10.10.25
¿Un Banksy en un museo? Todavía no
Todavía no en un Museo estatal y reconocido, pero si no llegamos pronto, igual es imposible tener una obra real del autor tan poco conocido. Aunque es posible que no se pueda hacer, pues hay dudas sobre los derechos de autor de un artista desconocido.
Mientras eso sucede, o no, jugaremos a imaginarnos a un Banksy puesto de forma digital en un museo y contemplado por los espectadores como una obra más.
En realidad mostrar de forma digital obras de Arte Urbano en museos debería ser mucho más lógico de lo que es. Se muestran fotografías de ambiente, pero no tantas de obras bien seleccionadas. Y sí, el Arte Urbano, el grafiti es Arte Contemporáneo que nos estamos perdiendo en los museos.
Aunque no nace para ser mostrado en lugares cerrados, sino en las calles.
El lanzador de flores, de Banksy
El grafiti El lanzador de flores, pintada por Banksy en el año 2003, y que se encuentra en una pared de Belén, muestra a un manifestante que lanza un ramo de flores en lugar de un cóctel molotov. La imagen habla de temas de resistencia y esperanza, un sello distintivo del papel del grafiti a la hora de intentar cambiar las normas sociales y proporcionar una plataforma para el activismo social de los que no tienen voz.
Esta obra ilustra cómo el grafiti puede comunicar mensajes políticos poderosos con una simplicidad visual simple y sencilla. El uso que hace Banksy de las calles como lienzo y contexto, realza su trabajo, reforzando el papel del grafiti como provocador del cambio social y del discurso público.
El grafiti original fue pintado en 2003 sobre el muro de un edificio en Beit Sahour, Cisjordania (Palestina), cerca del muro de separación con Israel, mostrando a un manifestante enmascarado lanzando un ramo de flores en lugar de un cóctel molotov o una piedra, como un mensaje de resistencia pacífica.
A pesar del paso del tiempo y las condiciones del entorno, el mural original aún se conserva en su ubicación. Se han hecho copias, se ha utilizado mucho como icono de esa resistencia pacífica, y es una de las obras más reconocidas del genial Banksy.
9.10.25
Manuel Millares. ¿Pintor o escultor?
Lo que vemos arriba es una sección (un trozo) de una obra del artista canario Manuel Millares, la tituló "Cuadro" y la hizo en el año 1957 al óleo sobre tela de arpillera. Diríamos que de entrada es un clásico de Millares, fácilmente reconocible.
Pero vamos a entrar un poco más, desde el punto de vista más actual, y sobre todo personal, mío.
¿Es un cuadro o es una escultura? Desde un punto de vista clásico, la distinción parece clara. O parecería clara y contundente.
La pintura es un arte bidimensional. Su objetivo es crear una ilusión de profundidad, volumen y espacio en una superficie plana (lienzo, tabla, muro). Sus herramientas son el color, la línea y la luz.
La escultura es un arte tridimensional. Ocupa un espacio físico real y puede ser observada desde múltiples ángulos. Su lenguaje es el volumen, la masa, la textura y la relación con el espacio que la rodea.
Sin embargo, a lo largo del siglo XX, los artistas de vanguardia rompieron deliberadamente estas barreras. La pregunta dejó de ser "¿es pintura o es escultura?" para convertirse en "¿qué nuevas posibilidades surgen al fusionarlas?".
La técnica que mejor define este territorio híbrido es el relieve. Un relieve es una técnica escultórica que se trabaja sobre una superficie de fondo, de la que sobresale. Es una combinación de las artes bidimensionales y tridimensionales y depende de un fondo como la pintura, pero tiene volumen real como la escultura.
Las obras de artistas como Millares (hay en España varios de ellos) que se enmarcan en esta categoría expandida. No son simplemente pinturas con mucha textura; son pinturas-objeto o esculto-pinturas.
Las obras de Manuel Millares son, en esencia, esculturas en relieve realizadas con materiales pictóricos y no-pictóricos sobre un soporte tradicionalmente pictórico. Son un ejemplo perfecto del informalismo matérico, un movimiento donde la propia materia (la arpillera desgarrada, recosida, aglutinada con pintura) se convierte en el tema y el mensaje de la obra.
Desde el punto de vista de la crítica de arte, sus obras se analizan considerando aspectos de ambas disciplinas. Como pintura se estudia la composición, el uso del color (la dramática paleta de negros, blancos y rojos), la gestualidad del trazo y la tensión que se crea en el plano del cuadro. Como escultura se analiza el tratamiento del material (la arpillera), su volumen, las texturas, los vacíos, las protuberancias y el juego de luces y sombras que crean sus formas tridimensionales.
Millares no pintaba sobre la arpillera; pintaba con la arpillera.
La tela de saco, con sus desgarros, costuras y torsiones, se transforma en un cuerpo, una herida, un vestigio. El artista se inspiró en las momias guanches de su Canarias natal, envueltas en telas y cuero, para crear estos "homúnculos", sus figuras antropomórficas que exploran la dualidad de la vida y la muerte, la destrucción y la construcción.
Por lo tanto, las obras de Millares no son ni lienzos pictóricos ni esculturas en el sentido tradicional. Son un nuevo ente artístico que trasciende esas categorías. Son materia que expresa la tragedia y la vitalidad de la existencia humana, situadas precisamente en esa fascinante frontera donde la pintura se hace cuerpo y la escultura se adhiere a la pared.
Por lo tanto, las obras de Millares no son ni lienzos pictóricos ni esculturas en el sentido tradicional. Son un nuevo ente artístico que trasciende esas categorías. Son materia que expresa la tragedia y la vitalidad de la existencia humana, situadas precisamente en esa fascinante frontera donde la pintura se hace cuerpo y la escultura se adhiere a la pared.
Cartel filosófico de taza de café
Hay varias maneras de expresarse en las calles, de hacer ese Arte Urbano en muy diversos grados de calidad o de motivación. Pegar carteles incluso hechos a mano, es una de esas maneras.
Este cartel lo pillé en Madrid, es como poco humorístico, simpático. Y tiene su fondo de filosofía sencilla, casi de frase de taza de café.
Especialidad= Proceso por el que se busca saber cada vez más de menos cosas, hasta llegar, en su grado máximo, a saberlo todo de nada.
Esperemos que los que buscan la especialidad en algo, se paren antes de alcanzar el cero absoluto de sus temáticas sapienciales. Para que al menos les queda algo de remesa.
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