Enhiesto surtidor de sombra y sueño… el ciprés esbelto


Todas las culturas tenemos nuestros árboles para vivir y morir, para abrazar o dejarse abrazar. Derechos o copiosos, esbeltos o secos, grises o de colores. Es la naturaleza de la que venimos, a la que volvemos, de la que vivimos.

Gerardo Diego como poeta trabajó muy bien el modernismo que rompía con el simbolismo clásico para adentrarse más en ese mundo casi surrealista que otros trabajaron mucho más que él como Vicente Aleixandre.

Pero Gerardo Diego nos dejó bellos ejemplos de esa nueva poesía nada empalagosa que se adentra en la Poesía Visual, en el dibujo con palabras, en elegir las menos palabras posibles para decir lo más posible.


Nota.: Las imágenes son de Luis Iribarren



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