14.3.16

Las celebraciones turcas del final del Ramadán

Esta obra la tituló el pintor Fausto Zonaro con el título de “La celebración”, mostrando una clásica fiesta de turcos en el barrio de Kurtulus (entonces llamado Tatavla) de Estambul. La escena representa a las celebraciones locales de Eid al-Fitr, la fiesta que celebra la ruptura del ayuno de Ramadán. Tradicionalmente hombres con sus mejores trajes típicos bailan felices con el acompañamiento de músicos en medio de una multitud de espectadores.

Muy posiblemente el propio Fausto Zonaro quiso quedar reflejado en esta escena, siendo el personaje que en segunda fila y con un sombrero de ala, observa la escena desde la derecha del cuadro.

Equilibrista sobre el alambre. Una obra naíf sencilla

El artista brasileño Crisaldo Morais, nacido en la ciudad de Recife en el nordeste de Brasil mezcla en esta obra “Equilibrista sobre el alambre” trazos de ilustrador de diseño gráfico convencional, con un cubismo muy redondeado o un surrealismo alegre y naíf que produce ternura y sorpresa. 

Esta obra la pintó en el año 1984 con 52 años de edad. La modernidad de las obras dependen en muchos casos de las miradas de los espectadores. 

Mujeres subiéndose al árbol de la vida en Tepito, México

El barrio de Tepito en Ciudad de México es el barrio más bravo y resistente contra las injusticias de esta enorme ciudad. O al menos eso es lo que dicen los mexicanos. Esta obra de arte en una pared de Tepito es pura libertad, donde las mujeres huyen del suelo y se encaraman a lo que ellos han titulado “El árbol de la vida”, pintada en el año 2012. Es super realismo, es sueño, es reflexión, es belleza dentro del dolor. Es esperanza. No nos cabe duda de que es movimiento, pues estamos seguros que todas estas mujeres, también las que esperan en el suelo, acabarán subiéndose a las ramas en busca de un futuro mejor. Lo que no sabemos es si el árbol resistirá tantas peticiones de ayuda.

13.3.16

Seremos capaces de levantar la mirada al frente?

Tres horas seguidas por un sándwich y un huevo duro. Muchos mil personas, entre ellas muchas mujeres y niños, están en un punto muerto durante días en la frontera entre Grecia y Macedonia, con la esperanza de ser capaz de moverse. Mientras que en Bruselas, los Jefes de Estado europeos discuten su destino y esperan. "No se puede obligar a que se marchen, ya están aquí, cerca de la frontera con la esperanza de que se abra una ventana de esperanza aunque sea por unos minutos", dice un médico de Médicos Sin Fronteras.

Para proporcionar a los recién llegados un mínimo de dignidad la organización Médicos Sin Fronteras y ACNUR han montado nuevas tiendas de campaña y baños públicos. "Estamos al borde de una nueva crisis humanitaria", explicó a los medios de comunicación ACNUR. Los funcionarios de la frontera retirar sus documentos a los llegados para revisar que no están más de 30 días en Turquía o en Grecia.

Se es testigo por parte de las organizaciones humanitarias del secuestro de documentos a un grupo de sirios, que también fueron golpeados y enviado de vuelta por los guardias de Macedonia, ahora respaldados por el gobierno austriaco y checo, para dificultarles el movimiento hacia el interior de Europa. Pero ya están en Europa, ya son seres humanos que viven en Europa. Y muy posiblemente las concertinas que rodean a este niño se hayan vendido desde España. ¿Somos capaces de mirar al suelo o seremos capaces de levantar la mirada al frente? Cuando crezca este niño ¿qué pensará de los europeos?

(La imagen es de AP o ANSA)