2.10.13

Una pared pintada envolviendo a otros cuadros de pintura que aparecen pintados


Una pared pintada envolviendo a otros cuadros pintados que aparecen pintados.

Tal vez excesiva pintura para un humano.

Una se come a la otra, sin que el espectador logre digerir ninguna.

1.10.13

Es un frutero serio, cariacontecido por la falta de clientes


Es un frutero serio, cariacontecido por la falta de clientes.

Es un frutero esperando su momento de venta, tras un gran mostrador con productos de todos los colores.

Pero no hay clientes.

La crisis no entiende de brillos, de colores, de precios, de…, sí, de precios si que entiende.

Seguro que al final logró enderezar el día de ventas.


Un amor excesivo es más malo como un amor suficiente

La poesía magnifica el amor, ensalza el sentimiento de compartir lo bueno. Con el tiempo va desapareciendo la poesía, el amor, el respeto, la convivencia, la relación.

Un amor excesivo es tan malo si no peor a un amor suficiente. Nadie debemos pedir más de aquello que somos capaces de dar y nunca tampoco más de lo que la otra persona es capaz de entregar. Nuestra medida no siempre es la misma que la de nuestro compañero vital.

Jacques-Louis David pintó con gran detalle a Napoleón


El pintor Jacques-Louis David pintó este retrato de Napoleón Bonaparte, que hasta ahora se consideraba una obra copiada del original perdido.

La obra muestra a Napoleón con gran detalle en el año 1813, cuando su Imperio se tambaleaba pues Gran Bretaña y Prusia ya había entrado en Francia. Napoleón está vestido con el uniforme de la Guardia Nacional, representando por ello que era el primer defensor de la gran nación francesa en momentos de enormes apuros.

Esta obra que representa a Napoleón en las Tullerías para la colección del aristócrata Alexander Douglas, décimo Duque de Hamilton, que intentaba reflejar los enormes horarios de trabajo de Napoleón, reflejado en la hora que marca el reloj, las 4 de la madrugada, hora habitual para Napoleón, que casi no solía dormir por las noches. Las velas casi agotadas indicarían que es un despacho en horario nocturno.

La obra permaneció en la colección de los duques de Hamilton hasta que fue vendido a los Condes de Rosebery. Abandonó Gran Bretaña en 1954 al ser vendido a la fundación de Samuel Henry Kress. En 1961 es donado a la Galería Nacional de Washington, donde permanece.