Vuelvo con imágenes religiosas en ese Arte que se hizo para los analfabetos de las épocas antiguas, cuando las imágenes pintadas eran la necesidad de explicar a las personas creyentes, lo que no podía leer.
La obra de esta imagen que dejo arriba, tomada en Munich, es el mural alegórico septentrional de la Heilig-Geist-Kirche de Múnich, junto al Viktualienmarkt. Una de las dos grandes pinturas murales alegóricas situadas bajo la tribuna o zona del portal occidental, realizadas hacia 1750 por Joseph Ignaz Schilling y Joseph Weiß el Viejo.
En concreto, el mural del lado norte representa las virtudes de Esperanza, Caridad/Amor, Fe, Longanimidad, Fortaleza y Paz. El ancla de la Esperanza, el cordero como símbolo de pureza o caridad sacrificial, la cruz para la Fe, y la paloma del Espíritu Santo en la parte superior.
En la otra obra podemos ver la escena que está presidida por la paloma del Espíritu Santo en la parte superior, y varias figuras femeninas portan atributos simbólicos que remiten a virtudes, no a santas concretas o a un episodio narrativo histórico. Eso también refuerza que no estamos ante “dos cuadros sueltos”, sino ante un programa alegórico emparejado dentro del mismo espacio litúrgico.
Las obras están en una de las iglesias más antiguas de Múnich; su interior fue barroquizado en el siglo XVIII y sufrió una gran destrucción en la Segunda Guerra Mundial, siendo luego reconstruido y restaurado todo el conjunto. En ese mismo ámbito existe el mural compañero del lado sur, con otra serie alegórica: Templanza, Prudencia, Alegría, Justicia y Misericordia, que vemos abajo.

