1.3.16

Las gracias naturales que quieren volar. Y si lo logran?

No tengan duda, el surrealismo es sobre todo realismo, pero visto más intensamente, desde el interior. Posiblemente desde otro punto de vista, desde otra posibilidad, situando en un campo loco lo que simplemente es locura muy cuerda. 

Estas “Gracias naturales” de René Magritte son simplemente eso, unas graciosas hojas verdes que quieren soltarse para lanzarse a volar con el aire. Más o menos como tú, como yo. Si no supieran que iban a ser capaces de hacerlo, no estarían alegres. Eso, o que no saben que en cuanto se suelten, se van a caer. Pero estoy seguro que ni tú ni yo queremos joderles el sueño.

Cuándo empezó el surrealismo, el superrealismo?

Todo empezó en cuanto nos pusimos a soñar. En cuanto nos dimos cuenta de que detrás de lo que se ve y de lo que vemos, está escondido un submundo super realista…, y nos pusimos sin darnos cuenta a crear el surrealismo en la literatura, en la pintura, en el ARTE que todos consumimos para seguir viviendo. Arte para convivir, para disfrutar, para sufrir, para mirar de muchas maneras la vida que nos rodea, nos envuelve.

Nadie sabe dónde está la verdad, si delante de todos nosotros, a la vista…, o bien detrás y escondida para no ser vista con facilidad. Nadie sabe dónde estás tú, quien soy yo, qué queremos para esta sociedad, qué es lo que no nos gusta, qué lo que nos empuja a rebelarnos contra ella y plantear que esa verdad escondida, la interior y que sólo vemos en sueños, es la que debemos mostrar.

El surrealismo o el superrealismo es la forma artística de mostrar esos interiores para chafarnos entre todos la cara, lo establecido, la forma de ser más habitual. No queremos estar atados a lo común, los surrealistas somos los locos, los que tenemos la razón sin tener ninguna de las razones que nos llevan a estar tranquilos. Los que nos importa muy poco esto y todo lo contrario. Si no estás de acuerdo con esto que te digo, eres de los nuestros. Si crees que tengo razón no, ¡Háztelo mirar!

El final de una bella vida, en una tarde de Magritte

Esta obra del artista belga René Magritte la tituló “El final de una bella tarde” y lo pintó en el año 1964. Dentro de su forma de encarar el pensamiento surrealista, Magritte juega con la palabra “tarde” con los dos conceptos más fáciles. 

Tarde del final del día y tarde de final de la vida. 

Dos amores que se observan y deciden vivir el final del día, juntos. A Magritte le quedaban 3 años de vida cuando pintó esta obra.

Un canal de Brujas, para pensar que el tiempo no se mueve

Podrías pensar que estás en la Edad Media, en Europa tenemos muchas ciudades que son capaces de trasladarnos en el tiempo. Esta canal está en Brujas, Bélgica. Un lugar para pensar que allí mismo desde hace siglos, hay personas que se quedan simplemente a mirar como se escapa el agua lentamente, con la calma de quien no tiene prisa por que se mueva el tiempo.