7.9.20
El Arte Urbano sirve para dar vida a las zonas más grises de cada ciudad
En el barrio de Las Delicias de Zaragoza también hay artistas callejeros que hacen mucho más que mostrarnos su Arte Urbano, nos decoran los rincones y las zonas de estar, en esos lugares donde los bancos no tienen cerca árboles pero al menos tienen color. El Arte Urbano sirve para dar vida a las zonas más grises de cada ciudad.
¿Es un preso con pico o un pájaro encerrado?
A veces una imagen no puede (debe) contener textos, explicaciones. Esta se tomó en Palafrugell y nos la envía nuestro corresponsal del mundo: Luis Iribarren.
6.9.20
Con el Arte no vale engañar. Si acaso el silencio, si no te gusta lo que ves
Si comparamos lo que cobra un médico cirujano con lo que cobra un futbolista famoso nos saldría algo parecido a la imagen superior.
Si comparamos las cartas de amor del siglo XIX con los textos de WhatsApp del siglo XXI volveríamos a caer en la misma trampa.
Comparamos cosas diferentes, aunque nos parezcan lo mismo. Hay que hacer pedagogía para enseñar dónde está la diferencia. Y luego decidir si te apetece seguir conociendo o no el asunto. Al Arte se llega amando, pues si se llega odiando lo mejor sería orillarlo y no apreciar antes de despreciar.
A nadie se le obliga a querer o a odiar al Arte. Tampoco al fútbol o a la gastronomía o los viajes al Caribe. O incluso elegir entre música clásica o rap es una decisión que debe tomar cada cual. Pero volvamos a la imagen de arriba.
El cuadro de 1817 hoy quedaría mucho más real si le hiciéramos una buena fotografía. Nadie puede asegurarnos que ese señor fuera así, en cambio con una fotografía es casi seguro que resulta mucho más complejo engañar, y además es mucho más rápido jugar con la iluminación. En ambos casos, 1817 y 2020 se necesita un profesional.
La obra de 1917 viene de un momento mundial claro, la fotografía ya había entrado en las salas y se buscaba expresar mucho más que impresionar, y buscaba reflejar expresiones, interiores, pensamientos. El señor de la obra está absorto en sus interiores aunque lo hayan pintado relativamente deforme.
La obra de 2017 es ya un expresionismo abstracto buscando destruir lo habitual, lo conocido, para buscar más y casi solo eso, la expresión de una acción. Es más amargo y duro que el expresionismo de la segunda imagen y nace y se reproduce en un mundo duro, complejo, violento, pues el Arte nunca vive ajeno al mundo en el que vive. Es una representación de él, incluso sin querer.
Por cierto, los objetos comunes convertidos en basura pueden ser arte y dan mucho juego, así que el ejemplo mirado desde el lado positivo encaja muy bien. No sé por qué debo admirar la manzana de la izquierda y odiar a la de la derecha. Otra cosa es que decida comérmelas. Pero de momento las obras de Arte casi nunca son para comérselas.
4.9.20
En qué se pueden parecer unas sardinas escabechadas y un cuadro de José Guerrero
Con el ánimo de intentar entender a los artistas caben muchas preguntas ante dudas lógicas. ¿De verdad una persona dedica toda su vida a trabajar duro, a incluso aprender mucho de todo lo referente al Arte, para al final pintar unas manchas en un lienzo e intentar sorprendernos con eso?
¿Simplemente le mueve el deseo de producir en el espectador un rechazo, un deseo de sorpresa, de risa, de quebranto?
¿Empieza creando Arte Abstracto sabiendo que se podría convertir en millonario?
Pero por otra parte también debemos preguntarnos si en estos tiempos del siglo XXI tiene sentido —con la fotografía en todo su esplendor— intentar pintar obras con muchas horas de trabajo encima, para reflejar hasta el mínimo detalle de una persona, de un paisaje, de un bodegón.
