11.2.25

Marcelino Unceta y su obra El suspiro del moro


La obra del artista zaragozano Marcelino Unceta pintada en el año 1885 y titulada “El suspiro del moro” representa la marcha de Boabdil, último rey de Granada, hacia el destierro junto a su séquito. Se trata de un tema representado en diversas ocasiones en el siglo XIX.

Marcelino Unceta pintó este tema histórico aplicando toda su habilidad y experiencia al dibujo y al claroscuro, para crear un acabado altamente teatral.

Marcelino de Unceta presentó esta obra en la Exposición Regional Aragonesa entre 1885 y 1886 y que se celebró en Zaragoza.

Aparición de Jesucristo a sus discípulos en el lago Tiberíades de Manuel Bayeu


Esta obra titulada "Aparición de Jesucristo a sus discípulos en el lago Tiberíades" pintada en el año 1791 es del artista aragonés Fray Manuel Bayeu Subías, y es un boceto para una de las pinturas laterales del presbiterio de la catedral de San Pedro de Jaca en Huesca.

Manuel Bayeu y Subías fue un monje cartujo, hermano de Francisco y Ramón Bayeu, también pintores aragoneses, que estuvo viviendo y recluido en las cartujas de Nuestra Señora de las Fuentes (Cartuja de Monegros) y en la cartuja de Valldemosa.

Para la cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes hizo más de 250 obras al fresco, al temple y al óleo, con un total de más de 2.000 metros cuadrados de pintura, de la que por desgracia no se conserva todo, pero sí gran parte de lo pintado en sus muros.

Falleció en el año 1809, posiblemente en Zaragoza pero no hay datos suficientes, aunque sospechas de que muriera luchando o por enfermedad en el Segundo Sitio a Zaragoza. Tenía en ese momento 69 años de edad.

10.2.25

Picasso retrata a Europa encerrada, en el cuerpo de una mujer


Pablo Picasso creó esta obra titulada "Mujer peinándose" en el año 1940, en en junio de ese año, previo a la ocupación alemana de toda Francia, al poco de tener que huir de París mientras los nazis avanzaban por toda Europa. El Arte en este caso, hizo el cometido surrealista re representar el encerramiento de la sociedad.

Picasso representó a una mujer dentro de una habitación en forma de caja un poco más grande que su cuerpo; su enorme figura está torpemente comprimida y su cuerpo casi contorsionado intenta encajar en esa que parece "su" caja o su nuevo hogar.

La mujer está aseándose, cuidando su peinado, en un poderoso gesto grotesco y de adaptación a sus nuevos tiempos encerrada. Y de esa forma Picasso expresó la ansiedad y el encierro que acompañó a este período oscuro de la historia de Europa.

9.2.25

Goya y sus hombres del saco


La fiesta es a veces… esconderse dentro de un saco. 

Así nos quieren. Bien sujetos.

Metidos dentro de lugares en donde no podemos mover las manos. 

Pero aun así… 

…podemos seguir pensando. 




Si queremos.