31.3.10

Duplicidad sentimental de un indeciso triplicido


Tengo el síndrome de duplicidad sentimental.
Me quiero mucho y no me beso porque no llego.

Pero me odio con toda el alma, no me rompo para no mancharme.

Si se lo explico a los que me rodean dirán que estoy desquiciado.

Si me lo callo, me volveré loco.

Si me obligo a elegir, dudo tanto…, que acabo besándome,
bueno no, últimamente me azoto.

Es más una triplicidad pues me quiero, me odio y me desprecio.

Creo que me he pasado con la ginebra

30.3.10

El sonido del silencio callado


                          El silencio también cuenta sus verdades
                                                                                                                      por eso a veces

                                                                es mejor permanecer totalmente callados

                                              escuchando.

29.3.10

Esperar sin paciencia es dolor en la espera


Siempre espera quien desespera 

y quien espera con ansia desespera mas. 



Quien ha vivido antes la espera 

sigue siendo incapaz de templar su desespero 

pues siempre existe el miedo 

a lo que todavía no ha llegado. 



No sabemos nunca donde se encuentran ahora…, 

los que todavía no han venido.

28.3.10

Aprender de las derrotas, de los fracasos


Si quieres vivir en paz contigo

debes aprender de los fracasos…,

que lo mismo es ganar la gran batalla

o ser capaz de sacar gloria a una derrota.



Toda pérdida puede servir para aprender

incluso puede sentirse como victoria…,

si así lo pregonamos a los enemigos

desconcertando su valor de la conquista.