Claro que… esto mismo le podríamos preguntar a cualquiera de los miles de escritores españoles —por poner un país— que dedican centenares de horas en escribir una obra con ganas y dedicación, sabiendo que excepto que se la auto publiquen ellos… no van a lograr ganar nada por sus horas de trabajo, y en caso de que se la publiquen ellos, además de no ganar es casi seguro que pierdan.
El ser humano crea simplemente POR QUE SÍ.
No tiene que buscar nada que no sea agradar, preocupar, provocar, sublevarse contra la normalidad.
Hoy el Arte está también en la gastronomía. No solo en el diseño de los alimentos que nos sirven sino también en la forma de los platos sobre los que depositan esos alimentos, o sobre lo que envuelve el ambiente de la comida.
Podrían ir los grandes cocineros hacia lo sencillo. Ganan más dinero por rentabilidad los que sirven bocadillos a destajo que los que sirven menús de 300 euros. No es la rentabilidad lo que les provoca esas necesidades de crear y ofrecer algo diferente. Buscan el placer en lo diferente. En lo que sea Marca Propia.
Si nos ofrecen unas sardinas escabechadas que no parecen sardinas por su forma, sobre un plato que asemeja una roca de mar, con una salsa picante oriental, y que saben a sardinas pero conservan el color de unas hojas de lechuga, no se nos ocurre decir que aquellos no son unas sardinas.
Lo aplaudimos pues dentro de todos esos cambios han logrado que "aquello" sepa a sardinas. Pero si nos presentan una obra que son unas manchas le exigimos al autor que no nos presente tonterías pues queremos un paisaje con sus montañas marrones y sus árboles verdes. ¿Por qué le exigimos algo a un artista que no se lo exigimos al otro artista?
¿Simplemente le mueve el deseo de producir en el espectador un rechazo, un deseo de sorpresa, de risa, de quebranto?
¿Empieza creando Arte Abstracto sabiendo que se podría convertir en millonario?
Pero por otra parte también debemos preguntarnos si en estos tiempos del siglo XXI tiene sentido —con la fotografía en todo su esplendor— intentar pintar obras con muchas horas de trabajo encima, para reflejar hasta el mínimo detalle de una persona, de un paisaje, de un bodegón.
Claro que… esto mismo le podríamos preguntar a cualquiera de los miles de escritores españoles —por poner un país— que dedican centenares de horas en escribir una obra con ganas y dedicación, sabiendo que excepto que se la auto publiquen ellos… no van a lograr ganar nada por sus horas de trabajo, y en caso de que se la publiquen ellos, además de no ganar es casi seguro que pierdan.
El ser humano crea simplemente POR QUE SÍ.
No tiene que buscar nada que no sea agradar, preocupar, provocar, sublevarse contra la normalidad.
Hoy el Arte está también en la gastronomía. No solo en el diseño de los alimentos que nos sirven sino también en la forma de los platos sobre los que depositan esos alimentos, o sobre lo que envuelve el ambiente de la comida.
Podrían ir los grandes cocineros hacia lo sencillo. Ganan más dinero por rentabilidad los que sirven bocadillos a destajo que los que sirven menús de 300 euros. No es la rentabilidad lo que les provoca esas necesidades de crear y ofrecer algo diferente. Buscan el placer en lo diferente. En lo que sea Marca Propia.
Si nos ofrecen unas sardinas escabechadas que no parecen sardinas por su forma, sobre un plato que asemeja una roca de mar, con una salsa picante oriental, y que saben a sardinas pero conservan el color de unas hojas de lechuga, no se nos ocurre decir que aquellos no son unas sardinas.
Lo aplaudimos pues dentro de todos esos cambios han logrado que "aquello" sepa a sardinas. Pero si nos presentan una obra que son unas manchas le exigimos al autor que no nos presente tonterías pues queremos un paisaje con sus montañas marrones y sus árboles verdes. ¿Por qué le exigimos algo a un artista que no se lo exigimos al otro artista?
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