7.9.26

Procesión de disciplinantes de Francisco de Goya


Los disciplinantes son penitentes cristianos que se autoflagelan la espalda en público como muestra de fervor y sacrificio religioso. En España y en otros países de tradición muy católica y con influencias españolas.

En el siglo XVIII, reyes como Carlos III y las autoridades eclesiásticas prohibieron estas procesiones por considerarlas escandalosas, pero se siguen practicando en varias localidades de España.

Francisco de Goya, conocedor de las tradiciones españolas en esa especia de Celtiberia mantenida aunque no siempre aceptada por los mentes más lógico hizo una obra que llamó precisamente Los Disciplinantes, en donde refleja una Semana Santa española con sangre y dolor, además de música.

Lo que vemos es solo una sección de la obra, en la escena de esas personas que se fragelaban la espalda con cilicios. El disciplinante que casi siempre es masculino, viste túnica blanca con la espalda descubierta, y se golpea hasta 800 veces con una madeja de cáñamo mientras recibe unos pinchazos en la zona de los golpes, por parte de un compañero para aliviar la sangre acumulada en los golpes.

Esta es una obra rectangular de 75 centímetros de anchura, un óleo sobre tabla de pequeño formato que pintó Francisco de Goya entre 1814 y 1816 y que representa un ritual de ese fervor católico. Junto a las Casas de Locos, los toros y la Inquisición, formaron una colección de obras de Goya, con los aspectos más terribles de la realidad española de comienzos del siglo xix.

Todos ellos reflejan motivos de costumbres que la ilustración y las ideas liberales (a las que por esta época se adscribía Goya) pretendían reformar.