Jean Anguera y sus rostros anónimos desfigurados

El escultor francés Jean Anguera nos deja este rostro que mostramos, como un detalle de su obra “De la presencia y del lugar, la separación” del año 1996 en resina de poliéster. 

Son personas desfiguradas por el anonimato, presencias que dicen todo con sus formas y posiciones y nada con sus rostros. 

Pero si hay que destacar algo de Jean Anguera que merezca resaltar es el trabajo constante junto a su compañera y también escultora Laure de Ribier, y la tradición familiar de la escultura y el arte como forma de comunicación, de creación de personas que forman espacios nuevos, creando volúmenes imposibles. 

Por cierto, se me olvidaba, Jean Anguera es nieto del genial aragonés y también escultor Pablo Gargallo.

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