17.6.16

Aprendamos a leer imágenes para seleccionar. Es inevitable

Todos coincidimos que vivimos tiempos con un exceso de imágenes. Eso hace que casi no nos fijemos en ellas, que seamos muy exigentes para prestar más de medio segundo en cada una de ellas. No hay tiempo. También por ello los fotógrafos debemos mostrar algo más que simplemente un instante congelado, deben las imágenes decir algo, “ser” algo que sobresalga sobre su competencia de miles de imágenes diarias que nos asaltan desde muy diversos lugares.


Casi sin desearlo, también nosotros como espectadores nos hemos vuelto más exigentes. Primamos el origen de la imagen, el lugar de procedencia, de parte de quien nos viene, qué nos está diciendo esa imagen. Porque es fundamental que la fotografía “nos diga algo”. Y es fundamental también que cada uno de nosotros sepamos leer esa fotografía.

Gran parte de la selección de las imágenes viene como en el caso de la literatura por una selección del espectador (o lector de imágenes) que por diversos motivos simplemente ya las busca en lugares determinados que van cambiando según sus preferencias o la calidad mantenida de los sitios. Somos lectores de imágenes, pero sobre todo somos seleccionadores de imágenes, pues no nos da para tanto, las muchas que nos llegan en todo momento.

La basura sigue siendo basura, aunque sea también arte

La basura seguirá siendo basura y no arte, lo que no evita que pueda ser bella. Pues en realidad si somos capaces de buscarle una mirada más bella no lo es por su contenido, sino por su encuadre, por sus colores, por la selección de lo reflejado. Hay artistas que se dedican a mostrarnos la basura desde una reconversión visual, pero eso no evita que eso mismo, siga siendo basura. El arte lo añade quien los reconstruye o lo deconstruye.

16.6.16

Un artesano del teatro, de la escena, de lo español

Si el teatro es arte, si lo son los mimos y los payasos, como poco deberíamos llamar a esto artesanía, a este señor un artesano del teatro. Artesanía de la figuración a color. Quiere mostrarse español, pero nos abemos si lo és. Quiere parecer un torero, un trabajador de la escena, un pobre de pedir, un señor mayor, un madrileño de siempre que trabaja en la calle para animar a los turistas. Pero no sabemos qué es, si en realidad es algo. Algo diferente a un artesano que casi es artista. De entrada sí sabemos que es un torero falso, de lo demás ni nos importa.

Dama de Baza. Arte y respeto a la mujer

Los íberos nos han demostrado con esta imagen (y sin duda otras más o menos conocidas) dos cosas fundamentales: que dominaban el arte de la escultura y que algunas mujeres tenían un poder muy importante en la sociedad íbera, posiblemente como aristocráticas muy veneradas o sobre todo como mujeres muy respetadas.

Dentro de esta escultura conocida como La Dama de Baza estaban los huesos y restos de la mujer que representa, tras una incineración no completa pues en aquellos años no se lograba tanta temperatura, y rodeada de lujosos presentes.

Arte funerario, arte escultórico, con más de 2.400 años de antigüedad, que nos muestra el trabajo de un anónimo escultor al que sin duda no le permitirían hacer esta obra sin que se pareciera al original. Rodeada de armas metálicas y de objetos variados y con la posibilidad de que le hicieran ofrendas líquidas desde el exterior por una oquedad que comunicaba directamente con una ánfora y un embudo, nos podría mostrar a una mujer reina o hechicera, con gran poder sobre su sociedad.