Joaquín Sabina nos deja caminos abiertos. Como antes Lorca, Machado, Benedetti, Gloria Fuertes o Alberti


En el Día Internacional de la Poesía, nada como dejar un leve texto poema de Joaquín Sabina, un trocito de levedad, una verdad, un suspiro que les retrata a quién se cree que la felicidad es tener lo que se puede contar con números.

A veces la poesía, más en estos tiempos de corto tiempo, unas pocas palabras bastan para suspirar y gritar. Incluso no hay ni que rimar, sino hablar con letras, con voces rotas, con suspiros del alma.

Me gusta el flamenco cuando suspira, cuando llora, desde la lejanía de un Aragón que casi no lo entiende. Me gusta eso, saber que se habla desde dentro, con gritos de razones.

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