiva aquella pretensión al trono. La tradición palentina sitúa dentro de ese conflicto la llegada de sus tropas a Palencia, cuando buena parte de los hombres capaces de combatir se encontraban fuera de la ciudad participando en las campañas de Juan I. El propio Ayuntamiento de Palencia sitúa la invasión de Lancaster en 1387.

Según el relato tradicional, fueron entonces las mujeres de Palencia quienes asumieron la defensa de las murallas y consiguieron impedir que las fuerzas inglesas tomaran la ciudad. Ese es el momento heroico que Fernando Calderón quiso representar en el techo.

El Palacio Provincial fue diseñado por el arquitecto Jerónimo Arroyo e inaugurado en 1914. La bóveda de esa escalera estaba originalmente decorada por Eugenio Oliva, con una composición completamente diferente: una alegoría de Palencia acompañada de representaciones de las artes, industria, agricultura y comercio y varias escenas históricas.

Pero esta obra esconde otra historia más cruel. El 24 de diciembre de 1966 se produjo un gravísimo incendio en el Palacio Provincial que destruyó buena parte del edificio y también aquellas pinturas de la escalera. En el incendio murió el jefe de bomberos de Palencia, Gaspar Arroyo, hijo precisamente del arquitecto Jerónimo Arroyo.

Durante la reconstrucción del edificio, entre los años 1967 y 1968, la Diputación encargó a Fernando Calderón decorar nuevamente la bóveda, y este en vez de reproducir la obra desaparecida de Oliva, creó una composición nueva centrada en la Alegoría de la Mujer Palentina y el asedio de Lancaster.