¿Pueden los daltónicos entender de color? ¿Qué es el color en realidad?


El otro día hablaba de una obra de Mark Rothko y comentaba que su título haciendo referencia a los colores, nombraba uno como "Color Ciruela", sobre todo porque era una gran obra que en realidad contenía solo tres colores en forma de manchas, como es lógico en este artista. El color y la mancha es lo único que nos referencia, que nos enseña en sus obras 
Mark Rothko.

Pero no siempre "vemos" los colores, o al menos no vemos todos los colores.

Las hojas de un árbol son normalmente verdes, pero… ¿cuántos verdes hay en ese mismo árbol? Hay decenas. Incluso si nos acercamos una hoja cualquier vemos que ella misma ya está compuesta de varios verdes. Y que si la movemos de sitio, la trasladamos a un interior o a un tipo de luz diferente, cambian esos verdes. Incluso en el mismo lugar, con la misma luz, si nos movemos nosotros y observamos la hoja con una incidencia de la luz natural diferente, también cambia de color.

El Color es muy importante en el Arte.

Sobre todo porque ante los millones de colores diferentes que podemos ver o comprobar según estén en contraste con otros colores, la decisión del artista para seleccionar unos u otros es fundamental para que la obra final sea de una manera o de otra.

Dicen que podemos ver entre un millón y diez millones de colores distintos, pues no todos somos capaces de ver la misma cantidad de colores, ni vemos los mismos a lo largo de nuestra vida. Ni vemos los mismos colores que nuestro vecino de trabajo o de sala. 

Un naranja por poner un ejemplo lo podemos ver de distinta manera una persona de otra, con diferentes matices. E incluso estamos personas que por diferentes problemas en la vista vemos con más color en un ojo que en el otro. 

El color es subjetivo y nos lo terminamos de crear nosotros mismos en el cerebro.

Incluso sabemos que hay colores que no vemos ningún humano y que en cambio sí ven algunos animales. Y para más curiosidad si alguna vez has disparados fotografías con carretes de infrarrojos o en digital con cámaras reconvertidas habrás podido comprobar que nos muestra unos paisajes en blanco y negro o en color pero con los colores totalmente cambiados. 

Nosotros vemos como vemos, pero hay otras formas de ver lo mismo. El mundo es tremendamente rico en colores, matices, tonos, y muchas veces lo que creemos ver, SOLO ES NUESTRA REALIDAD pero hay otras posibles.

Cuando pintamos intentamos casi siempre representar con NUESTROS colores aquello que pintamos. Pero no podemos estar seguros de que realmente sea así lo que aprecian otra personas. 

Hay algo curioso en los colores que no siempre conocemos. Mi primer oficial en color era totalmente daltónico, no brutalmente daltónico, pero si que los naranjas y los verdes los confundía mucho. Pero en cambio era maestro impresor en trabajos manuales donde todas las semanas teníamos que fabricar colores especiales a base de mezclar cían, magenta y amarillo. 

A veces con algo de pomadas trasparentes o con pequeños toques de rojo marroquí o de azul 8111 (que era un azul muy brillante y oscuro). No utilizábamos casi nunca el negro. Con los tres básicos hacía las mezclas y NUNCA fallaba aunque fuera daltónico. 

¿Su truco? Pues era algo muy simple, él recibía una muestra de color que había que copiar y aunque yo lo viera verde o naranja, él lo veía de otro color, pero sabía mezclar tintas en una proporción exacta para hacer un naranja que él veía marrón. Y claro las tintas de los botes también las veía cambiadas de color. Pero como todo en la vida, es experiencia. 

El color solo existe para nosotros. Casi todos vemos muy parecido el color, pero siempre hay pequeños matices. Sobre todo en los tonos muy claros o en los colores muy vivos, o en los terciarios muy sucios. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado entre nosotros al ver una tela… es azul oscuro o verde oscuro o es un gris azulado?

Nota.: La obra que vemos arriba es del pintor José Guerrero realizada en el año 1970 y que llamó "Crecientes con verde".

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