30.8.26

No es necesario ser abstracto. El mundo es abstracto


Dijo el diferente artista pintor expresionista y pionero del arte abstracto alemán Vassily Kandinsky que: "Cuanto más temible se torna el mundo, más abstracto se vuelve el Arte".

Esta frase aparece en su diario personal escrito en torno al año 1914, y refleja cómo las épocas de crisis, guerra o de una gran tensión social, las situaciones incluso ajenas al propio artista, empujan a estos (nos empujan a muchos) a tener que alejarnos de la representación de la realidad física. 

En su lugar, buscamos refugio y expresión en mundos interiores, formas puras y colores espirituales. En representar la realidad que no nos gusta con formas que no parecen expresar la realidad sino el color, la incertidumbre, el sueño, la sinrazón.

Hoy, hablo de estas primeras décadas del siglo XXI, más en estos años 20, el Arte parece haber desaparecido producto de varios frentes nuevos. No es cierto, pero sería un nuevo paso desde la incertidumbre.

No nos gusta lo que vivimos. Estamos muy crispado y llenos de enemigos cercanos o lejanos, y a la vez las máquinas ya crean Arte a veces mejor que nosotros mismos. Aunque sea sin alma.

El Arte cuando fue absorbido por la mercantilización, dejó de vivir libremente. No pudimos hacer nada, excepto los pocos que lograron sacar grandes réditos de ese cambio brutal. 

El Arte sigue sacando grandes beneficios económicos, pero están repartidos entre pocas personas y muchos de ellos no son creadores. Ya no es necesario ser abstracto, pues el mundo en sí mismo es abstracto.



Nota.: Para ilustrar mi texto os dejo una acuarela de Vassily Kandinsky, hecha en el año 1922.

21.8.26

Arte romano en museos norteamericanos

Escultura egipcia en Museo de los EEUU

Esculpida en mármol entre los años 120 y 140 d. C. —en pleno apogeo cultural de la dinastía Antonina—, esta esfinge constituye una de las piezas romanas más valiosas albergadas en el Museo de Arte de Portland en Oregón, Estados Unidos.

Su hallazgo se remonta a las prospecciones del siglo XVIII en el Monte Cagnolo, una eminencia geográfica próxima a la antigua Lanuvium (la moderna Lanuvio, al sur de Roma). 

Este enclave patricio albergó suntuosas residencias campestres, entre ellas la célebre villa atribuida al emperador Antonino Pío. 

Bajo la supervisión del pintor, marchante y arqueólogo británico Gavin Hamilton, el yacimiento sacó a la luz un extraordinario conjunto escultórico concebido para embellecer los atrios, jardines y peristilos de la élite romana. 

Frecuentemente empleadas como soportes ornamentales para candelabros o mesas (trapezophoros), muchas de estas piezas pasaron a formar parte de célebres colecciones europeas —como la Colección Townley del Museo Británico— antes de dar el salto a museos estadounidenses.

Si bien la esfinge nació en el Antiguo Egipto como un símbolo sagrado de protección y realeza, la Roma imperial del siglo II d. C. la integró en su universo visual a través de la moda helenística. De este modo, la figura perdió parte de su carácter cúltico original para transformarse en un distintivo de egiptomanía, sofisticación y estatus social en la decoración de interiores de la aristocracia romana.

Los egipcios la crearon con un fin sagrado, los romanos la adquirieron para decoración y los norteamericanos la compraron para sus Museos. Esta es la realidad de los movimientos artísticos que durante muchas partes de la historia, han sido una constante en el mundo del Arte.

16.8.26

Jasper Johns y su Arte abstracto


El artista norteamericano Jasper Johns es fundamental para entender el paso del expresionismo abstracto hacia el Pop Art y el arte contemporáneo. Nació en 1930 y sigue siendo una figura muy influyente. Su obra resulta especialmente interesante porque parece sencilla a primera vista, pero plantea preguntas bastante profundas sobre qué es una imagen y qué convierte un objeto en una obra de arte.

Jasper Johns nació el 15 de mayo de 1930 en Augusta, Georgia, y creció en zonas rurales de Carolina del Sur. Estudió durante un tiempo en la Universidad de Carolina del Sur y posteriormente se trasladó a Nueva York. Su formación artística fue relativamente breve y, en buena medida, se considera autodidacta.

Se le suele relacionar principalmente con el Neo-Dada, aunque también se le considera un precursor del Pop Art. Su característica más importante es que abandona la idea de que el pintor tiene que inventar un tema nuevo. Johns las llamaba, en esencia, “cosas que la mente ya conoce”: imágenes que vemos constantemente pero que normalmente no observamos con atención.

Antes de él, el Expresionismo Abstracto de artistas como Jackson Pollock o Willem de Kooning ponía mucho énfasis en la expresión personal, el gesto y la energía del artista. Johns hace casi lo contrario y comenta: “No voy a inventar una imagen. Voy a coger algo que ya existe y voy a obligarte a mirarlo de nuevo.” Esa actitud tuvo una enorme importancia para el desarrollo posterior del Pop Art, el Minimalismo y el Arte Conceptual.