El artista madrileño Daniel Canogar hizo esta obra titulada "Pasaje" en el año 1995, en contrachapado de madera y una luz halógena que realiza una proyección fotográfica de una persona desnuda sobre la pared.
Eran años en los que Canogar trabajaba la desmaterialización del cuerpo humano, intentando convertirlo en una figura casi virtual, que se veía, se proyectaba, pero no existía.
Este desnudo masculino está en marcha, parece que se quiere escapar, huir delante del espectador, en una proyección precaria que desdobla a la persona. No existe un ser humano sino una luz, un reflejo, una proyección.
Empezó en el Arte desde la fotografía y poco a poco se fue transformando sus obras hacia las instalaciones artísticas de variado tipo.
Sobre todo proyecciones de gran formato sobre edificios, en donde proyecta sus obras como complemente a la propia personalidad de cada arquitectura, formando con ella una obra única para que se funda la proyección con los elementos arquitectónicos del edificio.
