3.8.18

Antoni Tápies y su Gran Óvalo

En el año 1955 el genial Antoni Tàpies hizo esta obra que tituló “Gran Óvalo” una de sus primeras obras maestras de la abstracción informalista matérica. Muy pocos colores, son las formas de sus trazos los que dan sentido a la obra, como si estuviera trabajada sobre un muro de piedra. Grafismos y signos tridimensionales que daban entrada a una mezcla de arte povera sin dejar de lado esa sensación de tranquilidad, de preguntas existencialistas que se acercaban a la filosofía budista de la meditación y contemplación de las grandes formas del universo.

Torres de iglesias buscando a Dios o a dioses

Las grandes torres religiosas buscan siempre el mismo fin, acercarse a su Dios. 

Señalarnos hacia dónde hay que mirar para buscarlo.

Pero lo que nunca he llegado a entender bien es esa manía de pensar que Dios está en los cielos y no dentro de las tierras. 

Es tan inmenso el universo, que resulta imposible edificar una gran torre que mire al Dios que nunca sabemos donde se encuentra.

¿Hay Cielo en el Sur, debajo del Norte?

¿Hay Cielo o cielos, en las antípodas de nosotros cuando miramos?

¿De qué color es la arena húmeda de una playa verde?

La arena siempre ha sido amarillo arena, más o menos brillante. 

Con los años te vas enterando que hay arena negra, blanca y rota. 

Que incluso hay arena que se deja pintar por las orillas verdes de hierbas que buscan el agua.

Hay arena Gris o roja, y no sé el motivo. 

Ya casi nada es como te lo imaginabas, encuentras matices que te borran las primeras ideas. 

Lo que no sé…, es si admitirlo como bueno o como malo. 

Ya lo pensaré.



Ibiza y sus miradas 05

Nunca pensé que unas gotas de agua verde me llamaran la atención. Pero todo es intentarlo, estar en la posición adecuada y con la mirada preparada para dejarte llevar. Aquella ventana con gotas verdes me gustó. Todo lo demás vino sólo.