31.8.12

Los años vitales comienzan en septiembre


Ya estamos acabando el verano y con él nuestro año laboral y vital, para dejar paso a un septiembre nuevo, lo que suele ser el año nuevo mental y vital, con un otoño que a veces nos deja sentados esperando la nada y contra el que debemos rebelarnos. Ya hemos recogida la cosecha del año anterior y ahora se trata de planificar qué vamos a sembrar en nuestra vida para la próxima cosecha vital.

Debemos empezar a planificar el nuevo año de vida y es bueno apuntarse en una libreta.…  ¿Qué queremos para este nuevo periodo, qué necesitamos, qué aspiramos a modificar o a cambiar para tener una vida nueva y mejor?

No sirven para nada las pretensiones imposibles, los deseos que no deseemos luchar con fuerza para conseguirlos. Debemos ser sinceros con nosotros mismos para serlo con los demás. 

No nos engañemos, pero intentemos avanzar, modificar lo que no nos gusta.

Hagamos un recorrido mental por el año ya acabado con el verano, decidamos qué podemos hacer y hacia donde nos debemos dirigir. Insisto, apuntemos en una libreta personal qué deseamos hacer para este nuevo año que empieza en septiembre. Y con calma, tomemos apuntes de nuestras posibilidades reales en alcanzar objetivos, apuntemos nuestras fortalezas y las debilidades que creemos tener, para no poder lograr lo que pretendemos. 

El año vital no comienza —como sucede con el Año Nuevo— en un segundo que caen unas bolas o suena una campaña, en este cambio de septiembre tenemos varios días para planificar, estudiar, analizar y apuntar lo que deseamos hacer con este nuevo periodo. 

No lo dejes, si quieres cambiar tu vida.


Vestimentas para un invierno, en mosaico romano de Valladolid


En Villa del Prado, en Valladolid, se encontró un mosaico que está datado en los inicios del siglo IV, en donde se puede ver a Diana (Diosa protectora de la Naturaleza) y una representación de las cuatro estaciones del año. 

Enseño en esta imagen que recoge una fracción del mosaico al “Invierno” por sus tonos y sus vestimentas, por la ropa que representa a una mujer que en invierno se tapa con una túnica incluso la boca ante un frío que nos imaginamos importante. 

Estamos viendo una obra de Arte con 1.600 años de antigüedad, que nos enseña una fotografía de un momento típico en la vida actual, con unos vestidos que nos enseñan parte de la vida común en aquellos años.

24.8.12

El abrazo de las raspas de color


Crecían desordenadamente, se abrazaban para sujetarse y no caer, pero nunca se encontraban solos pues tenía su color. Curiosamente los secos duraron mucho más que los frescos, los muertos vivieron mucho más que los vivos.

23.8.12

“San Jerónimo en su estudio” de Alberto Durero


Alberto Durero era un gran grabador y un excelente contador de historias con sus obras de arte grabadas, empleando maravillosamente los claroscuros. Os dejo la obra “San Jerónimo en su estudio” del año 1513, acompañado de un detalle de su león que aparece en primer plano.

Alberto Durero hizo varios grabados diferentes de San Jerónimo, con diversas técnicas, siempre en su celda trabajando o a las puertas de su cueva como ermitaño y acompañado de un león que siempre es un actor principal en sus grabados de San Jerónimo y que aparece plácidamente tumbado, en señal de paz. León que penetró en el claustro de su convento y que San Jerónimo curó de sus heridas.

La luz del sol entrando por las ventanas del claustro, iluminando la estancia, creando sombras en la pared, dando forma humana casi a la calavera del aparador, demuestra una gran técnica de Alberto Durero en un proceso artístico que permite muy pocos cambios, muy pocas rectificaciones.