2.4.12

Los "Fajaditos" de Pablo Serrano y su explicación

Los “Fajaditos” son pequeñas obras de Pablo Serrano que sin una explicación del autor, no tendrían el mismo valor de cariño, de pena incluso. Son seres sin libertad, atados y oprimidos por una vida social que les emplea, los usa y los tira. Son como muñones que simplemente trabajan hasta morir. Son penas.


El texto siguiente es de Pablo Serrano de 1964, sobre los “Fajaditos”.


“Pobrecitos, fajaditos, jodiditos en vida, muertecitos. 

Con una boca nada más, con un ojo nada más, con la nariz nada más, con un oído nada más. 

Fajaditos condecorados. 
Algo quieren decir, pero no pueden, están fajaditos. 

Tienen un libro. 

Tocan mal un instrumento. 

Sus cabezas son de tarro de farmacia, sus cabezas son de automóviles de plástico. 

Con un ojo solamente. 

Nada más con un bracito. 

Nada más, nada más nada, nada nada”

El fotógrafo Li Wei juega con lo imposible, sorprendiendo

Cuesta entender que este fotógrafo que se llama Li Wei y tiene 37 años, sea capaz de volar en el aire. Él asegura que no emplea Photoshop o programas similares para crear y retocar las imágenes y es muy posible que así sea. 

En principio crear esa ilusión no sería nada complicado para cualquier diseñador gráfico actual, armado con un Mac y una buena herramienta de retoque fotográfico, pero el fotógrafo Li Wei se declara "anti efectos especiales".

Se declara fotógrafo por encima de todo: "Fui artista de performances y acróbata antes de dedicarme a la fotografía, así que mi trabajo está basado en los elementos de la performance. Esos son los más importantes para mí y no los efectos especiales. Sólo utilizo Photoshop si he de borrar algo de cable que se pueda ver, pero las otras partes son reales. Cuando estoy colgado de un helicóptero a más de 200 metros de altura o en el piso 29 de un rascacielos es todo real", asegura Li Wei.

Para realizar sus obras utiliza elementos como espejos, delgadísimos cables de acero, enormes grúas, andamiajes y efectos ópticos como trampantojos que le permitan no tener que utilizar herramientas digitales para crear la ilusión. 

"Mi trabajo es una experiencia artística. Todo, la preparación, la realización y no solo el resultado son parte de la obra", explica el fotógrafo Li Wei. 

De hecho en Madrid existe un artista callejero que parece flotar en el aire en plena calle, como si tras un resbalón estuviera en el aire a punto de caerse de bruces contra la acera y a un metro de altura; y todo se basa en un efecto sustentado con unos pequeños andamiajes de acero que le sujeten por debajo de su ropa. Algo similar a los que hace Li Wei para sus fotografías. Con todo, el trabajo de Li Wei es muy bueno.

1.4.12

Un Picasso firmado, comprado por 10,6 euros


En el mundo del coleccionista de obras de arte la adquisición de una obra de Picasso está siempre unida al desembolso de cifras inalcanzables para la mayoría de los humanos —el pintor malagueño es el único que tiene tres de sus pinturas entre las 10 obras más caras— al menos hasta el pasado 1 de marzo de 2012. 

Ese día, un vecino de Ohio, Zachary Bodish, compró un Picasso firmado por 14,14 dólares (10,6 euros) en una tienda de artículos de segunda mano.

Zachary Bodish pensó que el póster que encontró entre una pila desordenada de cuadros era una mera reproducción industrial y este aficionado al arte lo único que le llamó la atención del cártel es que “su aspecto fuera mate y no tuviera el acabado brillante que suelen tener los posters impresos con tintas y métodos gráficos industriales”. 

Solo al llegar a su casa descubrió que abajo y en color rojo estaba la firma de Picasso acompañada de los números 6/100. 

La litografía que adquirió Zachary Bodish podría ser el sexto de una serie de 100 carteles originales y numerados que Picasso en 1958 para anunciar una exposición de cerámica en Francia. 

Aunque todavía no ha sido tasado, los expertos aseguran que el Picasso de Bodish podría alcanzar los 6.000 dólares en una subasta. Más de 420 veces lo que pagó por un poster que le atrajo por ser mate en vez de brillante.

Cigüeña de origami pintada en una pared inglesa



Dicen que este grafiti realizado en una pared junto a un canal de Londres es del genial artista urbano Banksy e incluso se preguntan de ser así, qué es lo que desea expresar con esta cigüeña con un pez en la boca, una cigüeña de papel plegado, de origami, que podría indicar que alguien está esperando un hijo. 



Es rizar mucho las interpretaciones, pero todo es posible. De cualquier manera, sea o no sea de Bansky y sin saber su interpretación exacta, es otro ejemplo de buena ubicación para realizar esta pintura y un excelente trabajo en donde juega con los colores e incluso con las hierbas del terreno para crear una obra genial con muy pocos elementos gráficos.