7.8.13

Fotografía en bruto, fotografía manipulada


Los fotógrafos solemos ser manipuladores de la realidad. No todos pero si muchos. Vemos lo que muchos no ven, pero lo vemos en un ambiente, rodeada la imagen final de muchos elementos que sobran, que nos estorban, que distraen al que no está atento. Y es entonces cuando los fotógrafos enmarcamos en el menor de los casos de manipulación, restando elementos, eligiendo y potenciando aquello que nos interesa mostrar.
Otros terminamos de manipular en casa, hoy con programas informáticos pero antes con filtros o con manipulaciones a la hora de positivar. Todo sirve para terminar de contar la historia.
Una fotografía es una historia. Pequeña o grande pero como mínimo un mensaje, una ilusión, una obra elegida, un final. Es también luz y color, pero sobre todo encuadre.
Saber cortar y elegir, separar y evitar que salga, buscar el lugar y la posición de la cámara, la cantidad y calidad de luz, el mensaje final, es el fondo de muchas fotografías. Motivar al lector es lo que hace un escritor. Lo mismo que intentamos los fotógrafos. Hacer pensar o sonreír. Expresar emociones.

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