2.5.19

Tejido de lana de llama o alpaca, bordado. Hace 2.200 años

Este es una sección de un tejido de la ciudad de Nasca en el Perú, realizado hace unos 2.200 años con lana de llamas o alpacas. Un manto con motivos de animales que posiblemente llevaría un personaje de la localidad para demostrar poder. 

Si vemos los motivos o el tipo de textura de la tela bordada, vemos que en estos 22 siglos no hemos cambiado casi nada en la forma de crear arte con telas e hilos, con lana de los animales que tenemos más a mano. Incluso tampoco ha cambiado el motivo de los dibujos o el motivo por el que utilizamos este tipo de ropas de poder y de fiesta.

Creemos que avanzamos, cambiamos mucho mientras pasan por encima de nosotros los meses o los años, y en realidad ni los siglos logran hacernos cambiar nuestras formas ancestrales de creación, que surgen de necesidades interiores. 

¿Hay mucha diferencia entre estos dibujos y por ejemplo los que realiza Joan Miró en su momento? Lo curioso es la enorme distancia en años y en kilómetros.

¿Qué es el Arte? ¿Hay algo que no pueda ser Arte?

¿Qué es el Arte? El Arte es estética, pero también es simbolismo, sensación, percepción, sensibilidad, gusto, belleza, subjetividad, educación, participación, entrega, moralidad o inmoralidad, provocación, acto revulsivo, libertad, imaginación, comunicación, interacción, intencionalidad, subjetividad, armonía, distribución de espacios, color, sonido, placer, religión, miedos, sensualidad, acción y reacción, movimientos, vacíos, luces, ambientes.

Dentro de todas estas calificaciones y algunas más que me dejo fuera, existen decenas de adjetivos y posibilidades. Por eso el Arte es tan inmenso, plural y a su vez tan sumamente complejos de aceptar. Puede gustarte un arte y odiar otro. Entender uno y aburrirte con otro. Incluso y lo más habitual, que aceptes como arte lo que otros aceptan como mamarrachadas y totalmente al contrario.

Precisamente esta divergencia tan inmensa es lo que hace fundamental al Arte y tan duradero en la vida de las sociedades. Todo puede ser Arte y a veces nada es Arte, depende de las personas y de los tiempos.

Pero el Arte siempre ha elevado el tono de quien lo ejercía y de quien lo contemplaba. Se construía precisamente para marcar un eslabón superior. Desde que tenemos constancia del ser humano como un animal racional tenemos constancia del uso del Arte como elemento vital, aunque posiblemente aquellas personas no fuera artistas sino brujos o chamanes, que es otra manera de crear vidas fuera de la vida común.

Existían miedo, preguntas sin responder y se construían respuestas en las paredes a través de manos, de unos dedos que dibujan con sangre signos no siempre entendibles hoy o a través de crearse joyas para llevarlas al cuello que contuviera cabezas de enemigos o cuernos de animales feroces. Esa primera expresión artística no es para agradar la mirada, sino para curar miedo o para producirlos en otras personas.

Cuando los cristianos imponen el Arte religioso para contar con “dibujos” la Historia Sagrada están haciendo Arte, al igual que cuando los ejercicios obligaban a dibujar o esculpir personajes con unas claras normas obligatorias de tamaño, posición, elementos. El Arte se adapta a los tiempos, se intenta controlar y manipular, lo que sin duda significa que tiene un valor y una fuerza tremenda, y que los poderosos quieren tener y controlar. Con el Arte se puede manipular a las personas. Y todavía no se había inventado la imprenta.

La imagen es de un vaso mostrando a un cosechador de frutas del Perú encontrada en la ciudad de Nasca, con entre 1.500 y 2.200 años de antigüedad. Lo curioso en el Arte es que nos podemos encontrar planteamientos parecidos con más de 2.000 años de antigüedad en zonas tan lejanas y sin claros contactos culturales entre ellas como pueden ser las actuales Australia, América o Europa.


1.5.19

Los sapos enormes de las grandes ciudades, chupan y lamen

Por las calles de las grandes ciudades existen sapos enormes que se quieren chupar a quien se les acerque. No siempre es fácil encontrarse con ellos de frente, pero si sucede deberías saber que ellos te ven mucho mejor de lo que tú los ves a ellos. 

Podría ser que ellos pasaran desapercibidos mientras paseas tranquilamente, aunque estén pintados con brillantes colores no siempre los vemos. Pero daría igual. Si su larga lengua te alcanza, te dará un lametón. Y no será porque no te hemos avisado.

Inmersión. Piss Christ. Del fotógrafo Andrés Serrano

Una de las obras de arte contemporáneo que más críticas se han formado a su alrededor es esta gran fotografía en Cibachrome (en sus inicios tenía más de dos metros de alta) titulada “Inmersión. Piss Christ” del fotógrafo americano y hondureño Andrés Serrano que en el año 1987 creó esta obra de arte que enseguida representó un sacrilegio y una crítica feroz contra el “nuevo” arte fotográfico. También fotográfico, que simplemente representaba una verdad.

La obra Piss Christ muestra un crucifijo muy normal flotando en una mezcla de orina creemos que del propio autor, mostrando que los fluidos puedo formar parte del arte como un componente más. Podría haber sido agua, cualquier otro líquido, pero Andrés Serrano quiso que fuera orina, como todos reconocemos y admitimos que la sangre se utiliza muchas veces para muchos asuntos, incluso para hacernos convencer que el vino puede convertirse en sangre, en un proceso religioso.

Los fluidos forman parte de todos los animales: sangre, orina, heces, etc. y si nos fijamos en la iluminación de la obra, vemos que de alguna manera quiere representarnos el espectáculo de que los fluidos de todos nosotros son más importantes que nosotros mismos, pueden ser los que de verdad configuren nuestro ser. Hacerlo con un icono religioso es en todo caso un acto de osadía extrema.

En realidad y si nos fijamos en la totalidad de la obra lo que de verdad vemos es a un Cristo flotando y rodeado de una bella iluminación, unos colores que le encajan muy bien con el fin que se desea mostrar, y el único elemento que podemos entender como complejo de admitir es que esté flotando sobre la propia orina del artista.

La realidad concluyente es que esta obra ha recibido numerosos ataques cada vez que es montada en una exposición, tratada como una blasfemia insoportable, lo que le otorga un valor artístico que no tiene, aunque su resultado sea estéticamente correcto.