14.2.21

En Valencia hay torres, agua, luna y colores rojos

Hay atardeceres que invitan a pensar en el próximo día, que ayudan a seguir construyendo caminos.

Hay luna en Valencia, pero también cielos azules y aguas de mar que brillan en verde.

Tras la noche temprana queda muchas horas para seguir mirando. 

Y para ver.

13.2.21

Fotografía en bruto, fotografía modificada. Como es lógico para agradar



Los fotógrafos solemos ser un poco manipuladores de la realidad. No todos, pero si muchos. Vemos lo que muchos no ven, pero lo vemos en un ambiente personal, rodeada la imagen final de muchos elementos que sobran, que nos estorban, que distraen al que no está atento. 

Y es entonces cuando los fotógrafos enmarcamos y elegimos qué mostrar en el menor de los casos de manipulación, vamos restando elementos, eligiendo y potenciando aquello que nos interesa mostrar.

Otros terminamos de manipular la imagen en casa, hoy con programas informáticos pero antes con filtros o con manipulaciones manuales a la hora de positivar. Todo sirve para terminar de contar la historia.

Una fotografía es una historia. Pequeña o grande pero como mínimo un mensaje, una ilusión, una obra elegida, un final. Es también luz y color, pero sobre todo encuadre.

Saber cortar y elegir, separar y evitar que salgan unas cosas en vez de otras, buscar el lugar y la posición de la cámara, la cantidad y calidad de luz, el mensaje final, es el fondo de muchas fotografías. 

Motivar al lector es lo que hace un escritor. Lo mismo que intentamos los fotógrafos. Hacer pensar o sonreír. Expresar emociones.

Vitoria pinta sus calles urbanas con Street Art tal vez efímero

En el urbanismo moderno es obligación —también— la de entretener al paseante y resultar agradable, la de aprovechar los espacios vacíos, solares, plazas, paredes o parques, para dotarlos de interés urbano, de entretenimiento, de calidad de vida. 

En la ciudad de Vitoria saben mucho de esto y por ello es una "ciudad verde" con premios internacionales. Es posible encontrarse por sus calles céntricas obras de arte urbano como el de la imagen. 

Se realizan incluso recorridos guiados buscando estas obras diseminadas por la ciudad. Hay que aprender. Zaragoza también va por el buen camino.

Una flor para despistar miradas que no tienen tiempo



Cuando los fríos envuelven las tardes, en los bosques se empieza a hablar de desnudez, de vacío, de silencio.  Tal vez sea el otoño o ese final de invierno que todavía preocupa a los calurosos. 

Pero todavía hay algunas flores que nos hacen creer que no todo será un vacío apagado. O en cambio, ya empiezan a salir algunas hojitas con o sin flores que nos quieren advertir que la nueva vida podría volver en cualquier momento. Todo sigue siempre.