1.10.25

Un mural de Arte Urbano en la Zaragoza de 2008


Ya sé que nadie en Zaragoza se acuerda de este gran mural de Arte Urbano de la Expo 2008. No está, lo destrozamos entre todos nosotros. Por acción o por omisión. Ya no está. 

Es posible que en otras ciudades lo hubieran conservado, es posible. Si se hubiera hecho hace 2.000 años todavía existiría, hecho con teselas como lo hacían los romanos.

Yo que visito bastantes museos todos los años, sé qué se muestra en ellos. Y sí, a veces sorprenden. Incluso sorprenden para mal. 

Pagamos por ver basuras, incluso hay gente con posibles que compra esa basura y muy cara. 

Este mural podría haber estado en donde se hubiera cuidado. Tendemos una tendencia a estropear lo urbano, a no poner en valor lo que hacemos en nuestra Zaragoza, sin darnos cuenta de que muchas veces ponemos en valor mierdas, u obras que son muy inferiores a las que destrozamos. 

Nos queda el valor de la fotografía. 

De saber que en el año 2008 en Zaragoza tuvimos una serie de obras de arte de las que ya quedan muy pocas y que se han ido perdiendo sin saben bien el motivo de la estulticia humana por no quererlo conservar.

Arte Urbano en Zaragoza con avispas


Es un mural de Arte Urbano un poco escondido para no molestar, que tenemos en Zaragoza con este perro guardián, que nos observa con una oreja doblada mientras las abejas le revolotean alrededor. 

Está callado, pero no os quiero decir en qué calle está, para que os sorprenda encontrarlo en lo alto, quieto y vigilante. Un pequeño pasatiempo urbano.

Arte Urbano en Teruel, detalles


Desde la ciudad de Teruel, con ganas de alegrarse sus calles con Arte Urbano, un detalle artístico que da valor a sus paseos.

Hay varios ejemplos más, que demuestran que la cultura es Arte y el Arte debe ser cultura y facilidad para que llegue a cuantas más personas mucho mejor. 

Teruel también tienen ejemplos de Art Street que son muy interesantes.

Pequeño Arte Urbano en Zaragoza


Arte Urbano en el barrio de Vadorrey de Zaragoza, pequeñas obras urbanas de arte efímero para decorar tapias aburridas, lo que facilita que pasear por las orillas del río Gállego sirva también para contemplar colores y dibujos, diseños o bocanadas de ideas nuevas.