9.10.15

Las puertas te permiten entrar. Y salir, que no sé qué es peor

Las puertas te permiten entrar. 

Y salir. 

O simplemente mirarlas y creer que detrás… hay alguien mirándote también. 

Una puerta es un freno, pero también es una oportunidad, el inicio de una historia, un lugar para tocar y esperar. 



El lugar tras el cual hay otro mundo y desconocido. 

No es un viaje a dentro, puede ser un viaje desde fuera.


7.10.15

Tatuaje extremo que no puede ver ni en el espejo

A veces un tatuaje extremo puede sorprender, es arte sobre la piel, es osadía, incluso puede que sea hasta peligroso. Pero es libertad. Detrás hay un eñor, que curiosamente no puede ver la obra de arte que lleva encima. La ha realizado para que sean otros las que la contemplen. Él sólo ha puesto el lienzo para colocarse este dios hindú.

4.10.15

Preparativos para acoger el alma ya separada del cuerpo

En el siglo XIII a los grandes personajes se les hacía unos sarcófagos en piedra de un gran valor artístico pero sobre todo fotográfico de lo que en aquellos momentos pensaban y sentían los habitantes de aquella sociedad románica. En algún taller de Carrión de los Condes, posiblemente por el escultor Roy Martínez Bureba y de Bame hizo una serie de sepulturas para que dieran sobre todo poder a lo que ya por entonces era el Camino de Santiago al que había que llenar de Monasterios y por ello de cobertura religiosa a los peregrinos.

Se explicaba en ellos la vida del difunto, pero sobre todo la representación visual de lo que suponía haber vivido siempre en paz con su Dios. La acogida del alma en los cielos, y los preparativos y funerales que para ello se hacían, una vez muerto el cuerpo pero no el alma que era recogida por los Ángeles.

2.10.15

Tenemos la seguridad de que empezamos la vida ganando la batalla

A cada uno nos corresponde una luz, un momento, un instante de vida, un trayecto entre un huevo y una gallina. Ese espacio es secreto, es inmenso, es una batalla en busca de la luz, es una lucha encarnizada por llegar a la tranquilidad del tronco madre. A cada personas en concreto nos queda la seguridad de que empezamos la vida ganando la primera batalla.

Obra de Ree Morton. 1974. Museo Reina Sofía, Madrid