5.6.19

Fotografía turística con mala iluminación ¿Qué hacemos?

Uno de los más clásicos problemas que nos encontramos en la fotografía turística es trabajar con la única iluminación que nos encontramos en el momento de llegar a ver el lugar, el monumento o la estampa. La fotografía turística es esa modalidad de aquí te pillo y aquí tengo que disparar pues no voy a poder volver ni en otro día ni en otro momento. Y la iluminación es la que hay en ese momento. ¿Qué debemos hacer?

Sin duda disparar y guardar. Es mejor una imagen mal iluminada que no tenerla y por ello no poderla recordar con posterioridad.

Las iluminaciones complicadas se dan en interiores donde se ilumina para la estancia y no para la fotografía, y en el exterior donde nos pillan días nublados, grises, o incluso todo lo contrario, horas de excesivo sol o con mala dirección para el monumento que deseamos fotografiar. En la mayoría de los casos no es fácil volver por la tarde lo que por la mañana era un asco de iluminación.

Sin duda hay que trabajar en RAW y encomendarse al procesado en casa, para intentar sacar el máximo resultado. No será una fotografía magnífica, pero refleja el momento en el que estuviste allí. En fotografía turística se busca la clásica “postal”, es decir color, luz en sombras, potencia de tono y belleza casi excesiva.

Esta imagen de arriba es el Ayuntamiento de Valencia.