7.9.16

Arte muy sencillo en un lienzo histórico. Muro de Berlín

El Muro de Berlín, como lienzo, fue un ejercicio inmenso a favor de la paz empleando el arte efímero y el grafiti como elemento de escritura social. Dibujos sencillos, a veces impactantes, muchas veces gritos, las más una forma de protesta occidental contra lo que que encerraba aquel Muro de la tristeza en mitad de Europa. Esta obra es del artista Thierry Noir.

Todos los trozos que se desmontaron del Muro de Berlín o se vendieron a trozos o se entregaron a ciudades que los reclamaron como muestras de dolor y libertad. Hay, que yo haya visitado, uno junto al Parlamento Europeo en Bruselas y este en Frankfurt, pero habrá muchos más. Es arte, es color, sigue siendo grito a favor de la libertad, es un lienzo efímero, es un recuerdo del que debemos aprender y no olvidar que los seres humanos, a veces, somos idiotas. Pero sobre todo es también arte.

2.9.16

Higinio Basterra y su obra más conocida en Madrid

Esta escultura está situada en la azotea del edificio del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) en el centro de Madrid. Es obra del vasco Higinio Basterra (algo olvidado) muestra dos cuadrigas sobre dos pedestales, colocadas en el año 1922 sobre lo alto de este bello edificio madrileño. Este edificio fue también sede de los partidos del Frente Popular, con el nombre de Palacio de los Partidos, durante la Guerra Civil. Es conocida también por haberse rodado unas escenas importantes entre las patas de los caballos, de la película “La Comunidad” donde los vecinos huían y se peleaban entre ellos.

Milagros de jabón, para hacer sonreír a los niños

Una mentalidad limpia puede soñar con pompas de jabón que te envuelven. Un niño puede pensar que con aire y poco más se pueden crear monstruos buenos que se deshacen en cuanto se tocan. 

Son nubes de colores, son casi milagros de jabón.

Ejercicio para pintar cielos y agua, con mucha fuerza y color


Pintar cielos y aguas de mar son siempre dos ejercicios complicados cuando se está aprendiendo. Pero en realidad es de los más sencillos, pues tanto en uno como en otro ejemplo natural se pueden dar todas las posibilidades de colores y formas. 

El pintor zaragozano Eduardo Salavera hizo esta obra titulada “El agua viene de poniente”, en el año 2008. Se compone de dos cuadros, posicionados uno debajo del otro. Cielo y agua.

Color, fuerza, formas que en nada son naturales pero asemejan perfectamente las luces y las sombras de un día de tormenta, de un amanecer o un atardecer de los potentes, y donde Eduardo Salavera juega precisamente con los brochazos naturales pero bien medidos para crear el efecto de las propias texturas del cielo y el agua.